jueves, 4 de octubre de 2012

El amor o la vida



El amor o la vida


Querido Leo,
Dicen que cuando algo acaba, nunca acaba bien. He vivido mucho y vario, y ya se sabe, más sabe el diablo por viejo que por diablo, y yo he tenido tiempo para aprender.
¿Sabes? A quien más recuerdo es a tu abuela. Nos conocimos muy jóvenes, en las fiestas de Sornay. Tengo aquel primer momento en que la vi grabado a fuego en la memoria: ella bailaba con un oficial del ejército del aire, sus movimientos eran gráciles y vaporosos, su sonrisa una invitación a la alegría. Llevaba un vestido discreto, color amarillo pastel, que hacía que su cabellera dorada desprendiera reflejos que me perseguían sin cesar al son de la música. Le pregunté a un lugareño por aquella muchacha, y me informó cumplidamente: era Émilie, la hija del maestro, la joya del pueblo. Le encantaba bailar, pero jamás bailaba dos veces con el mismo joven. Por ese motivo decidí no sacarla a bailar hasta que no estuviera preparado para conquistar su corazón.
La guerra duraba ya dos años y, tras un breve permiso, tuve que partir de nuevo al frente. Sin embargo en esta ocasión tenía un motivo precioso para volver. Verdún fue la más horrible de las batallas, los obuses caían por doquier. Desde que te levantabas hasta que el agotamiento te obligaba a dejarte caer entre los temibles brazos de Morfeo, poblados de pesadillas, solo el olor a sangre y pólvora, y el sonido de los alaridos y el dolor te acompañaban. He visto morir a muchos buenos hombres entre mis brazos, sin poder hacer más que consolarlos. Algunos perdieron un miembro. Yo perdí parte de mi alma. Solo el recuerdo de tu abuela me salvó de la locura.
¿Tú también la recuerdas, verdad?
Claro, la querías casi tanto como yo…
Cuando la guerra terminó volví a buscarla, decidido a demostrarle que sin mí, la vida no tenía sentido.
Sornay no había cambiado mucho. Las calles tranquilas apenas mostraban cicatrices de la reciente contienda, solo algunas pintadas celebraban la victoria: “Vive la France libre” o “Liberté, égalité, fraternité”. Émilie no era ya la hija del maestro, sino la maestra. A su padre lo habían capturado los alemanes, y lo habían ejecutado. Desde entonces ella había dejado de bailar, y el color de sus ropas se había ensombrecido por el luto, me contaron.
La paciencia y la perseverancia son grandes virtudes, como ya te he dicho en otras ocasiones. Necesitaba un oficio, por eso, aprovechando mis habilidades, abrí la academia de piano y, para darme a conocer, fui a la escuela, a proponer mis servicios. Afortunadamente a ella, amante de la música, le pareció una gran idea completar la enseñanza con un poco de alma, pues eso te da el piano, y recomendó a sus alumnos mis clases. Ella misma quiso que le enseñara, cosa que, por supuesto, me llenó de gozo.
Así empezó todo. Después llegó el amor, y con el amor llegó tu madre, y tras ella tu tío Charles. Y ahora estás tú.
Quizá ahora no entiendas gran cosa, a lomos de un caballito de madera. No puedes sospechar siquiera todo el amor y el dolor que te aguardan a la vuelta de la esquina, frotándose las manos y sonriendo. Pero, antes de despedirme y darte el relevo, quiero confesarte que yo tampoco entendía nada a lomos de mi caballito de madera. Te confieso que quizá solo la música, la del corazón, merece la pena. Te confieso que he vivido.
Y te recomiendo, con todo mi amor, la vida.
El abuelo.

lunes, 10 de septiembre de 2012

2 x 2 = 0

A Belén, con amor.


Hoy he despertado sin tablas,
con un absurdo sabor a 0 en las entrañas,
burro, animal, enajenado,
solo dispuesto al alarido.

