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viernes, 8 de agosto de 2025

Los hados

Retozamos

mientras los hados,

el fatum,

el destino

o Dios,

vete tú a saber,

entretejen hilos,

los tensan

y destensan

sin miedo al quebranto.

Somos así:

bailamos alegres

mientras la música

suena todavía

y huimos del

incómodo silencio

inventando palabras

que apenas importan

pero importan.

Somos así:

inventamos problemas

que no existen,

patrias que no existen,

amores que no existen

y odios que no existen

para matar o morir,

como si realmente

importara algo más

que el aire que respiras,

que el agua que bebes.

Somos así:

imbéciles

que opinan

y persiguen un significado

que no puede existir.

Revela tu secreto.

Descubre tu vacío.


domingo, 13 de julio de 2025

Poema universal

Solo si buscas encuentras

aunque no encuentres

aquello que buscabas,

aunque te pierdas

por caminos marchitos.


Tengo palabras amontonadas

que a veces hilo

con la vana esperanza

de crear un poema

universal e inmarcesible.


Imagino tu voz

imaginando mi voz

en un bucle absurdo

que niega lo que afirma

y se ríe -sin duda- de ambos.


Porque somos apenas

silencio roto,

efímero estertor

de una vida

que nunca fue nuestra.


Porque todo fluye

y todo permanece

-salvo tú, salvo yo-

y tiempo es solo

otra palabra vacía.


Porque a pesar de todo

importa -te y me-

cada bocanada de aire

exhalado,

cada instante pueril.


Porque aún tenemos sueños

que callamos

con la secreta esperanza,

con la vana esperanza,

de verlos cumplidos.


Por amor al arte,

crimen y castigo,

por no vivir exánime

y emperrarme en disfrutar

de lo tuyo

y de lo mío.


domingo, 14 de abril de 2024

Contradicción

Hace tiempo que no sueño

y vivo a medias,

asediado por la nada,

ajeno a mí

y al tiempo.


Los suburbios te atrapan

dibujando simulacros

que huelen a vida,

que parecen vida,

que quieren ser vida,

y no.


No puedes buscar respuestas

si no encuentras las preguntas,

si has perdido toda senda,

si ya solo siembras 

-y recoges- 

amargura.


No puedes huir,

aunque quieras.

Tú eres tu condena.


No quiero celebrar un desvarío

que vomita ceniza

que tizna el aire

que respiras,

pero aquí estoy,

aquí estás,

aquí estamos.

Aún.


Ya no bendigo la palabra

si no la pronuncia un alma

que no toque con las manos,

que no mire con los ojos,

que no bese con los labios


Hace tiempo que no escribo

solo por no callar y

necesito sangrar lo que digo.

Carácter y destino.

Hace tiempo que respiro

y no respiro.


miércoles, 6 de enero de 2021

El hilo

Todos los miedos se conjugan

cuando por fin comprendes

que vivir es morir,

que el porvenir no existe.

 

Entonces respiras,

aunque el aire que redime

abrase tus entrañas,

y aceptas el coste sobrehumano

que tiene soñar.

Y sueñas.

 

Después de todo,

solo existe este instante,

y es eterno

y absurdo,

como los recuerdos

que atesoras.

 

Una infancia lejana,

cristalizada,

llena de lugares comunes

y terrores contextualizados.

La verdadera patria.

La adolescencia

y las primeras ausencias.

El desamor.

La misma vieja historia,

repetida.

Los consabidos fracasos

y las pírricas victorias

que dibujan el halo

de cualquier vida

de esta noria.

Nada del otro mundo.

Pero tu mundo.

Tu movida,

tu historia.

Todo pendiendo de un hilo.

 

Y sonríes,

porque la promesa de una muerte cierta

solo confirma la vida

y el amor que aún respiras.

viernes, 1 de noviembre de 2019

Viento viejo

Nada calma la sed del náufrago
que quiso aprender a volar
y descubrió la soledad y una isla.

Somos monumentos al sarcasmo y la ignominia,
desafortunados ególatras en busca de un yo
que no sabe, ni quiere, respirar.

Somos mutantes estáticos,
seres de aire,
viento viejo.

Yo apenas llego a balbucir
y derrapo en cada verso,
intuyendo el silencio que me acecha.

