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miércoles, 10 de septiembre de 2025

Roma

Otra vez la lluvia

acude y alimenta

las calles 

con su paz queda.

Pronto hará frío

y veremos

bufandas y abrigos

poblar las aceras.

El tiempo sucede

y nosotros 

sucedemos,

invariablemente.

Enciendo y apago

la luz

para comprobar

que sigues ahí,

y sí,

y el fuego del hogar

atempera un alma

que despierta

y que celebra

cada instante otorgado

cuando sentir

es un regalo.

No lamento 

los caminos recorridos

buscando Roma,

que eres tú.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Puntos suspensivos

Hay algunos que dicen
que todos los caminos
conducen a Roma,
pero Roma está en ruinas,
y París, y Florencia,
y Nueva York,
todos son lugares propicios al desamparo.
Yo también me retiro
a mi mundo con mi flor,
no más bella,
no única,
no viva,
pero mía con su plástico y mi inquina,
a soñar con pinochos y mentiras,
a seguir siendo yo:
un suspiro.
No dibujo ausencias
ni persigo unicornios azules
con los ojos cerrados,
soy un hijo bastardo
de la pasión desdibujada,
que ni duerme ni vela,
otro cero a la izquierda
adelantando en línea continua,
como si la muerte no importara,
y no importara la vida.
Un suspiro y un punto
sin puntos suspensivos.


jueves, 28 de junio de 2012

Intrascendencia

Cepillarse los dientes cada mañana,
automáticamente ojear el espejo
y descubrir el continuo ojeras orejas,
conjurar el disimulo.

El camino sempiterno que conduce
siempre a Roma,
dondequiera que esté.

Hablar como si todo importase
o como si nada importase,
tanto da.

Regalarse quizá una mirada furtiva,
una concesión al deseo más oculto,
y naufragar en sueño.

Mi tiempo es al fin y al cabo una ironía
que multiplica palabras de aire,
una ráfaga hilarante.