La ilógica lógica del desamparo
se eleva a la enésima potencia
y nos deja huérfanos de aire,
con la garganta anudada.

¿Dónde ahora?

No al cielo de los que esperan,
al mar de los que viajan sin maleta,
salado de lágrimas, las nuestras,
que hoy anegan el océano de pena.

Solo el amor duele más que la angustia
que provoca la amputación de un ángel,
ateo.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Verbo y Nombre


En el principio era el Verbo,
y el Verbo era con Dios,
y el Verbo era Dios. (Jn:1:1-3)

En el principio no fue el verbo,
fue el hombre y su hambre,
su capacidad de sueño
y de engendrar arte.

Solo después vino el chamán,
agitando los brazos con los ojos desbocados,
gritando odios, exigiendo obediencia, clasificando pecados,
a apropiarse del verbo y la sal.

Solo el nombre quedó al hombre,
que sin ser dios hizo un milagro
y nombró por todo el orbe
y aún hoy sigue nombrando.

Chamanes y sacerdotes, poetas y gramáticos
persiguen desde entonces la palabra,
la adoran y la ocultan unos,
otros la desprecian y la disfrazan.

Pero el nombre aún es del hombre,
y los dioses han muerto, o están muriendo.

lunes, 20 de agosto de 2012

El luto de veras

Nadie hay que sople las velas de la tarta en el cementerio,
una cama para la eternidad,
una excusa para el llanto.

Solo los tontos de remate viven empeñados en sobrevivir,
enfrentados al reloj y su destino,
escondidos de la vida y la sangre.

Tu recuerdo me traiciona,
me obliga a sentirme ráfaga caduca,
un estertor de sueño,
apenas un trazo titubeante.

La continuación de la locura multiplica el dolor.
El dolor nutre las palabras a menudo miserables.
Una miseria que emponzoña el alma del que escribe.

Dos mil doce es otro año para el olvido,
otra oportunidad perdida,
otro desvarío nomás.
Otra vida sin ti.

Pronto llegará el otoño y tras él el invierno
con su frío y sus mantas,
cambiaremos números y propósitos,
crearemos nuevos dioses y diablos,
cederemos otra vez a la tentación
de la primavera y languideceremos en verano,
hartos de todo, saciados de nada,
inmersos cada cual en su círculo vicioso.

Yo volveré a ser tú en algún instante,
quizá en agosto,
para soplar una vela inexistente,
un fuego clandestino y particular.

Yo volveré a ser tú para enfrentarme a tu ausencia
y naufragar nuevamente.

viernes, 10 de agosto de 2012

Patria de un apátrida

Del más alto mástil ondea al viento mi capa,
no luce nobles colores ni insignias de coraje,
ontológico retal sobre campo de retales,
la sola bandera que reclama mi alma.

Las noches húmedas de invierno me protege,
es mantel de merienda al campo en primavera,
un cúmulo de despropósitos rezumando belleza,
la única patria a quien mi corazón obedece.

Es refugio salvador en los días grises y tristes,
un parapeto dónde guarecerse de los golpes,
el rincón oscuro dónde florecen los amores,
el edredón de tus mañanas, y tu Kleenex.

Eres el viento que me empuja,
eres la meta y la salida,
un porqué que sabe a duda,
un verso esperando a que lo escriba:

Eres la reina de mis pasos.

domingo, 1 de julio de 2012

La inercia

La inercia es la vida,
aquello que te queda cuando todo se ha ido,
cuando te das cuenta de que ya no eres tan joven,
ya no eres tan guapo, y el futuro no se pone de tu lado.

Son las horas de tinta porque sí,
la búsqueda incansable de la nada,
otra forma de huir del abismo
sin joder al prójimo a sabiendas.
Es el fatum, el destino y el carácter,
aquella insoportable levedad del ser.

No tengo un catálogo de causas,
no trazo mapas que iluminen el camino
de aquí a allí, o viceversa;
me dejo ir con el viento y me contento
con dar esquinazo al enemigo,
la sospecha del vacío sustantivo.

