No me juzgues tan ligeramente,
no tengo otro tesoro
que el aire malamente hurtado al mundo,
un tiempo de oro
cercenado a cada instante.
Comprende que prodigue los gritos,
los alaridos y los aullidos
cada noche a una luna pendenciera
que guiña un ojo, pero cierra las piernas.
Comprende el terror de comprender.
Cada segundo ha muerto,
y yo he muerto con cada segundo,
insistentemente,
inconscientemente,
como una manada de bestias en fila,
esperando turno en el matadero.
Todas las palabras escritas
son epitafios insignificantes,
absurdas retahílas de ausencia
desvencijada en las tinieblas.
Los pasos fueron y han de ser erráticos,
no hay destino posible para los apátridas del tiempo.
Los sentimientos y emociones, aún imaginados, nos configuran. Las palabras son la germinación de los absurdos de mi ser, mi único destino. Sean benevolentes.
martes, 17 de abril de 2012
domingo, 15 de abril de 2012
Solo palabras
No puede ser todo palabras
pensaba exhausto maldiciendo el verbo
con el alma y las rodillas besando el suelo
un poeta sordo, mudo, vano y ciego
naufragando en su propia metáfora.
¿Qué canto de pájaro es más técnico?
¿El león ruge por amor o por desidia?
Solo el ulular del viento rima consonante
ofreciendo una perpetua sinalefa.
La poesía es una broma pesada.
pensaba exhausto maldiciendo el verbo
con el alma y las rodillas besando el suelo
un poeta sordo, mudo, vano y ciego
naufragando en su propia metáfora.
¿Qué canto de pájaro es más técnico?
¿El león ruge por amor o por desidia?
Solo el ulular del viento rima consonante
ofreciendo una perpetua sinalefa.
La poesía es una broma pesada.
domingo, 8 de abril de 2012
Cosas de pájaros
Suicidarse o inventarse un alter ego,
pulsar siguiente sin apenas leer,
cambiar de nombre,
cambiar de sexo,
cambiar de amor.
Deambular por calles que no existen,
donde no llueve nunca,
donde todo es naufragio.
Elevarte hasta las nubes,
otorgar eternidad a tus palabras,
vestirte de rey de corazones,
inventar una verdad más bella,
intentar brillar como una estrella.
Y llegar apenas a bombilla.
Graznaba otra gaviota atormentada.
sábado, 31 de marzo de 2012
El lenguaje significativo
Cientos de caminantes desparramados por la ciudad
observados por oleadas de uniformes intrascendentes,
proclaman el último grito:
el último grito es el Grito.
Caminan deslumbrados casi a tientas siguiendo su estrella,
una luz fugaz como otra cualquiera,
un motivo de esperanza,
otra respiración más.
Los susurros recorren iracundos las avenidas,
derrapando en cada curva cerrada,
reivindicándose, tomando consistencia,
de repente un ejército de ruido,
incesante, martilleante como un corazón en llamas,
que sucumbe, una vez y otra,
ante el inexorable silencio de la Historia.
Apenas los gemidos permanecen,
una constante,
gemidos de dolor y odio,
de placer y sexo y dicha,
gemidos de peligro
y sollozos que son gemidos.
observados por oleadas de uniformes intrascendentes,
proclaman el último grito:
el último grito es el Grito.
Caminan deslumbrados casi a tientas siguiendo su estrella,
una luz fugaz como otra cualquiera,
un motivo de esperanza,
otra respiración más.
Los susurros recorren iracundos las avenidas,
derrapando en cada curva cerrada,
reivindicándose, tomando consistencia,
de repente un ejército de ruido,
incesante, martilleante como un corazón en llamas,
que sucumbe, una vez y otra,
ante el inexorable silencio de la Historia.
Apenas los gemidos permanecen,
una constante,
gemidos de dolor y odio,
de placer y sexo y dicha,
gemidos de peligro
y sollozos que son gemidos.
miércoles, 28 de marzo de 2012
Motivos del desvarío
Escribo poesía por pereza,
para clavar el dedo en la llaga me sobran quince versos,
mi tratado de filosofía se reduce a una hipérbole y un hipérbaton,
dos retruécanos y la impostura.
Las palabras no son tan ligeras,
las palabras ocupan tiempo,
valen lo que el aliento vale:
nada si necio, todo en un momento.
Palabras como cantos de pájaro en época de celo,
como ruidos de parto,
como rumor de pinos,
como olas rompiendo.
Toda mi voz no es más que un instante,
un grano fugaz de arena en un desierto inabarcable,
un canto de sirena, apenas una leyenda de existencia incierta.
Escribo poesía para existir, para no olvidar quién soy.
para clavar el dedo en la llaga me sobran quince versos,
mi tratado de filosofía se reduce a una hipérbole y un hipérbaton,
dos retruécanos y la impostura.
Las palabras no son tan ligeras,
las palabras ocupan tiempo,
valen lo que el aliento vale:
nada si necio, todo en un momento.
Palabras como cantos de pájaro en época de celo,
como ruidos de parto,
como rumor de pinos,
como olas rompiendo.
Toda mi voz no es más que un instante,
un grano fugaz de arena en un desierto inabarcable,
un canto de sirena, apenas una leyenda de existencia incierta.
Escribo poesía para existir, para no olvidar quién soy.
domingo, 18 de marzo de 2012
Proceso de escritura
Equilibrante despropósito amanerado,
un modo ecuánime de enjuagar con las palabras,
absurdas e inconexas retahilas de letras
que soslayan o evidencian la agonía.
La absoluta carencia de sentido
que no salva ni el sexo pendenciero
ni la fe quebrantada ni la ciencia del viento,
la condena a vida del que piensa.
Un vómito que escupe lo que cuenta
y se desvanece como un suspiro de tiempo
en un mar eterno y etéreo,
un océano vacío.
No hay monstruos más allá del espejo.
sábado, 3 de marzo de 2012
Noche y niebla
cuando respirar es un suicidio,
y araño por inercia un pétreo cielo
sepultura de un sollozo colectivo.
Vago sin alma y sin carne,
consumiendo gramo a gramo la miseria,
ardiendo en el infierno cada tarde
al calor y al hedor de las estrellas.
Todas las cifras escritas con sangre
terminan en una delgada línea roja
que nunca se extingue, una soga
al cuello de la humanidad cobarde.
domingo, 26 de febrero de 2012
Un poeta y su retrato
Soy un cualquiera que escoge para gritar un poema,
un indigente de amor apostado en todas las esquinas,
apenas una hormiga desvencijada que,
asaltada por las dudas,
opta por renegar del hormiguero,
sin orgullo ni alegría.
Una palabra absolutamente prescindible, como todas.
Un eureka de plástico.
El principio de un fin.
El último mono en la República de la Letra.
El rey del desatino.
Una voz de humo áspera y elocuente.
Soy un instante que huye,
un tiempo que ya ha sido,
una palabra que ya era, es y aún será
más allá del aliento que la moldea,
una idea que no se pudo concretar,
un nombre escrito en la arena.
un indigente de amor apostado en todas las esquinas,
apenas una hormiga desvencijada que,
asaltada por las dudas,
opta por renegar del hormiguero,
sin orgullo ni alegría.
