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jueves, 25 de enero de 2024

El fraude

Una palabra

no acude a la llamada

y permanece ausente

impertérrita

en su nada.


Afuera

todo sucede,

nada se detiene,

como si el poema

no importara,

como si la vida

no importara

o

como si la muerte

no importara.


Mientras tú haces el amor,

o follas desesperadamente,

mientras bebes y bebes

y vuelves a beber, hasta desfallecer,

mientras crías tus cuervos,

mientras cuentas tus tesoros

y preparas tus ojos,

yo busco

una palabra

que se escapa.


Se vive bien en Nigrán.

Define oración impersonal.

Silencio

gritando silencio.

El sonido de los sueños

al quebrarse.

Los naufragios.

Ser y estar.


Solía ser poeta

cuando creía en la poesía.

Era un fraude.


martes, 23 de marzo de 2021

Poesía

Llegó sin ley,

canto festivo

que servía para no servir

y ser,

sin más.

Vino después herida,

untada en sangre,

ungida para nombrar lo inefable,

sagrada,

un germen de inmortalidad.

Sumar sentido.

Un mar sentido.

Cosmogonías del yo.

Terciopelo y ámbar,

tinta china e impostura.

Fue corazón,

con razón y sin razón,

y bendijo alcobas

que todo significaban

significando nada.

Amaneceres impíos

acechando metáforas del amor,

casi siempre equivocadas.

Fue olvido ahogado

en océanos de perdición,

un lugar común

para un poeta del montón.

Quiso ser también

martillo de brujos,

de indeseables,

de esta fiesta de disfraces

que llamamos mundo,

revelar y rebelarse,

ser aliento,

ser ráfaga de aire,

ser tú, ser él, ser yo.

Palabra juego,

palabra piedra,

palabra sangre.

Todo apunta al silencio.

sábado, 21 de abril de 2018

Conmiseración

La llama baila y arde el aire
que enardece los espíritus
e inflama la razón,
que quema la esperanza.

Amanece,
y los psicópatas se acicalan,
se perfuman,
se disfrazan.
La vida traquetea repetida.

Se encienden todos los escaparates,
pasen y vean,
si encuentra algo mejor, cómprelo,
no se atreva a no mirar,
desea.

La palabra se aligera y se bifurca,
dice lo que oculta
y se vacía,
harta de sí misma.

Casi nunca nos miramos a los ojos
por miedo a que nos vean.

Todavía no queda tiempo para perder,
aún es tarde.
Compréndelo.

Urge la emergencia.
Hacer el amor cuando hablas,
cuando sueñas y cuando trabajas,
hacer el amor por fe y a conciencia,
sin vergüenza y con las mismas ganas
contigo y con usted, sin preferencias.
Emerge la urgencia.

Sin embargo, quiéreme.  

jueves, 25 de mayo de 2017

Juegos de azar



Me pregunto quién seré
cuando aprenda a rumiar mis palabras
y todos los sabores se confundan
y habiten el jardín de la memoria.

Ni el pirata cojo
ni el poeta desvencijado.
Quizá un quijote
que soñó ser sancho
y rozó la esquizofrenia.

Me pregunto quién era
cuando el verbo palpitaba
y era razón y sinrazón,
y era todas las puertas
de par en par abiertas.

Ni un traficante de sueños
ni un adicto a la empatía,
quizá un donjuán ávido
de coleccionar momentos
que rozaran lo eterno.

Me pregunto quién soy
cuando tuerzo un verso
y se me va la vida encabalgada,
quevediano en el exceso.

Ni un hombrecillo gris
ni Aquiles ante Troya,
acaso otro absurdo,
impertinente partisano
de jugarse el destino
a doble o nada,
sin trampa,
sin cartón,
con un farol de órdago en la mano.

sábado, 28 de enero de 2017

La aventura de ser Yo



Uno es. A veces simplemente uno es, sí, pero… ¿qué? ¿Un breve espacio de tiempo? ¿Un cuerpo? ¿Un alma? ¿Un cuerpo y un alma? Y quizás dé igual.

Van pasando los años que se disfrazan con caras de alumnos que poco a poco caducan y se pierden tras sus trajes de hombres y mujeres de provecho. Como el mío.