La inercia permite apenas el aliento,
siembra y abona suspiros,
teje y desteje a su antojo
la tela inexorable del olvido.

sábado, 30 de junio de 2012

El final de los tiempos

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Invariablemente los profetas clamaban la hecatombe.
Todos los signos eran signos de duelo o de muerte.

Primero, los parias se rebelaron y mordieron las manos
de aquéllos, que nombraban, hacían y deshacían a voluntad,
con la fuerza del hierro y la soberbia del oro.

Todas las bestias redujeron a cenizas el pasto preciado
y volvieron la vista, y en estampida sofocaron al paria
y su sueño desvencijado.

Los poetas guardaron silencio,
consumando la noble tradición de la alta traición.

Los sustantivos se creyeron a salvo parapetados
en la perpetua semántica del diccionario.

El error es siempre craso.
El verdadero error siempre es fatal.

Nadie fue el primero en tirar la piedra,
mas la piedra fue y volvió,
cercenando miembros y salpicando sangre,
como un bumerán de odio.

Nuestra estirpe es necia,
somos hijos de los hombres que no sabían ser viento,
que consagraban sus vidas al tiempo.

Los restantes decidieron abolir los gobiernos,
y quemaron las banderas y los cementerios.
Comprendieron el juego de ser adjetivos,
de ser a duras penas aliento que mueve una brizna.

Los restantes engendraron otros tiempos,
y estos lo harán de nuevo, aunque sobre la palabra
y sea pieza de museo.

jueves, 28 de junio de 2012

Genética avanzada

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Siento como propios tus abismos,
todas las condenas a muerte,
los tumultos angustiantes
que invitan sonriendo al suicidio.

Siento cada grano de tiempo escurridizo
huyendo hacia atrás,
como si todo hubiera sido nada,
como si no importara la ausencia de sentido.

Me observo y te observo derrotada,
con apenas esperanzas para el ahora,
un ahora que se diluye en una lágrima
enquistada y absorta, fúnebre y rota.

Y todo lo que diga,
y lo que pueda llegar a decir,
se me antoja bagatela en tu ausencia,
aunque me mires y asientas, con la sonrisa tenue.

Aunque el futuro me mienta,
y prometa rosas y niños, puertas y trenes,
me planto aquí, enfermo de presente,
a custodiar tu sueño duermevela.

Intrascendencia

Cepillarse los dientes cada mañana,
automáticamente ojear el espejo
y descubrir el continuo ojeras orejas,
conjurar el disimulo.

El camino sempiterno que conduce
siempre a Roma,
dondequiera que esté.

Hablar como si todo importase
o como si nada importase,
tanto da.

Regalarse quizá una mirada furtiva,
una concesión al deseo más oculto,
y naufragar en sueño.

Mi tiempo es al fin y al cabo una ironía
que multiplica palabras de aire,
una ráfaga hilarante.

miércoles, 27 de junio de 2012

La inquina

Construirse esquivando dardos,
con veneno,
sentir todas las miradas rebosantes
de odios,
y seguir en pie,
como siervo de la inquina.

Parapetarse en un ego
que se resquebraja,
lamentando su dicha
y escupiendo su alegría.

Ofrecerse en canal al asesino.

Mi destino es mi carácter.

domingo, 3 de junio de 2012

Aires de guerra

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Arduo es el trabajo de cavar la propia tumba
y sin embargo los hombres se ayudan,
se dan la mano sucia de tierra y sonríen,
elevan a sagrado el sudor de sus frentes
revelando el irónico destino infame
de la pulcra inexistencia más allá de la carne.

Los hombres cantan canciones de siega,
marchan marciales en marchas triunfales,
con sangre firman armisticios en el aire,
se observan inquietos temiendo pelea.

Los árboles callan y otorgan, habituados.
Los insectos hambrientos presienten el festín.
La hora es llegada y el caos aguarda.