Una palabra absolutamente prescindible, como todas.
Un eureka de plástico.
El principio de un fin.
El último mono en la República de la Letra.
El rey del desatino.
Una voz de humo áspera y elocuente.
Soy un instante que huye,
un tiempo que ya ha sido,
una palabra que ya era, es y aún será
más allá del aliento que la moldea,
una idea que no se pudo concretar,
un nombre escrito en la arena.
sábado, 25 de febrero de 2012
Paint it gray!
No es más cierto el dolor que la alegría.
Incluso en estos tiempos de profetas y agoreros
en los que los lamentos resuenan
como un eco continuo que rebota en todas las miradas,
fuentes de lágrimas y sal,
hay sonrisas que brotan,
intempestivas.
El hombre naufraga y se ahoga en su ego,
corre sin resuello inmóvil en el río,
siempre el mismo río,
se malvende a símbolos de sí mismo.
Todo vale con tal de no pagar el precio,
todo excepto el juicio del espejo.
Por supuesto no hablo de santos,
los años me han infundido la certeza
de que soy lo que suman mis pecados
y las traiciones cometidas,
todos los errores disfrazados,
una absurda promesa de nada.
Y es evidente que no hay excesiva diferencia
entre una hormiga y otra hormiga:
ambas se olvidan con la yema de un dedo.
Llenamos la existencia de palabras inertes,
un batiburrillo de frases inconexas y sin sentido
que nos hacen sentir omnipotentes,
como un gran cero a la izquierda.
Al menos el desvelo otorga un tesoro,
el derecho inalienable a la ironía.
Incluso en estos tiempos de profetas y agoreros
en los que los lamentos resuenan
como un eco continuo que rebota en todas las miradas,
fuentes de lágrimas y sal,
hay sonrisas que brotan,
intempestivas.
El hombre naufraga y se ahoga en su ego,
corre sin resuello inmóvil en el río,
siempre el mismo río,
se malvende a símbolos de sí mismo.
Todo vale con tal de no pagar el precio,
todo excepto el juicio del espejo.
Por supuesto no hablo de santos,
los años me han infundido la certeza
de que soy lo que suman mis pecados
y las traiciones cometidas,
todos los errores disfrazados,
una absurda promesa de nada.
Y es evidente que no hay excesiva diferencia
entre una hormiga y otra hormiga:
ambas se olvidan con la yema de un dedo.
Llenamos la existencia de palabras inertes,
un batiburrillo de frases inconexas y sin sentido
que nos hacen sentir omnipotentes,
como un gran cero a la izquierda.
Al menos el desvelo otorga un tesoro,
el derecho inalienable a la ironía.
viernes, 24 de febrero de 2012
No temas
Te descubro a veces amarga,
como si creyeras que este tiempo
ausente de versos escondiera
un amor vencido por el miedo.
No temas, no te escribo palabras,
mis metáforas son los besos
que dormida aceptas aquiescente
cada mañana, arropada entre sueños.
Poemas de amor de veras
son las caricias que te ofrezco,
esta manera de mirarte
y no abarcarte, y morir de deseo.
Mis mejores pareados
con saliva los escribo entre tus labios.
jueves, 23 de febrero de 2012
3ª persona, plural
Has caminado un millón o más de kilómetros
sin ceder al desaliento y a la fatiga,
sin descanso buscando caminos
que no se dirigieran siempre a Roma.
Han construido puentes y levantado muros
para perseguirse o esconderse,
según sople el viento,
según bata la marea.
Puentes que cruzar sin orgullo siempre a pie,
muros para escribir verdades o partirse la crisma,
latidos de humanidad.
Inmisericordes.
Has escrito versos y palabras como humo,
como hollín de chimenea,
palabras arrancadas a la garganta,
rojas de sangre, negras de brea.
Han nombrado el mundo,
un millón o más de nombres que se ensartan,
se recrean y enlazan, en un baile erótico
de sueños disfrazados de sabiduría.
Nombres para desnudar y vestir,
nombres para blandir y esgrimir,
metáforas de la muerte.
Respiraciones.
Has descubierto el vacío
que se oculta tras la nada.
Bienvenido a la tercera persona del plural.
sin ceder al desaliento y a la fatiga,
sin descanso buscando caminos
que no se dirigieran siempre a Roma.
Han construido puentes y levantado muros
para perseguirse o esconderse,
según sople el viento,
según bata la marea.
Puentes que cruzar sin orgullo siempre a pie,
muros para escribir verdades o partirse la crisma,
latidos de humanidad.
Inmisericordes.
Has escrito versos y palabras como humo,
como hollín de chimenea,
palabras arrancadas a la garganta,
rojas de sangre, negras de brea.
Han nombrado el mundo,
un millón o más de nombres que se ensartan,
se recrean y enlazan, en un baile erótico
de sueños disfrazados de sabiduría.
Nombres para desnudar y vestir,
nombres para blandir y esgrimir,
metáforas de la muerte.
Respiraciones.
Has descubierto el vacío
que se oculta tras la nada.
Bienvenido a la tercera persona del plural.
miércoles, 22 de febrero de 2012
Toque de queda
Los encapuchados están tomando la calle.
Las sirenas subyugan a todos los silencios.
Las gargantas que con denuedo clamaban justicia
ahora gritan terror corriendo sin destino por las calles,
a duras penas, magulladas por la vergüenza y los golpes.
Es la hora de olvidar la virtud, es un mundo de lobos.
Las gentes de bien han sido ajusticiadas:
fueron los primeros en caer,
los más sencillos de callar,
con sus miradas de no entender absolutamente nada.
Sobreviven aquéllos sin escrúpulos,
los que aprendieron la miseria y la ejercen repartiendo odios,
o simplemente observando, vigilando, el reparto.
El caos es inevitable, dicen. La ley del más fuerte se acerca.
sábado, 18 de febrero de 2012
El inmigrante
Me llamaron extranjero y lo fui,
tan mágicas son las palabras.
No hay bandera que me colme, gritaba,
Yo solo vengo a sumar aquí.
No entendía el odio y su inquina,
mis huesos también se fracturan
cuando el origen se torna factura
que te hacen pagar a lágrima viva.
Y al volver fui extranjero doblemente,
extranjero por marcharme,
extranjero por la ausencia.
Un grado de existencia por debajo de don nadie.
Se comprende mi aversión a las banderas,
mi tesoro son mis manos, son mi voz y su empeño,
no el arraigo decadente y religioso a un credo
que sacraliza la sangre y deshumaniza la pelea.
Yo soy hijo de mi madre,
un apátrida infame,
un inmigrante que respeta la muerte.
sábado, 11 de febrero de 2012
Achtung!
Pincha aquí para escuchar el poema
Achtung!
Le monde est sur le point de s'écraser.
Case tódolos homes de ben fuxiron ou morreron.
The last one is crying after dark,
aspettando il suo turno.
Los lobos persiguen una presa fácil
salivando de pura gula,
entregados sin mesura al acopio.
Les loups habillés en costard
avec leurs cravates en soie
et les canines prêtes pour le sang.
Les loups en route pour la joie.
Je ne veux plus me taire:
je vais partager mes cris,
t'offrir une autre voie de vie.