¿Cuántas Paula, Óscar, María? ¿Cuántos gritos y decepciones? ¿Cuántas alegrías y carcajadas? Ya he perdido la cuenta.

¿Sirve de algo esta brecha, este filo de la navaja que corta y desangra?

Ser pregunta. Ser pregunta es la respuesta, y la respuesta es la nada.

Vuestras caras estupefactas me indican, ahora, que es difícil de entender. Acaso imposible. Es cierto. Os pido que me habléis de vosotros, de quiénes sois, de vuestros sueños y vuestras pesadillas, de vuestros deseos, y yo, sin embargo, permanezco en la indefinición, equidistante.

Y no puede ser.

Soy la palabra que blando, el deseo que impregno, el aire que exhalo.

Mírame y dime: ¿es cierta mi sonrisa? ¿Ves amor? ¿Y humor? Todo está ahí, esperando por tu mirada y tus ansias de saber. Mis ganas son tus ganas. Aprendo cuando aprendes y cuando olvidas muero. Ese es mi sino. Esa mi condena.

Además, escribo versos que cuentan la vida, la propia, la ajena. Y los vendo al peso.


Cuando me mires no dudes, no sufras, no sientas compasión de mi loco empeño, soy un hombre que escribe sin tinta en tu alma sus sueños.

domingo, 23 de octubre de 2016

Tracy Chapman


Los marcapáginas yacen
encima de la mesa,
mientras llora Tracy Chapman,
desprovistos de esperanza
lejos del amor
y lejos del azar.

La estampa es grotesca.
Los libros cerrados anuncian la muerte,
el triunfo del olvido.
Polvo eres y en polvo te convertirás,
profetizaban.
Ni eso.

Ahora hablaría de Heráclito,
pero no.
Mi palabra, mis sueños,
mi aliento y mi tiempo
importan,
no por palabra, aliento o tiempo,
que también,
mas por míos.

Mi palabra repetida con denuedo,
mis versos, que exudan apatía
y tristeza
pero ocultan pasión
por el hombre y su ruina,
por sus sueños y anhelos,
por tu vida y mi vida,
se abren paso,
a pesar de no pesar,
de no importar nada
de nada.

No trascendemos.
Nos rodea la tiranía de la felicidad.
Cómo ser genial en cinco pasos.
Cómo triunfar en cien recetas.
Cómo follar en cinco minutos.
Y gracias.

No me mires si no te vas a acercar.
No me leas si no te vas a mojar.
Háblame.
Siénteme.
O multiplícate por cero.

No voy a negar la impostura,
a estas alturas,
pero jugamos
o nos perdemos la partida.

martes, 4 de octubre de 2016

Amores de Novela

Quisimos vengar la ilusión
-tantas veces derrotada
y ya dada por muerta-
entrelazando nuestras manos
en pos de un horizonte
de luz y de azúcar.

Nos acercamos al precipicio
ávidos de volar sin alas,
de vivir sin dueños,
y saltamos.

Aprendimos a dormir sin sueño,
a cantar sin ganas
y a comer sin hambre,
a besar insípido y lento
sólo por parecernos a ellos.

Pero no,
nosotros no podemos morir sin duelo,
no sabemos soñar sin miedo.

Nosotros sangramos.
Nosotros no somos metáfora,
pero sí sabemos despeñarnos,
gritando o en silencio,
reticentes o anhelantes,
acabados.

Venganza sólo es otra palabra,
vacía y manida,
que se perderá
como el aliento que exhala estos versos. 

lunes, 11 de julio de 2016

El papel inodoro

Ya se escucha el galopar de los caballos.
Las huestes enemigas se intuyen
y te afanas en parapetar los sueños.

Cabe la soberbia de aquilatar la palabra
y perderse en su gloria,
efímera y sabrosa,
y aplaudirse hasta el orgasmo,
siempre precoz.

Cabe la lujuria multiplicada
entre tus piernas,
y tus piernas,
y tus piernas,
en un afán
que tampoco tiene fin.

Cabe el deseo de devorar,
de atesorar,
de cercenar el tiempo
y acumular instantes
precisos
y
preciosos.

Cabe una palabra: Rosebud.

Cabe esperar un final.

Sueños blancos como el papel inodoro
que emborronas
haciendo vox populi
de tus miserias.