Todas las palabras son ofensa irreparable,
las patrias se inflaman, engordan y arden,
alimentando diferencia,
segregando odios razonables
que anidan en pechos desprovistos de razón,
apenas corazas que no esconden corazón.

Los estandartes abandonan sus guaridas,
los generales hollan nuestros sueños,
bendicen la barbarie con denuedo,
y los campos se abarrotan de suicidas.

Aires de guerra soplan,
y los poetas presienten
una nueva derrota.





sábado, 2 de junio de 2012

Desamparo

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Necesitas a veces una excusa
para salir a bailar desnuda
recordando amores de antaño
gozando, girando, soñando.

Sin embargo no hay excusa,
el tiempo se impone solemne,
solo sueña cuando duerme
y no llora, oculta en la penuria.

La culpa se entreteje en tus palabras
adelgazándolas, dejándolas sin aire,
construyendo versos de sangre,
suspiros que agotan un alma.

La salida se esconde y no hay puertas.

De la vida solo conoces la sal.

lunes, 28 de mayo de 2012

Lo mejor de lo peor

Lo mejor del invierno es su embrión de primavera,
lo mejor de la muerte es saber que engendra vida,
y lo mejor de ésta es que no es eterna.

El amor, si lo es, es breve y es fugaz, como todo,
como las flores de hierro y los imperios de barro,
y los libros sagrados escritos con odio.

Lo mejor del espejo descubrir la viñeta,
el humor negro, y gallego, de saberse apenas viento,
ola insignificante en el vaivén de la marea.

El tiempo -mi tiempo- una excusa para el arte
de ir malviviendo a duras penas, a dulces alegrías,
sembrando sustantivos por el aire.

Lo mejor de la poesía es su coraza emotiva,
rebanar, untar, amasar el sentimiento
y venderlo al peso entre comillas.


domingo, 27 de mayo de 2012

Silencio se acerca

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Hay quien habla solo para romper el silencio,
y el silencio ni se inmuta,
permanece impasible,
consciente de la nimiedad del adversario.

Hay quien calla y otorga y se acobarda
ante un silencio en su pedestal,
adelgazando la idea y la garganta,
besando un suelo de mugre.

Hay quien grita verdades a medias
y a medias le ofrecen mentiras
como un eco de patrones imposibles
que se estrellan y estallan.

Hay quien pronuncia, como un pájaro,
variaciones de la misma melodía,
juegos de azar con el destino,
como si enfrentara siempre el último trino.

Todos van o vienen.
Ninguno se queda.
Solo el silencio permanece.

Opening


Xogar e medrar. Aprender e xogar.
Aprender e medrar.
Aprender é medrar.

Imos bailar e cantar,
imos correr e imos voar,
e xuntos todos imos soñar.

Todo o que comeza remata,
pero agochado hai un segredo:
tras cada fin nace un comezo.

Imos rir, sorrir e ata chorar,
sembrar semente e sentimento:
aprender é amar.

viernes, 25 de mayo de 2012

Desnortado


Hay noches con suerte,
noches que ofrecen la posibilidad de dislocarse,
de desviar la virtud y la cabeza con cualquier excusa,
con cualquiera que malvenda su tiempo de aire.

Llueve dentro y fuera, y contra la ventana.

Otras son un dejarse ir,
un naufragar con calma
y anegar de Leteo
los restos del alma.

Las más son purgatorio,
un desierto con oasis de palabras
que raramente bendicen un sueño
y alimentan el ego desnortado de un poeta,
otro cero a la izquierda,
un cronista de la nada.

domingo, 20 de mayo de 2012

Los héroes no se miran al espejo

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Visten los héroes su orgullo y su coraza,
aprestan la impostura de saberse invencibles
al ceñir la espada y la inmarcesible razón.
Y elevan a sacro un grito de espanto.