Eu escollo a fala sen importar a lingua,
exportando a alma,
espallando vento.
Yo elijo abandonar el silencio.
Achtung!
Le monde est sur le point de s'écraser.
Case tódolos homes de ben fuxiron ou morreron.
The last one is crying after dark,
aspettando il suo turno.
Los lobos persiguen una presa fácil
salivando de pura gula,
entregados sin mesura al acopio.
Les loups habillés en costard
avec leurs cravates en soie
et les canines prêtes pour le sang.
Les loups en route pour la joie.
Je ne veux plus me taire:
je vais partager mes cris,
t'offrir une autre voie de vie.
Eu escollo a fala sen importar a lingua,
exportando a alma,
espallando vento.
Yo elijo abandonar el silencio.
domingo, 15 de enero de 2012
Novela negra
Pincha aquí para escuchar el poema
Soplaba un viento frío, conspirador,
propicio al drama.
La ceniza del último incendio
danzaba sobre las brasas apagadas
de un amor caduco en invierno.
Los rumores se multiplicaban
en un silencio ensordecedor.
Ella sollozaba oculta en un manto de ausencia.
En un navío él naufragaba en una botella.
Hay noches nacidas para el odio,
hechas a medida de la angustia.
Hay calles de sangre y llanto,
rincones que esperan su asesino,
estrofas sin rima.
Existen metáforas de la muerte,
y existe la muerte.
Ella miraba la luna roja más grande que nunca.
Él la miraba reflejada en la hoja ensangrentada de su alma.
En ocasiones, sin más razones que el azar y la tormenta,
se dobla una esquina y se pierde la suerte.
A veces uno tropieza y se pierde,
se mira al espejo y se descubre inerte. Sin cabeza.
Soplaba un viento frío, conspirador,
propicio al drama.
La ceniza del último incendio
danzaba sobre las brasas apagadas
de un amor caduco en invierno.
Los rumores se multiplicaban
en un silencio ensordecedor.
Ella sollozaba oculta en un manto de ausencia.
En un navío él naufragaba en una botella.
Hay noches nacidas para el odio,
hechas a medida de la angustia.
Hay calles de sangre y llanto,
rincones que esperan su asesino,
estrofas sin rima.
Existen metáforas de la muerte,
y existe la muerte.
Ella miraba la luna roja más grande que nunca.
Él la miraba reflejada en la hoja ensangrentada de su alma.
En ocasiones, sin más razones que el azar y la tormenta,
se dobla una esquina y se pierde la suerte.
A veces uno tropieza y se pierde,
se mira al espejo y se descubre inerte. Sin cabeza.
viernes, 6 de enero de 2012
Estado de la cuestión
I
Es un mundo de espejos que multiplican la inexorable mirada.
Conócete a ti mismo. Júzgate y condénate.
Es la sociedad de la culpa.
La redención cuesta un alma.
II
Relájese y disfrute. El espectáculo promete:
los profetas declaman el fin de los tiempos
vestidos de sacerdotes, disfrazados de políticos,
ocultando su inmenso vacío tras calculadoras
que saben solo sumar estupideces,
sin atisbar que los tiempos no fueron nunca nuestros;
los héroes se aprestan ávidos de su dosis de impostura
a partir a la batalla contra la nada,
y son vitoreados como héroes,
y quizá esté bien que así sea;
los gobernantes preparan un suicidio colectivo,
matarán primero al pueblo,
luego, si necessaire, irán ellos;
los cómplices, usted o yo, observan o escriben,
dejándose hacer, dejándose querer.
Los inocentes no están. No se les espera.
III
No todo es terrible.
Uno puede cerrar los ojos y basta.
Uno puede amar afortunadamente.
Uno puede, de vez en cuando, rebelarse
y mover una montaña
cambiándose de sitio.
Uno puede, de cuando en vez, dormir
y soñar sueños de justicia.
Uno puede, a duras penas, a dulces alegrías,
vivir.
viernes, 30 de diciembre de 2011
Tempus fugit
con el cuchillo entre los dientes ávidos de sangre,
como una jauría de lobos hambrientos acechando a su presa.
No hay refugio, parapeto, baluarte, trinchera que me guarde
de este rencor propio y suicida que me arde.
No se puede correr más aprisa que el tiempo.
Obstinadamente me empeño en esquinazos improbables,
esperanzas que no ofrecen ni su pata por el quicio de la puerta,
un racimo de uvas devoradas.
No hay más salida que la huida indecorosa,
la carrera circular de un pollo tras la guillotina.
No se puede andar más despacio que el tiempo.
sábado, 3 de diciembre de 2011
El fracaso del nigromante
Y repitió el hechizo hasta el hastío,
multiplicando palabras huecas, de otro tiempo,
invocaciones que no encontraban su respuesta
en una eternidad inerte, un eco en el vacío.
Reunió en un último suspiro
la poca energía que le restaba
e imploró a Fortuna una señal
reveladora de no haber esquivado el destino.
Naufragó.
Exhaló el nimio resto de esperanza.
Se aprestó a la parca.
Expiró.
El nigromante comprendió al fin
que su historia no era ya la Historia.
multiplicando palabras huecas, de otro tiempo,
invocaciones que no encontraban su respuesta
en una eternidad inerte, un eco en el vacío.
Reunió en un último suspiro
la poca energía que le restaba
e imploró a Fortuna una señal
reveladora de no haber esquivado el destino.
Naufragó.
Exhaló el nimio resto de esperanza.
Se aprestó a la parca.
Expiró.
El nigromante comprendió al fin
que su historia no era ya la Historia.
domingo, 27 de noviembre de 2011
Ontología
No escribo poesía,
no cuento sílabas,
no enajeno ninfas etéreas o atemporales,
no desvisto la pureza, la eterna ausente,
no sucumbo a la melancolía.
Mis versos son piedras que golpear,
sentencias a vida consciente,
una excusa para nombrar.
Mis palabras son como el viento
que huye de boca en boca moldeándose,
haciéndose de nadie.
No escribo poesía,
no vendo el humo que me nutre,
no sueño un auditorio,
no empeño una palabra,
no revelo un universo.
No escribo poesía,
quizá por eso sea poeta.
viernes, 21 de octubre de 2011
Y sin embargo te quiero...
Pincha aquí para escuchar el poema
Tengo una pared con rastros de sangre
y la cabeza dolorida y maltrecha.
Sigo sin entender absolutamente nada,
sobretodo el espejo.
Y sin embargo te quiero.
Tengo dudas para compartir en la ignorancia
y algunas mentiras que llevarme a la boca.
Sigo, a pesar de todo, caminando sin destino,
pisando siempre la misma huella seca.
Y sin embargo te quiero.
Tengo un verso inservible como el eco
que lanzo y vuelve, desierto de sentido.
Y sigo a la tinta cultivando mi adicción
aunque escriba a golpes de martillo
que sin embargo te quiero...
Tengo una pared con rastros de sangre
y la cabeza dolorida y maltrecha.
Sigo sin entender absolutamente nada,
sobretodo el espejo.
Y sin embargo te quiero.
Tengo dudas para compartir en la ignorancia
y algunas mentiras que llevarme a la boca.