Ni el laurel ni las cardenchas,
ni la rosa ni la espada,
solo atiendo al olvido.

Todo el tiempo del mundo
concentrado en un instante,
fugaz y terminal.

Toda esperanza aniquilada.
La sed impera.

martes, 1 de octubre de 2019

Aire

Permaneces en silencio,
equidistante,
con los pies clavados en el suelo,
petrificado,
un buen hijo de este tiempo cobarde,
otro ahogado.

Be cool,
la life is wonderful.
Pero los espejos solo te devuelven hastío
y ansiedad,
y por no tener
ni tienes ganas de llorar.

Qué arda el mundo,
piensas,
mientras te fumas otro canuto
que te condena
nuevamente al fracaso.

Al menos sabes 
que el universo no conspira
ni a tu favor ni en tu contra,
que el tiempo nunca perdona
y la dueña nunca avisa
ni sabe lo que vales.

Cierras los ojos y suspiras.

Después de todo, todo es aire.

domingo, 23 de septiembre de 2018

Desviaciones (& reincidencias)

Sueño seres de aire,
dúctiles,
frágiles,
inverosímiles,
por amor al arte.

Nada significa nada,
las farolas iluminan la noche
y descarrila
la inercia
y se desvía.

Jerigonzas aparte
me desangro
y me desgrano
denodado en el silencio
del eco
de un reflejo.

Papalapabraspa
que niegan su verdad
meve avasisvitenve.
Y casi pierdo una razón
que me aliena.

No te tortures
ni me retuerzas
tanteando una ilusión.
Vendemos humo.
Cagamos oro.
Fuimos instante.

lunes, 13 de agosto de 2018

Incandescencia en mí mayor

Espera,
detente,
atenta.
El aire quema
y duele respirar.
Vive.
Bebe.
Déjate derramar.
El tiempo siempre vuela
y nunca supo a-mar.

Derriba todas tus barreras,
dibuja tu propio camino,
persigue tus ganas de más. 

No tengas prisa,
la meta es la frontera
que no quieres cruzar,
la última sonrisa.

Quema el aire cuando sueñas,
cuando rechazas despertar,
cuando despliegas tus velas
y arde el qué dirán.

Las cenizas del incendio
son las nuestras,
nuestras ansias lisonjeras,
los quebrantos y los duelos,
las mentiras piadosas
y los más oscuros secretos.
Pasto de las llamas,
humo, éter, nada.

Vive. Bebe. Ama.

martes, 13 de febrero de 2018

La Voz

Te encuentro en el aire que me repite
y se obstina en seguir pivotando.
Consigo intuir tu presencia
por doquier,
como un insulto a mi propia inteligencia,
empeñada en adorar subterfugios
que rediman una verdad cruda.
Te niego
y el acto mismo de negarte te acepta,
irredenta,
revolucionaria,
intransitable.
Estás, lo sé.
Los árboles te gritan
incluso en el incendio
que hace crepitar
una existencia mínima,
una parte del todo
que observa en silencio
y asiente.
Te invoca la nada
que se instala en las bocas
que pierden sus dientes
y en el último estertor
te mandan al carajo
tras un sabor tan dulce,
tras un sabor tan agrio.
Todos los ecos resuenan
y una voz sin lengua,
multiforme,
extraviada,
nos invita a tu convite.
Ni la piedra permanece.
No,
ni vinimos ni nos vamos,
pero estamos
otra vez dispuestos a volar
por ver el cielo,
para besar el suelo.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Verdades que duelen

No escribo.
Las palabras me acechan,
sin atreverse a atacar.
Yo rumio en silencio,
pasto sinsustancias
y me dejo acechar.

Todos los instantes se sumergen
en un océano de banalidades
y el eco calla.
Nadie se muerde las uñas.
Nadie tirita.

Los anaqueles enmudecen
mientras el mundo los mira
y los ignora.
El futuro recordará
que un día fue pasado
y no aprendió,
de memoria.

No respiro,
sobrevivo hurtando el aire,
la voz y la esperanza
a un vacío de sentido
que subyuga,
que atenaza.

Los leones rugen al anochecer
e invocan la ley de la selva
mientras huelen sangre fresca
sintiendo la propia arder.