Bendicen con su luz las sombras trascendentes
inundándolo todo de certeza,
nombrando al articular palabra,
negando la duda y su belleza.

Su justicia se revela a doble o nada,
una apuesta segura por la muerte,
un mazo y un yunque,
la ley hecha sangre.

Ungidos por la Historia se divierten,
inmóviles desde sus pedestales,
ojeando nuestros pasos y sus cuitas,
monumentos a la vanidad del tiempo.

miércoles, 16 de mayo de 2012

El profesor



Levantarse y desnudarse,
quitarse el miedo con esponja y con jabón,
encerrar los odios a cal y canto en un armario,
olvidar las cuitas y el ego,
incendiar el pecho,
inventar y reinventarse.

Elevar el humor a los altares,
bendecir la risa con un beso,
solicitar el amparo de las musas,
elegir cada día un día nuevo.

Soy lo que hago:

Me construyo, deconstruyo y reconstruyo ante tus ojos,
hecho de tu propia mirada,
que a veces me esquiva de soslayo
y otras me busca con avidez.
Entretejo mis hilos en tu tela, hija del tiempo,
y te regalo colores que ofrecen su alma,
y tú decides, invariablemente.

Yo soy la palabra que quiere crecer y multiplicarse,
casi de un modo religioso,
por doquier y donde quieras,
como una chispa buscando mecha.

Al ocaso vuelvo a casa,
cada día derrotado, abatido, exhausto,
y me visto mis miedos,
alimento los odios,
maldigo mi estampa y vacío el pecho,
ya soy otra nada bostezando tiempo,
otra mecha quemada.

viernes, 27 de abril de 2012

Promesa de olvido

Todos los días alguien muere,
todos los segundos de todos los minutos,
y yo puedo ser el siguiente.

De no ser por la lluvia
que limpia las calles grises
inundadas de tristeza,
de no ser por el sol
que después las seca
y de luz las viste,
de no ser por la inherente
falta de esperanza o trascendencia,
por la más negra nada,
habría que salir huyendo.

Huyendo como un alma
que el diablo lleva.


martes, 17 de abril de 2012

Ansias de renacimiento

No me juzgues tan ligeramente,
no tengo otro tesoro
que el aire malamente hurtado al mundo,
un tiempo de oro
cercenado a cada instante.

Comprende que prodigue los gritos,
los alaridos y los aullidos
cada noche a una luna pendenciera
que guiña un ojo, pero cierra las piernas.

Comprende el terror de comprender.

Cada segundo ha muerto,
y yo he muerto con cada segundo,
insistentemente,
inconscientemente,
como una manada de bestias en fila,
esperando turno en el matadero.

Todas las palabras escritas
son epitafios insignificantes,
absurdas retahílas de ausencia
desvencijada en las tinieblas.

Los pasos fueron y han de ser erráticos,
no hay destino posible para los apátridas del tiempo.

domingo, 15 de abril de 2012

Solo palabras

No puede ser todo palabras
pensaba exhausto maldiciendo el verbo
con el alma y las rodillas besando el suelo
un poeta sordo, mudo, vano y ciego
naufragando en su propia metáfora.

¿Qué canto de pájaro es más técnico?
¿El león ruge por amor o por desidia?

Solo el ulular del viento rima consonante
ofreciendo una perpetua sinalefa.

La poesía es una broma pesada.


domingo, 8 de abril de 2012

Cosas de pájaros


Suicidarse o inventarse un alter ego,
pulsar siguiente sin apenas leer,
cambiar de nombre,
cambiar de sexo,
cambiar de amor.

Deambular por calles que no existen,
donde no llueve nunca,
donde todo es naufragio.

Elevarte hasta las nubes,
otorgar eternidad a tus palabras,
vestirte de rey de corazones,
inventar una verdad más bella,
intentar brillar como una estrella.
Y llegar apenas a bombilla.