Sigo, a pesar de todo, caminando sin destino,
pisando siempre la misma huella seca.
Y sin embargo te quiero.
Tengo un verso inservible como el eco
que lanzo y vuelve, desierto de sentido.
Y sigo a la tinta cultivando mi adicción
aunque escriba a golpes de martillo
que sin embargo te quiero...
martes, 27 de septiembre de 2011
El maestro
Decidí enseñar para nunca cesar de aprender,
ser siempre una pregunta respondiendo otra pregunta,
una encrucijada.
Construyo mi magisterio en la duda,
tejiendo palabras agudas, llanas y esdrújulas,
regalando caminos.
Vendo sin venderme sentencias ajenas,
libertad, igualdad y fraternidad,
excusas para amar.
Por amor soy maestro,
sin ánimo de lucro más allá del respeto,
una luz en el páramo.
ser siempre una pregunta respondiendo otra pregunta,
una encrucijada.
Construyo mi magisterio en la duda,
tejiendo palabras agudas, llanas y esdrújulas,
regalando caminos.
Vendo sin venderme sentencias ajenas,
libertad, igualdad y fraternidad,
excusas para amar.
Por amor soy maestro,
sin ánimo de lucro más allá del respeto,
una luz en el páramo.
domingo, 25 de septiembre de 2011
Delirio uno
La realidad se esfumó y solo me rodean alaridos,
un ansia de silencio repiquetea en mi cabeza
diluyendo los últimos ecos de cordura,
tres tistres trigues me persiguen con las fauces abiertas,
clamando venganza,
siento cada gota de mi sangre golpeando las paredes,
se desboca el pensamiento hacia la nada,
y el mar espera mi muerte,
y yo ardo por complacer todo deseo,
nada significa nada,
un paso en el vacío.
Los elefantes son unas curiosas criaturas.
Imagen: Salvador Dali - One Second Before Awakening from a Dream Caused by the Flight of a Bee Around a Promegranate (1944)
un ansia de silencio repiquetea en mi cabeza
diluyendo los últimos ecos de cordura,
tres tistres trigues me persiguen con las fauces abiertas,
clamando venganza,
siento cada gota de mi sangre golpeando las paredes,
se desboca el pensamiento hacia la nada,
y el mar espera mi muerte,
y yo ardo por complacer todo deseo,
nada significa nada,
un paso en el vacío.
Los elefantes son unas curiosas criaturas.
Imagen: Salvador Dali - One Second Before Awakening from a Dream Caused by the Flight of a Bee Around a Promegranate (1944)
martes, 20 de septiembre de 2011
Un motivo de optimismo
El futuro pinta gris oscuro.
Todas las sirenas aúllan por las calles
y los pájaros esperan inmóviles acontecimientos.
Las tormentas se suceden ahogando la esperanza
de todo náufrago, incendiando un aire irrespirable,
arrancando de raíz la verdura de la tierra, cada vez más yerma.
Los constructores han olvidado los puentes y sus sueños,
a golpes de martillo levantan almenas y fronteras,
fortalezas donde esconder su vergüenza y su cartera,
escusas para el odio.
Los predicadores a lo suyo. Publicitando la hecatombe.
Todos los esclavos preparando la huida de los dirigentes,
que nunca aceptan ser los primeros en morir.
Los héroes en el Olimpo.
No pinta nada bien el futuro, hijo.
No olvides que cada mañana sale el sol.
Todas las sirenas aúllan por las calles
y los pájaros esperan inmóviles acontecimientos.
Las tormentas se suceden ahogando la esperanza
de todo náufrago, incendiando un aire irrespirable,
arrancando de raíz la verdura de la tierra, cada vez más yerma.
Los constructores han olvidado los puentes y sus sueños,
a golpes de martillo levantan almenas y fronteras,
fortalezas donde esconder su vergüenza y su cartera,
escusas para el odio.
Los predicadores a lo suyo. Publicitando la hecatombe.
Todos los esclavos preparando la huida de los dirigentes,
que nunca aceptan ser los primeros en morir.
Los héroes en el Olimpo.
No pinta nada bien el futuro, hijo.
No olvides que cada mañana sale el sol.
sábado, 30 de julio de 2011
Servilidad
La procesión va por dentro.
La ventana hospitalaria se ofrece
como un sinónimo de libertad
o de la nada, en ocasiones.
Los murciélagos acróbatas rondan las farolas,
el agua se intuye a borbotones en alguna fuente cercana,
la vida se consume entre el humo
apoyado en el alféizar
de una ventana que me observa
y me devora.
Al fondo el mar,
inerte como yo,
ajeno al vaivén de las olas.
Y muchas palabras que no se atreven a existir.
La poesía es una puta cara.
(Imagen: Salvador Dalí, Muchacha en la ventana)
La ventana hospitalaria se ofrece
como un sinónimo de libertad
o de la nada, en ocasiones.
Los murciélagos acróbatas rondan las farolas,
el agua se intuye a borbotones en alguna fuente cercana,
la vida se consume entre el humo
apoyado en el alféizar
de una ventana que me observa
y me devora.
Al fondo el mar,
inerte como yo,
ajeno al vaivén de las olas.
Y muchas palabras que no se atreven a existir.
(Imagen: Salvador Dalí, Muchacha en la ventana)
martes, 26 de julio de 2011
El secreto de un poeta
Todos tenemos secretos,
nuestras secretas maneras de sentirnos culpables,
algunas alegrías inconfesables,
una palabra que oculta un mundo entero.
Algunos poemas son inhóspitos,
un yermo yerto,
un alma de hinojos,
una metáfora del desconcierto.
La conciencia no perdona la impostura,
te escupe en silencio,
se jacta de tu desventura,
mostrando los añicos de tus sueños.
Solo ser fuego evita el incendio,
ser líquido elemento a merced del viento,
o no ser nada,
e intentar dormir en una cama.
nuestras secretas maneras de sentirnos culpables,
algunas alegrías inconfesables,
una palabra que oculta un mundo entero.
Algunos poemas son inhóspitos,
un yermo yerto,
un alma de hinojos,
una metáfora del desconcierto.
La conciencia no perdona la impostura,
te escupe en silencio,
se jacta de tu desventura,
mostrando los añicos de tus sueños.
Solo ser fuego evita el incendio,
ser líquido elemento a merced del viento,
o no ser nada,
e intentar dormir en una cama.
martes, 21 de junio de 2011
Polvo de estrellas
Enlutado y estático se muestra el aire que te rodea,
las palabras se borran a tu paso y huyen,
el silencio se entrega a la danza sepulcral de la muerte.
"Carácter es destino", "cada cual su cruz a cuestas",
"todos condenados a existir vanamente y sin luz",
"la palabra y su engaño: una forma de ocultar la verdad",
"el individuo o la nada", gritabas.
Y de repente el oscuro eco del silencio,
el que te barre del mapa y te enfrenta a ti mismo,
la verdad que te aniquila.
Tu inmovilidad, presa del pánico, te observa y te maldice,
se recrea en la desgracia y la tristeza sin apenas comprender
la razón de la libertad de tu mirada:
quien nada tiene no pierde nada. Quien se sabe nada, nada teme.
