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lunes, 19 de marzo de 2018

Te sigo

No tengo palabras
que describan el silencio inabarcable
que tu nombre invoca.

La luz ciega
y permanecemos inmóviles,
aterrados.
No pudimos preverlo
ni supimos soñarlo.

Acepto la sumisión
terca y fútil
al espíritu de la rebeldía,
al verso impune,
al tiempo suicida.

Al fin y al cabo,
no nacimos ayer.

Suenan tambores de guerra,
para quien los sepa escuchar,
suenan adagios de paz.

El absurdo se entrevera
inconsistente
y cada paso se hace tibio
y reverbera.
Urge el instante.

Maldigo al espejo,
traidor y miserable,
que revela sin piedad,
que destruye sin ambages,
ahora
que ni los sueños
sueños son.

Perdemos primero la razón
y olvidamos nuestras metas,
luego perdemos la conciencia
y buscamos la razón.
Ironías de un destino
que nunca jamás existió.

Parco en odios,
en amores y en amigos,
extemporáneo,
adicto al olvido,
camino de la nada,
te sigo.

lunes, 6 de abril de 2015

Verdades ajenas

Había besado todas las bocas…
pero no sabía besar.
Coleccionaba recuerdos pecados
que ya ni siquiera atormentaban,
que eran nomás un vestigio
de guerras perdidas antaño.
Ahora se puede decir:
no es más hombre el que más mata,
son los héroes los que mueren
con sabor a quimera en los labios
y a sangre desvalida.
(Atreverse a saber
o
atreverse a morir.)
Ahora,
en este instante inmarcesible
y lúcido,
es tiempo de decir y reivindicar
el desamparo que engendra la soledad,
de venderse a un satán mínimo,
de crearse y creerse una verdad.

Solo le dijeron que no sabía besar.
Y les creyó.


viernes, 8 de agosto de 2014

Los Notables

Se han reunido los notables.
La sala apesta a poder.
Antiguos tapices disfrazan las desvencijadas paredes.
El orden reina.
La dignidad se afana en apurar el último faisán.
El vino endulza el reuma.
El momento del discurso se aproxima.
Las palabras se hinchan y reverdecen.
Nada parece haber cambiado.

La juventud, dicen, es culpable,
no está a la altura de nuestras expectativas,
censuran,
malvenden una herencia justa, claman.

Los aplausos secundan las mentiras.

Afuera algunos se lamentan,
y escriben versos.
Cada quien libra su guerra:
otro mundo es posible.

Que venga la juventud,
no a cumplir expectativas,
no a seguir caminos,
no a comprar rutinas.

Que venga la juventud,
sus ganas de amor,
su todo es posible
sin clavo y sin cruz,
su falta de todo,
sus sueños,
sus días.

Que venga la juventud
y que queme sus naves,
sin darse apenas cuenta
un día serán notables.


miércoles, 16 de abril de 2014

Un poeta y su espejo

Te observo absorto,
te dejo hacer
transido de ti,
me asombro.

Eres y te mueves,
ajeno al vaivén de las olas,
danzas frenético
jácaras que huelen a muerte.

Vendes humo aquilatado,
cantos de sirena voraz,
apenas epítetos
que elevan a sagrado el pecado.

Compro tu aire y tu anhelo,
tus ganas de todo y de nada,
el verso que siempre naufraga
en tu voz ajada y en celo.

Regalo mi tiempo a tu cuerpo
hostil en tiempos de guerra
y en los breves remansos de paz
música que amansa a la fiera.

Me observo absorto,
me dejo hacer,
transido de mi,
me asombro.

domingo, 3 de junio de 2012

Aires de guerra

Pincha aquí para escuchar el poema

Arduo es el trabajo de cavar la propia tumba
y sin embargo los hombres se ayudan,
se dan la mano sucia de tierra y sonríen,
elevan a sagrado el sudor de sus frentes
revelando el irónico destino infame
de la pulcra inexistencia más allá de la carne.

Los hombres cantan canciones de siega,
marchan marciales en marchas triunfales,
con sangre firman armisticios en el aire,
se observan inquietos temiendo pelea.

Los árboles callan y otorgan, habituados.
Los insectos hambrientos presienten el festín.
La hora es llegada y el caos aguarda.

Todas las palabras son ofensa irreparable,
las patrias se inflaman, engordan y arden,
alimentando diferencia,
segregando odios razonables
que anidan en pechos desprovistos de razón,
apenas corazas que no esconden corazón.

Los estandartes abandonan sus guaridas,
los generales hollan nuestros sueños,
bendicen la barbarie con denuedo,
y los campos se abarrotan de suicidas.

Aires de guerra soplan,
y los poetas presienten
una nueva derrota.