Graznaba otra gaviota atormentada.

sábado, 31 de marzo de 2012

El lenguaje significativo

Cientos de caminantes desparramados por la ciudad
observados por oleadas de uniformes intrascendentes,
proclaman el último grito:
el último grito es el Grito.
Caminan deslumbrados casi a tientas siguiendo su estrella,
una luz fugaz como otra cualquiera,
un motivo de esperanza,
otra respiración más.

Los susurros recorren iracundos las avenidas,
derrapando en cada curva cerrada,
reivindicándose, tomando consistencia,
de repente un ejército de ruido,
incesante, martilleante como un corazón en llamas,
que sucumbe, una vez y otra,
ante el inexorable silencio de la Historia.

Apenas los gemidos permanecen,
una constante,
gemidos de dolor y odio,
de placer y sexo y dicha,
gemidos de peligro
y sollozos que son gemidos.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Motivos del desvarío

Escribo poesía por pereza,
para clavar el dedo en la llaga me sobran quince versos,
mi tratado de filosofía se reduce a una hipérbole y un hipérbaton,
dos retruécanos y la impostura.
Las palabras no son tan ligeras,
las palabras ocupan tiempo,
valen lo que el aliento vale:
nada si necio, todo en un momento.
Palabras como cantos de pájaro en época de celo,
como ruidos de parto,
como rumor de pinos,
como olas rompiendo.
Toda mi voz no es más que un instante,
un grano fugaz de arena en un desierto inabarcable,
un canto de sirena, apenas una leyenda de existencia incierta.
Escribo poesía para existir, para no olvidar quién soy.

domingo, 18 de marzo de 2012

Proceso de escritura


Equilibrante despropósito amanerado,
un modo ecuánime de enjuagar con las palabras,
absurdas e inconexas retahilas de letras
que soslayan o evidencian la agonía.
La absoluta carencia de sentido
que no salva ni el sexo pendenciero
ni la fe quebrantada ni la ciencia del viento,
la condena a vida del que piensa.
Un vómito que escupe lo que cuenta
y se desvanece como un suspiro de tiempo
en un mar eterno y etéreo,
un océano vacío.
No hay monstruos más allá del espejo.

sábado, 3 de marzo de 2012

Noche y niebla


Cierro los ojos y busco el silencio
cuando respirar es un suicidio,
y araño por inercia un pétreo cielo
sepultura de un sollozo colectivo.

Vago sin alma y sin carne,
consumiendo gramo a gramo la miseria,
ardiendo en el infierno cada tarde
al calor y al hedor de las estrellas.

Todas las cifras escritas con sangre
terminan en una delgada línea roja
que nunca se extingue, una soga
al cuello de la humanidad cobarde.

domingo, 26 de febrero de 2012

Un poeta y su retrato

Soy un cualquiera que escoge para gritar un poema,
un indigente de amor apostado en todas las esquinas,
apenas una hormiga desvencijada que,
asaltada por las dudas,
opta por renegar del hormiguero,
sin orgullo ni alegría.

Una palabra absolutamente prescindible, como todas.
Un eureka de plástico.
El principio de un fin.
El último mono en la República de la Letra.
El rey del desatino.
Una voz de humo áspera y elocuente.

Soy un instante que huye,
un tiempo que ya ha sido,
una palabra que ya era, es y aún será
más allá del aliento que la moldea,
una idea que no se pudo concretar,
un nombre escrito en la arena.

sábado, 25 de febrero de 2012

Paint it gray!

No es más cierto el dolor que la alegría.

Incluso en estos tiempos de profetas y agoreros
en los que los lamentos resuenan
como un eco continuo que rebota en todas las miradas,
fuentes de lágrimas y sal,
hay sonrisas que brotan,
intempestivas.

El hombre naufraga y se ahoga en su ego,
corre sin resuello inmóvil en el río,
siempre el mismo río,
se malvende a símbolos de sí mismo.
Todo vale con tal de no pagar el precio,
todo excepto el juicio del espejo.