Apenas somos polvo. De estrellas, pero polvo.
las palabras se borran a tu paso y huyen,
el silencio se entrega a la danza sepulcral de la muerte.
"Carácter es destino", "cada cual su cruz a cuestas",
"todos condenados a existir vanamente y sin luz",
"la palabra y su engaño: una forma de ocultar la verdad",
"el individuo o la nada", gritabas.
Y de repente el oscuro eco del silencio,
el que te barre del mapa y te enfrenta a ti mismo,
la verdad que te aniquila.
Tu inmovilidad, presa del pánico, te observa y te maldice,
se recrea en la desgracia y la tristeza sin apenas comprender
la razón de la libertad de tu mirada:
quien nada tiene no pierde nada. Quien se sabe nada, nada teme.
Apenas somos polvo. De estrellas, pero polvo.
miércoles, 8 de junio de 2011
Epitafio
Cuando muera quemad mi cuerpo
-confieso haber vivido tentado por la magia y la herejía-,
aliñado con mis combustibles versos
para alimento y sustento de la noble y justa pira.
Con la ceniza regad el viento,
un ser alérgico a la patria y a la ley de extranjería
sueña siempre con el cielo,
con solo necesitar un batir de alas para cambiar la vista.
Mi nombre podéis borrarlo de todos mis poemas,
mi herencia es mi palabra ofrecida,
no habrá derechos de autor de mi vida
ni gestores de la impropiedad intelectual a mi vera.
Mi recuerdo lo cedo al desamparo.
A quién amé otros y otras amarán,
quién me amó que siga amando,
no os entreguéis a la soledad.
Nunca fui dueño de nada,
ejercí la vida como si no hubiera mañana,
ahora soy vano.
Voilà mi epitafio.
-confieso haber vivido tentado por la magia y la herejía-,
aliñado con mis combustibles versos
para alimento y sustento de la noble y justa pira.
Con la ceniza regad el viento,
un ser alérgico a la patria y a la ley de extranjería
sueña siempre con el cielo,
con solo necesitar un batir de alas para cambiar la vista.
Mi nombre podéis borrarlo de todos mis poemas,
mi herencia es mi palabra ofrecida,
no habrá derechos de autor de mi vida
ni gestores de la impropiedad intelectual a mi vera.
Mi recuerdo lo cedo al desamparo.
A quién amé otros y otras amarán,
quién me amó que siga amando,
no os entreguéis a la soledad.
Nunca fui dueño de nada,
ejercí la vida como si no hubiera mañana,
ahora soy vano.
Voilà mi epitafio.
martes, 31 de mayo de 2011
La revolución
Pincha aquí para escuchar el poema
Los esclavos están alzando la voz y las cadenas,
la ira contenida de los ajusticiados se desborda
y arroja dentelladas diestras y siniestras,
la policía y la ley huyen,
se agazapan esperando una oportunidad de talión,
una excusa para el odio.
Los dirigentes que brindaban ahora blindan,
protegen su nobleza a cal y canto en un armario,
dispuestos a hacer correr la sangre, siempre ajena.
Los chamanes observan,
a medio camino entre la angustia y la esperanza,
superados sin remedio por la Historia,
y sin saber que pensar se embriagan,
ávidos de trascendencia.
Las amas de casa y las putas agonizan
golpeadas por la crisis y sus hombres,
olvidadas y exigidas por igual,
mudas en su grito de desesperación.
Los desheredados maldicen a sus muertos.
Los muertos de hambre mueren de hambre, y de sed.
Los poetas escriben vanamente.
Las grietas se llenan de cadáveres que sonríen.
Los ignorantes son felices.
Más o menos como siempre.
Los esclavos están alzando la voz y las cadenas,
la ira contenida de los ajusticiados se desborda
y arroja dentelladas diestras y siniestras,
la policía y la ley huyen,
se agazapan esperando una oportunidad de talión,
una excusa para el odio.
Los dirigentes que brindaban ahora blindan,
protegen su nobleza a cal y canto en un armario,
dispuestos a hacer correr la sangre, siempre ajena.
Los chamanes observan,
a medio camino entre la angustia y la esperanza,
superados sin remedio por la Historia,
y sin saber que pensar se embriagan,
ávidos de trascendencia.
Las amas de casa y las putas agonizan
golpeadas por la crisis y sus hombres,
olvidadas y exigidas por igual,
mudas en su grito de desesperación.
Los desheredados maldicen a sus muertos.
Los muertos de hambre mueren de hambre, y de sed.
Los poetas escriben vanamente.
Las grietas se llenan de cadáveres que sonríen.
Los ignorantes son felices.
Más o menos como siempre.
lunes, 30 de mayo de 2011
Apenas recuerdos
Hay quien recuerda golondrinas revoloteando,
olores dulces y sabores cálidos,
rumores de hojas susurrantes,
olas que huyen raudas de sus mares,
ecos de felicidad.
Hay quien se empecina en la ebriedad
de un souvenir ajado,
quien engaña a la soledad
horadando su pasado,
muerto de miedo.
Yo, por más que busco,
no encuentro añoranza,
solo hallo rebuznos,
tímidos intentos de palabra,
fracaso.
La infancia es una guerra de amor y por amor,
la adolescencia una dictadura militar,
la madurez una locura de atar,
la vejez un brindis al sol.
Nada que merezca la tinta.
olores dulces y sabores cálidos,
rumores de hojas susurrantes,
olas que huyen raudas de sus mares,
ecos de felicidad.
Hay quien se empecina en la ebriedad
de un souvenir ajado,
quien engaña a la soledad
horadando su pasado,
muerto de miedo.
Yo, por más que busco,
no encuentro añoranza,
solo hallo rebuznos,
tímidos intentos de palabra,
fracaso.
La infancia es una guerra de amor y por amor,
la adolescencia una dictadura militar,
la madurez una locura de atar,
la vejez un brindis al sol.
Nada que merezca la tinta.
jueves, 5 de mayo de 2011
Una ciudad enferma
da testimonio de su locura y su verbena
apagando sus calles a la hora de la pena
para olvidar su existencia y su verdad.
Serpentean por sus calles inconscientes
individuos con coraza, corazón coraza,
que apenas esbozan una sonrisa breve
a la vuelta de la esquina de la rabia.
Se cruzan entre sí y conmigo, se pisan y me pisan
cuando creen que nadie los observa
y si se sienten observados se arrodillan,
se atan el zapato, bajan la cabeza.
Esta ciudad apta para huidos y extranjeras,
cobijo de putas de lujo, de piratas sin bandera,
centro del otro mundo, capital de la periferia,
se construye a medida que su palabra se quiebra.
Por sus cuestas imposibles ruedan sueños
en caída libre que invariablemente desembocan
hechos jirones sanguinolentos en su derrota
en las aguas imperturbables del insensible puerto.
Las heridas de los transeúntes no cicatrizan,
se gangrenan en una macabra danza
que agota y reprime toda esperanza,
que elimina cualquier rastro de alegría.
Esta ciudad se consume entre estertores
pidiendo a gritos una primavera
que la sane y que nunca llega,
esta ciudad enferma de gris sueña colores.
