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martes, 27 de abril de 2021

Mi heroína

No compraba tiempo

cuando giraba sin rumbo

ajena a la música

en cualquier discoteca.

No perseguía el amor

cuando sonreía obscena,

abría las piernas

y no llevaba bragas.

No vendía el humo

que impregnaba

de vacío y silencio

sus noches más brunas.

Simplemente vivía.

Sin rencores

ni permiso.

Izaba a veces

un pabellón pirata

y por robar te robaba 

hasta el último aliento.

No tenía más ley

que el respeto que ofrecía,

ni dios, ni dueño, ni patria

que limitara sus sueños de paria.

No quería brillar

y ser la reina del baile,

pero sí quería bailar

por amor al arte.

Simplemente vivía.

Sin miedo

ni futuro.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Verdades que duelen

No escribo.
Las palabras me acechan,
sin atreverse a atacar.
Yo rumio en silencio,
pasto sinsustancias
y me dejo acechar.

Todos los instantes se sumergen
en un océano de banalidades
y el eco calla.
Nadie se muerde las uñas.
Nadie tirita.

Los anaqueles enmudecen
mientras el mundo los mira
y los ignora.
El futuro recordará
que un día fue pasado
y no aprendió,
de memoria.

No respiro,
sobrevivo hurtando el aire,
la voz y la esperanza
a un vacío de sentido
que subyuga,
que atenaza.

Los leones rugen al anochecer
e invocan la ley de la selva
mientras huelen sangre fresca
sintiendo la propia arder.

Los leones son leones,
las gacelas son gacelas,
dibujan los poetas
enarbolando galones.

No hablo.
Callo,
pero no otorgo.
No.
Tampoco callo.
Ni otorgo.
Ni león ni gacela.
Ni aire, ni voz,
ni poema.

miércoles, 7 de junio de 2017

Futuro imperfecto de subjuntivo


Algún día te recordaré
y sabré que eras tú,
que siempre fuiste tú.

Habrá palabras que brillarán
con un significado hoy virgen;
lugares que esconderán instantes
de los que hablaremos a hurtadillas,
como si pecar fuese un pecado;
noches de luna llena
para aullar como lobos
que intuyen su cordero.

No tendremos miedo del abismo
que ocultan las miradas al amanecer,
ni del silencio que recorre los pasillos
desiertos de una ilusión en cuarentena.
No temeremos a la muerte
ni temeremos morir.

Haremos el amor en todas las ciudades,
porque llueve,
porque hace calor,
porque sí o porque no.
Jugaremos a importarnos,
a inventarnos un pasado que permita
un presente de arena
y de sal.

Cuando, por fin, te pierda
descubriré el verdadero ímpetu
de una ausencia que se impone,
tiránica y asesina.

Cuando, por fin, te encuentre
descubriré el verdadero ímpetu
de una presencia que se impone,
tiránica y asesina.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Un acto de fe

Escúchame pulsando aquí.

Se marchitan también los inviernos
cuando el león ruge al amanecer
y las palabras conjuran silencios
que retoñan,
que florecen y se atreven a ser.

Ya no nos duelen los infiernos,
personales,
intransferibles.
Ya ardimos en la inercia.

Los tiempos están cambiando.
Los tiempos nunca dejan de cambiar.

No somos hoy mejores que ayer,
al menos aprendimos eso,
y quizás eso nos redima
de un presente traidor
y de un futuro herida.

La vida exige un acto de fe
y una pizca de inconsciencia.
Instinto animal.
Aceptar que nadie sobrevive.

La vida exige testigos.

Ni absueltos ni condenados,
no aprendemos a ser reos,
volamos sin alas,
con los pies en el suelo
y el alma desatada.
No existen los sueños
pero soñamos.
La orquesta abandonó el baile
pero bailamos.

Cuando nada importa,
todo importa nada,
salvo quizá
atreverse a respirar.

viernes, 1 de marzo de 2013

Un invierno riguroso


Pincha aquí para escuchar el poema

Este ha sido un invierno riguroso:
vino el frío a congelar el alma,
con sus témpanos de odio
y sus copos de nieve como lágrimas
de tristeza e incomprensión;
vinieron las lluvias torrenciales,
y arrasaron.
Se llevaron por delante mil futuros
y un pasado, dejando a su paso
solo un presente silencioso y estancado;
vino el hastío, sin llamar a la puerta,
sin cita previa,
a instalarse entre tu yo y mi conmigo,
con su cara de pena y su maleta de olvido;
vino la soledad,
seductora y duermevela,
con promesas de nada,
sorda, muda y ciega,
a poblar los agujeros de una ausencia entregada.
Este ha sido un invierno riguroso
y solo queda esperar la primavera.