Por supuesto no hablo de santos,
los años me han infundido la certeza
de que soy lo que suman mis pecados
y las traiciones cometidas,
todos los errores disfrazados,
una absurda promesa de nada.

Y es evidente que no hay excesiva diferencia
entre una hormiga y otra hormiga:
ambas se olvidan con la yema de un dedo.

Llenamos la existencia de palabras inertes,
un batiburrillo de frases inconexas y sin sentido
que nos hacen sentir omnipotentes,
como un gran cero a la izquierda.

Al menos el desvelo otorga un tesoro,
el derecho inalienable a la ironía.

viernes, 24 de febrero de 2012

No temas


Te descubro a veces amarga,
como si creyeras que este tiempo
ausente de versos escondiera
un amor vencido por el miedo.

No temas, no te escribo palabras,
mis metáforas son los besos
que dormida aceptas aquiescente
cada mañana, arropada entre sueños.

Poemas de amor de veras
son las caricias que te ofrezco,
esta manera de mirarte
y no abarcarte, y morir de deseo.

Mis mejores pareados
con saliva los escribo entre tus labios.

jueves, 23 de febrero de 2012

3ª persona, plural

Has caminado un millón o más de kilómetros
sin ceder al desaliento y a la fatiga,
sin descanso buscando caminos
que no se dirigieran siempre a Roma.

Han construido puentes y levantado muros
para perseguirse o esconderse,
según sople el viento,
según bata la marea.

Puentes que cruzar sin orgullo siempre a pie,
muros para escribir verdades o partirse la crisma,
latidos de humanidad.
Inmisericordes.

Has escrito versos y palabras como humo,
como hollín de chimenea,
palabras arrancadas a la garganta,
rojas de sangre, negras de brea.

Han nombrado el mundo,
un millón o más de nombres que se ensartan,
se recrean y enlazan, en un baile erótico
de sueños disfrazados de sabiduría.

Nombres para desnudar y vestir,
nombres para blandir y esgrimir,
metáforas de la muerte.
Respiraciones.

Has descubierto el vacío
que se oculta tras la nada.

Bienvenido a la tercera persona del plural.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Toque de queda


Los encapuchados están tomando la calle.

Las sirenas subyugan a todos los silencios.
Las gargantas que con denuedo clamaban justicia
ahora gritan terror corriendo sin destino por las calles,
a duras penas, magulladas por la vergüenza y los golpes.

Es la hora de olvidar la virtud, es un mundo de lobos.
Las gentes de bien han sido ajusticiadas:
fueron los primeros en caer,
los más sencillos de callar,
con sus miradas de no entender absolutamente nada.
Sobreviven aquéllos sin escrúpulos,
los que aprendieron la miseria y la ejercen repartiendo odios,
o simplemente observando, vigilando, el reparto.

El caos es inevitable, dicen. La ley del más fuerte se acerca.

sábado, 18 de febrero de 2012

El inmigrante



Me llamaron extranjero y lo fui,
tan mágicas son las palabras.
No hay bandera que me colme, gritaba,
Yo solo vengo a sumar aquí.

No entendía el odio y su inquina,
mis huesos también se fracturan
cuando el origen se torna factura
que te hacen pagar a lágrima viva.

Y al volver fui extranjero doblemente,
extranjero por marcharme,
extranjero por la ausencia.
Un grado de existencia por debajo de don nadie.

Se comprende mi aversión a las banderas,
mi tesoro son mis manos, son mi voz y su empeño,
no el arraigo decadente y religioso a un credo
que sacraliza la sangre y deshumaniza la pelea.

Yo soy hijo de mi madre,
un apátrida infame,
un inmigrante que respeta la muerte.

sábado, 11 de febrero de 2012

Achtung!

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Achtung!
Le monde est sur le point de s'écraser.
Case tódolos homes de ben fuxiron ou morreron.
The last one is crying after dark,
aspettando il suo turno.