Imagen: Ciudad enferma, de Cristian Fuica
martes, 19 de abril de 2011
Café americano
La locura solo sobreviene al inocente,
a la muerte solo el vivo sobrevive,
la dicha preocupa invariablemente al desdichado
y la esperanza es una puta quimera.
Desde este rincón el mundo no tiene sentido
más allá de otra taza de café aguado
que acompañe mi insignificancia
y la regale al mundo, como en un escaparate.
Y la historia pesa demasiado como para mover un dedo.
Solo la desidia me invade cada hora,
una eterna incapacidad para la indignación,
el pesimismo escrito en mi espalda,
doblada por el dolor.
Imagen: Nighthawks, Edward Hopper
lunes, 28 de marzo de 2011
La habitación del marino
De cada vida soñada una persistente ilusión,
el aroma a viejo del saber y su impostura,
recuerdos que no por irreales son menos ciertos,
aventuras que dejan callo en los dedos y el alma.
La habitación del marino está poblada de ausencias,
de libros que no supo regalar y languidecen
como lágrimas ahogadas en polvo,
como tiempo que no volverá.
Cada objeto esconde un asombro,
la tierra algún placer oculto,
la mar la vida,
el sillón desierto un ancla abandonada.
La habitación del marino desprende soledad
que supura por las grietas humedad y salitre,
deja imaginar una epopeya,
pero es un aullido quejoso de lobo de mar.
Imagen: Habitación del marino, Urbano Lugris
jueves, 24 de marzo de 2011
Apocalipsis
Las aguas inundaron las palabras,
todas las promesas naufragaron
y todo resto se soñó ruina.
No se detuvo el tiempo,
solo los relojes perdieron su sentido
y se revelaron inútiles.
Pero el diluvio no cayo del cielo,
no fueron dioses vengadores los culpables,
la historia simplemente cesó.
La poesía huyó con los poetas,
los clérigos murieron arrodillados,
la ley se diluyó.
Lo que era dejó de ser sin ser nombre,
la existencia es sustantiva solo a ojos de otros ojos,
sin punto de vista no hubo nada.
Imagen: Urbano Lugrís
martes, 22 de marzo de 2011
A miña terra
A miña terra está feita de anacos,
de voces que murmuran verdades,
de xente que foxe, que desconfía
do que non ve, e do que ve non se fía.
É una terra de lendas e cantigas,
de vivir a modiño, de morrer con sentidiño,
terra de batallas intestinas
que enfronta implacable aos seus fillos.
Aquí non hai mais deus que a morte,
a chuvia que molla os verdes pastos,
o vendedor de costo ao lado da fonte
e a garda civil se vén no patrol.
É terra de marihuana e millo,
de moita auga pero aínda mais viño,
de do porco aprovéitase todo
e tolear polo fuciño.
domingo, 20 de marzo de 2011
El sol de una mañana
Si solo esta mañana no tuviera sabor a huida,
si no se repitiese el mismo paisaje plaza tras plaza,
si ensordecieran los gritos feroces de la turba que pasa
gritando ¡Herejía! por los templos y la vida,
tendría sentido este viaje sin retornos.
Si de sentido el amor no careciera arañándote la entraña,
un grano de sal enquistado en cada herida
que el tiempo impone si te has vivido heroína
regala arrugas en la cara y cicatrices en el alma,
tendrían respuesta las preguntas absurdas.
Si no hubieran tropezado mis pasos con tus risas
y no hubieran estallado en un estruendo acompasado,
en un chirriar de cama y llamas.
en un gemir y batir palmas,
no estaría el sol tan elegante y generoso con sus rayos,
y no me sentiría de nuevo derrotada, pero viva.
Imagen: Morning sun, de Edward Hooper
miércoles, 2 de marzo de 2011
Creador de si
La observo sediento, pincel en mano,
dispuesto a exprimir sus formas,
a absorber sus colores y multiplicarlos
en una orgía de seda vaporosa.
Cada trazo es un orgasmo contenido
que derrama luz blanca por su cuerpo,
pudorosa sombra en el sexo que anhelo,
fondo inútil y carente de sentido.
Sin embargo la miro y miro el lienzo
consciente de haber fracasado,
no logro más que, disfrazado de retrato,
pintar mi propio deseo, enfermo.
Imagen: La tunique rose. Tamara de Lempicka
lunes, 28 de febrero de 2011
Lugar propicio al desamparo
No volvía a este lugar desde entonces,
el mundo y la vida,
todo cabía a tiro de piedra,
solo la imaginación contaba.
Lo absurdo no es ajeno a la existencia,
la palabra suele ser mentira
y la libertad un bulo,
son pensamientos que me acechan,
que entonces eran aire
y hoy son suspiros exhalados con angustia.
No cambia el paisaje, son los ojos los que mueren.
Mi mirada lánguida se pasea por calles de polvo
en las que ya no crecen ni las bostas.
El lugar que aun sueño cuando sueño libertad
es un cementerio despoblado,
dejado de la mano de dios,
un agujero de angustia.
Y no es el lugar otro lugar,
es el alma -la piel- la que agoniza,
la que se agita intranquila imprecando a la memoria prostituta.
Solo y en medio de una plaza inerte,
consciente de la traición de los recuerdos,
culpable de todos los fracasos,
me enfrento a mi propio juicio, perdido de antemano.
el mundo y la vida,
todo cabía a tiro de piedra,
solo la imaginación contaba.
Lo absurdo no es ajeno a la existencia,
la palabra suele ser mentira
y la libertad un bulo,
son pensamientos que me acechan,
que entonces eran aire
y hoy son suspiros exhalados con angustia.
No cambia el paisaje, son los ojos los que mueren.
Mi mirada lánguida se pasea por calles de polvo
en las que ya no crecen ni las bostas.
El lugar que aun sueño cuando sueño libertad
es un cementerio despoblado,
dejado de la mano de dios,
un agujero de angustia.
Y no es el lugar otro lugar,
es el alma -la piel- la que agoniza,
la que se agita intranquila imprecando a la memoria prostituta.
Solo y en medio de una plaza inerte,
consciente de la traición de los recuerdos,
culpable de todos los fracasos,
me enfrento a mi propio juicio, perdido de antemano.
viernes, 4 de febrero de 2011
Invocación
Hijos nuestros que estáis en la tierra,
que trabajáis la tierra olvidados de santos y profetas
salvo para el dolor y para el sacrificio,
no os resignéis al rezo y a ser esclavos de oficio.
Buscad la libertad de pensamiento,
no os arrodilléis jamás,
no os dejéis juzgar
y no juzguéis el juicio ajeno.
Perded el miedo y la vergüenza,
el pasado os espera sin cuentas que rendir:
mil años pasarán y aún otros mil
y seguirá triunfando la belleza.
Brindad la sonrisa al mundo entero,
recordad que el sol florece en la boca,
no confundáis el amor con la rosa,
usad vuestra palabra con respeto.
No construyáis fronteras si no es para violarlas,
no cavéis más fosa que la propia,
no hagáis el amor siempre en la cama,
salid a la calle y quemad la ropa.
La piel y el alma son sinónimas.
que trabajáis la tierra olvidados de santos y profetas
salvo para el dolor y para el sacrificio,
no os resignéis al rezo y a ser esclavos de oficio.