Los leones son leones,
las gacelas son gacelas,
dibujan los poetas
enarbolando galones.

No hablo.
Callo,
pero no otorgo.
No.
Tampoco callo.
Ni otorgo.
Ni león ni gacela.
Ni aire, ni voz,
ni poema.

viernes, 24 de febrero de 2017

Mi poema más hermoso

Escúchame pulsando aquí.

Me duele hasta el aire que respiro
cuando siento en el alma este silencio
que solo sabe ser sollozo
o música de piano.

Quizá ya te hayas ido
o aún te estés marchando,
importa poco desde siempre.
O puede que sea yo
el que extravíe su camino,
en esta ocasión.

Tanto monta.
Monta tanto.

La música me mece hacia la nada,
hacia mí mismo,
y yo me dejo hacer,
por no variar,
como una adolescente anhelante.

Este mundo no es el mío,
demasiado flow,
demasiado ruido,
y sufro de vértigo y coherencia.

Puede que nunca me entienda,
puede que yo no sea yo
y la vida importe una verga
o puede que no.
Se me escapa el contenido
si no sé ser amor,
si pierdo las riendas,
si olvido quien soy.

Yo aprendí a pensar sentado,
a no dejarme llevar,
a no mirar hacia otro lado,
a buscar el próximo bar.

Mis versos son el aire exhalado,
los delirios que he vivido
antes de ti,
por tu culpa
o a tu lado.

Mi poema más hermoso
está escrito con saliva
para siempre
en tus sueños más amargos.

sábado, 28 de enero de 2017

La aventura de ser Yo



Uno es. A veces simplemente uno es, sí, pero… ¿qué? ¿Un breve espacio de tiempo? ¿Un cuerpo? ¿Un alma? ¿Un cuerpo y un alma? Y quizás dé igual.

Van pasando los años que se disfrazan con caras de alumnos que poco a poco caducan y se pierden tras sus trajes de hombres y mujeres de provecho. Como el mío.

¿Cuántas Paula, Óscar, María? ¿Cuántos gritos y decepciones? ¿Cuántas alegrías y carcajadas? Ya he perdido la cuenta.

¿Sirve de algo esta brecha, este filo de la navaja que corta y desangra?

Ser pregunta. Ser pregunta es la respuesta, y la respuesta es la nada.

Vuestras caras estupefactas me indican, ahora, que es difícil de entender. Acaso imposible. Es cierto. Os pido que me habléis de vosotros, de quiénes sois, de vuestros sueños y vuestras pesadillas, de vuestros deseos, y yo, sin embargo, permanezco en la indefinición, equidistante.

Y no puede ser.

Soy la palabra que blando, el deseo que impregno, el aire que exhalo.

Mírame y dime: ¿es cierta mi sonrisa? ¿Ves amor? ¿Y humor? Todo está ahí, esperando por tu mirada y tus ansias de saber. Mis ganas son tus ganas. Aprendo cuando aprendes y cuando olvidas muero. Ese es mi sino. Esa mi condena.

Además, escribo versos que cuentan la vida, la propia, la ajena. Y los vendo al peso.


Cuando me mires no dudes, no sufras, no sientas compasión de mi loco empeño, soy un hombre que escribe sin tinta en tu alma sus sueños.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Los magos

Escúchame pulsando aquí.

Los magos se enfrentan a un dilema
íntimo
que apenas comparten disfrazado,
travestido,
intentando velar la propia ausencia.

Custodian anaqueles forrados de libros,
viejos símbolos de nada,
mientras juguetean con una cerilla
y con un alma en llamas.

Sus conjuros son de aire,
permanecen sólo mientras tanto,
aletean y huyen,
inmarcesibles, de canto en canto.

Ser y no ser es un pleonasmo,
una metáfora,
un atisbo de ironía,

los magos denodados cantan
su angustia y su verbena,
su dicha y su apatía.

Juegan a inventar la primavera,
ateridos por el frío,
a merced de las tormentas,
invocando un código secreto
que no da de comer,
pero alimenta.

Vienen a gritar su duda inerte,
su tiempo detenido,
su eterna mala suerte,
sus desvelos,
mis deseos,
tus olvidos,
conscientes
de que quizá nacimos muertos,
pero nacimos.