Los lobos persiguen una presa fácil
salivando de pura gula,
entregados sin mesura al acopio.

Les loups habillés en costard
avec leurs cravates en soie
et les canines prêtes pour le sang.
Les loups en route pour la joie.

Je ne veux plus me taire:
je vais partager mes cris,
t'offrir une autre voie de vie.

Eu escollo a fala sen importar a lingua,
exportando a alma,
espallando vento.

Yo elijo abandonar el silencio.

domingo, 15 de enero de 2012

Novela negra

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Soplaba un viento frío, conspirador,
propicio al drama.
La ceniza del último incendio
danzaba sobre las brasas apagadas
de un amor caduco en invierno.
Los rumores se multiplicaban
en un silencio ensordecedor.

Ella sollozaba oculta en un manto de ausencia.
En un navío él naufragaba en una botella.

Hay noches nacidas para el odio,
hechas a medida de la angustia.
Hay calles de sangre y llanto,
rincones que esperan su asesino,
estrofas sin rima.
Existen metáforas de la muerte,
y existe la muerte.

Ella miraba la luna roja más grande que nunca.
Él la miraba reflejada en la hoja ensangrentada de su alma.

En ocasiones, sin más razones que el azar y la tormenta,
se dobla una esquina y se pierde la suerte.
A veces uno tropieza y se pierde,
se mira al espejo y se descubre inerte. Sin cabeza.

viernes, 6 de enero de 2012

Estado de la cuestión


I
Es un mundo de espejos que multiplican la inexorable mirada.
Conócete a ti mismo. Júzgate y condénate.
Es la sociedad de la culpa.
La redención cuesta un alma.

II
Relájese y disfrute. El espectáculo promete:
los profetas declaman el fin de los tiempos
vestidos de sacerdotes, disfrazados de políticos,
ocultando su inmenso vacío tras calculadoras
que saben solo sumar estupideces,
sin atisbar que los tiempos no fueron nunca nuestros;
los héroes se aprestan ávidos de su dosis de impostura
a partir a la batalla contra la nada,
y son vitoreados como héroes,
y quizá esté bien que así sea;
los gobernantes preparan un suicidio colectivo,
matarán primero al pueblo,
luego, si necessaire, irán ellos;
los cómplices, usted o yo, observan o escriben,
dejándose hacer, dejándose querer.
Los inocentes no están. No se les espera.

III
No todo es terrible.
Uno puede cerrar los ojos y basta.
Uno puede amar afortunadamente.
Uno puede, de vez en cuando, rebelarse
y mover una montaña
cambiándose de sitio.
Uno puede, de cuando en vez, dormir
y soñar sueños de justicia.
Uno puede, a duras penas, a dulces alegrías,
vivir.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Tempus fugit


Me persiguen todos los instantes perdidos clamando venganza,
con el cuchillo entre los dientes ávidos de sangre,
como una jauría de lobos hambrientos acechando a su presa.

No hay refugio, parapeto, baluarte, trinchera que me guarde
de este rencor propio y suicida que me arde.

No se puede correr más aprisa que el tiempo.

Obstinadamente me empeño en esquinazos improbables,
esperanzas que no ofrecen ni su pata por el quicio de la puerta,
un racimo de uvas devoradas.

No hay más salida que la huida indecorosa,
la carrera circular de un pollo tras la guillotina.

No se puede andar más despacio que el tiempo.

sábado, 3 de diciembre de 2011

El fracaso del nigromante

Y repitió el hechizo hasta el hastío,
multiplicando palabras huecas, de otro tiempo,
invocaciones que no encontraban su respuesta
en una eternidad inerte, un eco en el vacío.

Reunió en un último suspiro
la poca energía que le restaba
e imploró a Fortuna una señal
reveladora de no haber esquivado el destino.

Naufragó.
Exhaló el nimio resto de esperanza.
Se aprestó a la parca.
Expiró.

El nigromante comprendió al fin
que su historia no era ya la Historia.