Buscad la libertad de pensamiento,
no os arrodilléis jamás,
no os dejéis juzgar
y no juzguéis el juicio ajeno.
Perded el miedo y la vergüenza,
el pasado os espera sin cuentas que rendir:
mil años pasarán y aún otros mil
y seguirá triunfando la belleza.
Brindad la sonrisa al mundo entero,
recordad que el sol florece en la boca,
no confundáis el amor con la rosa,
usad vuestra palabra con respeto.
No construyáis fronteras si no es para violarlas,
no cavéis más fosa que la propia,
no hagáis el amor siempre en la cama,
salid a la calle y quemad la ropa.
La piel y el alma son sinónimas.
viernes, 28 de enero de 2011
El Grito
Las cenizas de la historia
se mecen a merced del viento,
las aguas regresan a su cauce
borrando huellas y memoria,
los relojes yacen inertes,
el impúdico silencio atruena
repitiendo un eco de nada,
un alarido de la muerte.
El reflejo de un alma en el espejo
se asemeja a un grito despiadado
si es honesto,
si huye del engaño
y no confunde valor y precio,
y no acepta este mundo amargo.
(Imagen: El Grito, Eduard Munch)
se mecen a merced del viento,
las aguas regresan a su cauce
borrando huellas y memoria,
los relojes yacen inertes,
el impúdico silencio atruena
repitiendo un eco de nada,
un alarido de la muerte.
El reflejo de un alma en el espejo
se asemeja a un grito despiadado
si es honesto,
si huye del engaño
y no confunde valor y precio,
y no acepta este mundo amargo.
(Imagen: El Grito, Eduard Munch)
domingo, 23 de enero de 2011
Inventario de tentaciones
Una buena mesa, desbordante de manjares
e imaginación, zumo fermentado de uva tinta,
palabras y gestos velados.
Dos besos en la mejilla, cálidos y desviados,
como promesas de una intimidad mayor,
más oscura y anhelante.
Tres versos repetidos, soeces y asonantes,
martillos que golpean las fronteras
inviolables de una cordura supuesta.
Cuatro monedas para regalar a los vientos
como simientes de prosperidad otorgada,
una metáfora del amor.
Cinco instantes para colmar los sentidos,
más uno:
el momento intelectual de reescribirlo.
Seis miradas furtivas, cenicientas de deseo
incontenible que prometen
lo mejor a medianoche.
Siete días eternos, un bucle de esperanza,
un terrible repetirse de agonía
solo molestado por la vida y la muerte.
Ocho alientos de felicidad,
inspiraciones a precio de oro y humo
que se desvanecen en el aire viciado.
Nueve tentaciones
hijas adoptivas de la oscura
perversión del pensamiento.
e imaginación, zumo fermentado de uva tinta,
palabras y gestos velados.
Dos besos en la mejilla, cálidos y desviados,
como promesas de una intimidad mayor,
más oscura y anhelante.
Tres versos repetidos, soeces y asonantes,
martillos que golpean las fronteras
inviolables de una cordura supuesta.
Cuatro monedas para regalar a los vientos
como simientes de prosperidad otorgada,
una metáfora del amor.
Cinco instantes para colmar los sentidos,
más uno:
el momento intelectual de reescribirlo.
Seis miradas furtivas, cenicientas de deseo
incontenible que prometen
lo mejor a medianoche.
Siete días eternos, un bucle de esperanza,
un terrible repetirse de agonía
solo molestado por la vida y la muerte.
Ocho alientos de felicidad,
inspiraciones a precio de oro y humo
que se desvanecen en el aire viciado.
Nueve tentaciones
hijas adoptivas de la oscura
perversión del pensamiento.
sábado, 22 de enero de 2011
El viajero caminante
El río es ancho, la corriente ruge
y escupe indiferencia disfrazada de agua brava,
los puentes derruidos observan distantes
al viajero detenido y su frustración.
La historia es impasible, no tiene enemigos:
todos los triunfadores perecieron,
todos los imperios se derrumbaron,
todos los amores se extinguieron.
El tiempo es solo una palabra que se agota,
un espejo que no devuelve nunca la misma mirada,
una excusa para no volver el rostro
y petrificarse de pena y de vergüenza.
El caminante a veces sabe valorar la belleza,
descubre sueños en los remolinos de muerte,
escribe versos de amor a los esqueletos de los puentes
y da vuelta y media, olvida la vergüenza, y marcha.
El amor después de todo
Enciéndeme la llama,
necesito el calor de tu mirada,
quemarme a fuego lento
y entre tus piernas
encontrar el agua amada.
Regálame un segundo,
un instante de tu vida,
y te pago a cambio con la mía,
vaciada de sentido en tu ausencia,
esclava de tu sonrisa.
Aniquílame, asedia mis defensas,
conquista mi estandarte y mi bandera,
mi paz se funda en tu guerra,
mi frontera termina en tu cadera
ahora, que hinco el alma.
L'après-guerre es dulce y huele a limpio,
reconstruir a dos es siempre más sencillo,
instaurar rutinas, inaugurar santuarios,
escribir la historia minúscula en mayúsculas,
caminar de la mano conscientes del abismo.
necesito el calor de tu mirada,
quemarme a fuego lento
y entre tus piernas
encontrar el agua amada.
Regálame un segundo,
un instante de tu vida,
y te pago a cambio con la mía,
vaciada de sentido en tu ausencia,
esclava de tu sonrisa.
Aniquílame, asedia mis defensas,
conquista mi estandarte y mi bandera,
mi paz se funda en tu guerra,
mi frontera termina en tu cadera
ahora, que hinco el alma.
L'après-guerre es dulce y huele a limpio,
reconstruir a dos es siempre más sencillo,
instaurar rutinas, inaugurar santuarios,
escribir la historia minúscula en mayúsculas,
caminar de la mano conscientes del abismo.
lunes, 27 de diciembre de 2010
Rebajas
Vendo mis silencios a quién los quiera comprar,
una mirada extrañada y ajena,
un círculo imperfecto y vicioso que no consigue cerrarse,
estas ansias de ser infructuosas.
Vendo unos versos al peso y de saldo,
metáforas manidas,
una rebelión ante la moral y el decoro,
el alma, al diablo.
Vendo humo verde que desangra
el fracaso de un proyecto literario,
mis aciertos, mis sueños y mis manos
agrietadas de lamerme las heridas.
Vendo la prisión que me fustiga,
las esquinas que me han visto derrumbar,
y las lágrimas que no pude derramar
el día que huiste de mi vida.
Me faltan tu aliento y tu consejo,
me sobran dudas y espejismos,
las cenizas de tus huesos y tus besos,
una razón para el suicidio.
una mirada extrañada y ajena,
un círculo imperfecto y vicioso que no consigue cerrarse,
estas ansias de ser infructuosas.
Vendo unos versos al peso y de saldo,
metáforas manidas,
una rebelión ante la moral y el decoro,
el alma, al diablo.
Vendo humo verde que desangra
el fracaso de un proyecto literario,
mis aciertos, mis sueños y mis manos
agrietadas de lamerme las heridas.
Vendo la prisión que me fustiga,
las esquinas que me han visto derrumbar,
y las lágrimas que no pude derramar
el día que huiste de mi vida.
