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martes, 27 de marzo de 2018

La batalla

Lázaro, levántate y anda,
que la muerte
no le gane a la vida
esta batalla.
Terribles son los desiertos que cruzamos
persiguiendo espejismos 
sin un buen beso que humedezca la boca,
que redima la existencia.
Funestos los naufragios
en aguas siempre gélidas
persiguiendo sirenas
que te comen el alma
y te comen las ganas.
Paisajes invernales
que ofrecen silencio
y un amplio abanico de metáforas
para pintar otro fracaso
que huela a obra maestra.
Sin embargo, 
no sabemos morir.
Permanecemos extáticos
buscando una caricia,
ese recuerdo imaginado,
la palabra de aquel poeta.
Nos aferramos a un tal vez
y boqueamos.
Nos inventamos un tal vez
y respiramos.
Lázaro, no claudiques de viejo,
no empeñes la pluma,
no firmes la baja.
Al fin y al cabo,
no sabemos morir.

lunes, 27 de marzo de 2017

También eres tú



También eres tú.

El café sabe a café,
incluso un lunes por la mañana
cuando el universo te manda a la mierda
y por todo horizonte ves legañas.
Y la vida está bien.

La soledad no malversa sueños
y todo se reduce al aquí,
solo importa el ahora.
Y también eres tú.

Escribir ya no es un estertor,
la primavera fecunda los versos
como si fuesen almendros soñando ser Jerte,
como si fuesen yo a punto de verte.

Soñar sucede.
Siempre a tiempo.
Aunque te estrelles.
Polvo somos.

No derrapa ni patina el alma
por permanecer despierta,
si no huye.
Permanecer es ser un héroe.
El Caballero Oscuro y Wonder Woman.
Una pareja imposible.

La noche promete historias,
y sí,
también eres tú.

sábado, 28 de enero de 2017

La aventura de ser Yo



Uno es. A veces simplemente uno es, sí, pero… ¿qué? ¿Un breve espacio de tiempo? ¿Un cuerpo? ¿Un alma? ¿Un cuerpo y un alma? Y quizás dé igual.

Van pasando los años que se disfrazan con caras de alumnos que poco a poco caducan y se pierden tras sus trajes de hombres y mujeres de provecho. Como el mío.

¿Cuántas Paula, Óscar, María? ¿Cuántos gritos y decepciones? ¿Cuántas alegrías y carcajadas? Ya he perdido la cuenta.

¿Sirve de algo esta brecha, este filo de la navaja que corta y desangra?

Ser pregunta. Ser pregunta es la respuesta, y la respuesta es la nada.

Vuestras caras estupefactas me indican, ahora, que es difícil de entender. Acaso imposible. Es cierto. Os pido que me habléis de vosotros, de quiénes sois, de vuestros sueños y vuestras pesadillas, de vuestros deseos, y yo, sin embargo, permanezco en la indefinición, equidistante.

Y no puede ser.

Soy la palabra que blando, el deseo que impregno, el aire que exhalo.

Mírame y dime: ¿es cierta mi sonrisa? ¿Ves amor? ¿Y humor? Todo está ahí, esperando por tu mirada y tus ansias de saber. Mis ganas son tus ganas. Aprendo cuando aprendes y cuando olvidas muero. Ese es mi sino. Esa mi condena.

Además, escribo versos que cuentan la vida, la propia, la ajena. Y los vendo al peso.


Cuando me mires no dudes, no sufras, no sientas compasión de mi loco empeño, soy un hombre que escribe sin tinta en tu alma sus sueños.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Jovencito Frankenstein

Inventarse un motivo para volver a coser el alma
al cuerpo
y no rendirse al desamparo
de un fracaso que redime
es nuestro pan de cada día,
nuestro
dánosle hoy.

¿Has visto Jovencito Frankenstein?
Todos somos un poco monstruos,
incapaces de ternura,
manantiales de ternura.
Una absurda paradoja.

Menudo par de aldabas,
y no huyo a la sonrisa
que dibuja tu sonrisa.

Remendamos nuestros sueños paso a paso,
en las noches que solo ofrecen recuerdos
tenues,
alambicados,
sin lumbre.
Rellenamos los vacíos de palabras
que siempre siempre son traición,
que son suicidio.
Oreamos la angustia.

Los parches tapan agujeros
por los que se te escapa la vida
y se escapa el tiempo,
mientras seguimos adelante,
más serenos y conscientes.
Hechos jirones.

La turba observa,
ávida de sangre,
dispuesta al canibalismo.

El corazón no está de moda,
piensa la bestia
ensayando una sonrisa
que solo puede ser llanto.

Y todos los relojes anuncian la muerte.


sábado, 31 de octubre de 2015

Río Miseria

Sólo sé que tengo miedo
y cada paso desgarra mi alma
con el silencio cómplice de dios.
Camino con los ojos cerrados
para intentar no ver el precipicio,
que se frota las manos.
Ni las aguas de este mar se abren
ni hay profeta que prometa
sin plata de por medio,
y la plata no se come,
la plata no se come.
Las ilusiones van muriendo en las cunetas,
y se quedan allí, sin más,
con los ojos bien fijos, muy abiertos,
buscando un recuerdo lejano y cercano.
Somos un río de miseria,
agua sucia que nadie quiere en su playa,
materia fecal.
Los pies han dejado de doler
pero el alma se desangra.
No hay destino en este viaje sin retorno,
ya nunca seremos los que fuimos.

domingo, 15 de febrero de 2015

Carnavales


Te dije que soñaba con tu cuerpo;
que tu piel era el mapa que escondía mi tesoro;
que tu saliva era maná generador de vida;
te dije que te amaba, y no mentía.

Las palabras tienden puentes y son parapetos.

Lo que no te dije fue la insumisión,
la caricia aterradora de la duda que corroe
y brota como una enredadera
que agrieta los muros y demuele.
No te dije que yo era el joven poeta terco
que absorto se empalaga
y hierve en la belleza del canto del grillo,
estridente y también terco.
No te dije que solo sé escribir silencios.

Las palabras son traiciones al alma.
Al alma traidora.
Al alma miserable.
Al alma caprichosa.
A un alma que se disfraza con mis trajes,
soportando su impostura.