Me faltan tu aliento y tu consejo,
me sobran dudas y espejismos,
las cenizas de tus huesos y tus besos,
una razón para el suicidio.
sábado, 18 de diciembre de 2010
Expresión del desconcierto
Hay un niño anonadado,
enfrentado al abismo de la vida,
apenas consciente del miedo que vendrá.
Es un niño que habla con su sombra,
que multiplica silencio por palabras
y que sueña sin atisbo de normalidad.
Hay un adolescente con las alas atadas,
un dios ya mortal,
el proyecto de un naufragio incipiente.
Es un adolescente por supuesto demente,
hijo de la soberbia y de la abulia
que empieza a intuir el precio de vivir.
El adulto extraviado los observa,
ávido de comprensión y frustrado.
Los recuerdos son un puzzle de piezas tercas,
otros ojos que miran prepotentes
y juzgan desde la impotencia
al imbécil que ha llegado a ser.
enfrentado al abismo de la vida,
apenas consciente del miedo que vendrá.
Es un niño que habla con su sombra,
que multiplica silencio por palabras
y que sueña sin atisbo de normalidad.
Hay un adolescente con las alas atadas,
un dios ya mortal,
el proyecto de un naufragio incipiente.
Es un adolescente por supuesto demente,
hijo de la soberbia y de la abulia
que empieza a intuir el precio de vivir.
El adulto extraviado los observa,
ávido de comprensión y frustrado.
Los recuerdos son un puzzle de piezas tercas,
otros ojos que miran prepotentes
y juzgan desde la impotencia
al imbécil que ha llegado a ser.
sábado, 4 de diciembre de 2010
Visiones fronterizas
Intenté mover mis pies,
alejarme nomás de mi terruño,
levantar un poco la cabeza
y observar por encima del muro.
Tras el muro, alambrada.
Derogar la ley de extranjería,
borrar las fronteras de los mapas,
quemar los escudos y los dioses,
enterrar todas las armas.
Más allá, miedo.
Descubrí razones para el odio,
rencores legendarios que envilecen,
del amor sobre todo el egoísmo,
el precio inmundo del bienestar.
Después, nada.
No reconozco las cadenas de la patria,
no tengo otra frontera que mi alma,
mi hogar son mis botas y mi abrigo,
mi bandera una manta para el frío.
viernes, 3 de diciembre de 2010
Hijos de la muerte
Somos hijos de la generación de la inconsciencia,
huérfanos del amor estampados
contra el sutil muro de la libertad y su precio.
Vinimos a la vida hartos de errores,
errare humanum est,
y crecimos sabios por defecto y por ausencia,
llorando tolerancia.
Parias y escondidos,
con secretos oscuros y recuerdos que olvidar,
apátridas villanos pagando pecados ajenos,
observadores silenciosos avergonzados
de su propia vergüenza,
y de su silencio cómplice,
y de la visión enferma que ofrecen los ojos
y el espejo.
Somos hijos de la generación de la inconsciencia,
pero no somos inconscientes.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Retrato de un cualquiera
Soy un escaparate,
una vitrina de ideas lapidables,
un conglomerado de incongruencias,
un zombie de la era post-comercial.
Vendo palabras gratuitas,
un buen precio para el valor,
ése intangible,
que visto de verso, verbo y beso.
Olímpico desdén
por todo aquello que no me habita,
por el más allá y el demasiado acá,
por la estupidez padezco.
Toda sentencia es un eslogan,
publicidad disfrazada,
me digo mientras me leo
y descubro al otro que me observa.
La vida me resulta
mera sucesión de aplicaciones,
un espasmo,
un instante sin tiempo de pensar.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Lengua impropia

No soy una voz precoz.
No soy una voz distinta.
Mis palabras no brillan,
ennegrecen y se secan al sol.
Mis gritos son más de lo mismo,
alaridos de luz degollada,
pensamientos de batalla
kamikazes directos al abismo.
Nace mi musa de la abulia,
bebo de todos y de todo,
y he aprendido a hacerme el loco
cuando no me gusta la pregunta.
No llegaré nunca a poeta,
me sobra pereza y me faltan agallas,
la literatura no es mi patria,
solo es la excusa de mi lengua.
jueves, 18 de noviembre de 2010
Lujuria

No te muevas aún,
deja que mi vida se diluya entre tus piernas,
todavía no es tiempo de huir.
Afuera llueve,
ecos de tristeza golpean las ventanas,
que gimen cuando gimes,
mientras mis ojos se acostumbran
a la penumbra de mi alma,
abandonada junto a la ropa,
de cualquier manera.
Quiero recordarte así, cabalgándome,
anónima y ajena,
extranjera de todo salvo de la piel,
dispuesta solo al placer
y al olvido.
(Imagen: Amedeo Modigliani)
lunes, 15 de noviembre de 2010
Ser poeta
Tú también puedes ser poeta,
embriagar la luna de querellas,
vender el alma al desamparo
o ahogar el verbo en alcohol.
Puedes incluso desvestirte,
ascéticamente,
impúdicamente,
y desnudarte para acostarte con todos,
en silencio o adjetivando cada gemido.
Quizá encuentres un palco
y quizá consigas una frase
-con sudor y suerte un verso-
que te acerque al parnaso y al orgasmo.
Pero escribir no es eso.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Tiempos de crisis
Tengo una extraña sensación de apocalipsis,
el alma inquieta en máxima alerta,
los sinsentidos agudizados,
la lengua dispuesta al desamparo
de saber que también las musas sufren crisis.
No tengo palabras,
apenas embriones de ideas que torturan,
que gritan fragilidad,
pero desangran.
Tengo un minuto todavía para acercarme a la ventana,
como a un palco,
un instante más para ensayar filosofía y decidir que,
en el fondo,
la lluvia sigue siendo agua.
lunes, 30 de agosto de 2010
Estertores

El mundo está estallando hoy
arrasando un alma ya yerma.
Los sueños se diluyen en un presente
cargado de urgencias repentinas.
Las oraciones carecen de sentido.
Tras la tempestad no es la calma
sino la muerte quien llega.
Yo la espero en un silencio de palabras.
De pronto, nada merece ser dicho,
todo pertenece a la esfera del absurdo.
Mis estertores son versos a medias,
palabras extrañadas ante un espejo.
sábado, 3 de julio de 2010
El gran dictador

Fundaste un imperio de sangre derramada,
ante ti se postraron la historia y sus enaguas,
fusilaste sin piedad todo rastro de esperanza
y elevaste la ponzoña a rango de alma,
oh dictador.
"Salvemos a la patria", gritaste enajenado
sin haber siquiera a la patria preguntado
si quería ser salvada por tu militar mano,
sinónima de muerte y manchada de asco,
oh dictador.
Pariste un país de terror y duermevela,
consagraste iglesias y derribaste escuelas,
cerraste a cal y canto todas las fronteras
para quedarte solo con tu rebaño de ovejas,
oh dictador.
Deseaste un amor que colmara tu ego
y no encontraste más que un triste mausoleo,
una letrina ornitológica, un monumento,
en ruinas, a mayor gloria del miedo,
oh dictador.
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