viernes, 11 de enero de 2013

Primeras huellas


Primero lo urgente:
Peligro,
y el peligro, si se precia,
significa la muerte.
Muerte,
la funesta consecuencia del peligro.
Después lo importante:
Comida,
el mayor de los lazos,
Sexo,
el único calmante,
Cariño,
Dolor,
Ausencia.

Claro, inesperadamente todo se complica,
la piedra acaba por tornarse corazón,
la voluntad se equipara a un vil metal,
y el sexo se adorna ocultando su verdad.

Puedo ofrecerte mi alma, sin ambages,
pero lo no nombrado no se puede compartir,
no existe. Súbitamente una luz:
el nombre lo es todo.

Palabras de dios.

Necesidades perentorias


Aullar a la luna con una cuestión
amorfa y arcaica
que no acierta a construirse.
Repetir sonidos,
el ulular del viento y el siseo del bosque,
el batir del mar y el rasgar la costa,
el peligro negro y presente,
el amor vehemente.
Repetir y repetir en el vacío.
Y de repente existes.
Eres ante mi como un espejo. A veces te deseo,
otras veces el odio crece y la sangre hierve.
Te necesito. Necesito que comprendas.
Necesito compartir el ulular del viento,
y los sonidos del bosque, y el mar,
y el amor, y el peligro y el sexo.
Aprende a ser yo, enséñame a ser tú.
Repetir sonidos,
el llanto de un niño y la angustia de una madre,
el estertor del ser amado,
el aroma de la supervivencia,
canciones que merecen ser cantadas.
Balbucir se antoja insuficiente.

sábado, 5 de enero de 2013

La vida es sueño

Quizá te toque, de improviso, despertarte de este sueño
y te descubras solo, indefenso en un páramo.
Probablemente desesperarás, maldecirás tu estampa
y mi estampa,
gritarás y arrastrarás mi nombre,
esdrújulo en odio.

Los amaneceres son crueles y puntuales.

Quizá sea yo quien despierte
a medio ahogar en cualquier tugurio
donde libertad o muerte se confundan,
nuevamente buscando un adjetivo.

O quizá nos observemos incólumes,
cada uno en su lado del espejo,
cada uno con su pinta de tipejo ajado
y gris por dentro,
ambos compartiendo sino y compartiendo tiempo
ambos perdidos.

El ocaso es propicio a la poesía.

Si despertamos y descubrimos horrorizados
el dolor,
y volvemos a aullar a la luna,
y perdemos el alma y la vergüenza,
y preferimos los dientes a la lengua,
convendría no olvidar
que los sueños, sueños son.

lunes, 31 de diciembre de 2012

31 de diciembre


Los hombres —y las mujeres— se abrazan y se besan,
una vez y otra, como en un ritual extraño y sin sentido,
mirándose fijamente a los ojos, reconociéndose.
Las palabras huecas se ensanchan de esperanza
y entre beso y abrazo se escucha como un susurro
la misma frase perenne, “aún sigo aquí”.
Porque nada dura eternamente.

Yo observo y dejo hacer, desde los palcos.
Me siento intrigado a contemplar el júbilo
de la renovación periódica y demente
de un espacio de tiempo imaginado.
Y también la derrota dibujada en algunas miradas.
Y las lágrimas ausentes de los que no.
Y, a pesar de todo, sonrío.
Porque nada dura eternamente.

Y porque nada dura eternamente
yo propongo fundar la esperanza cada día,
multiplicar besos y sumar abrazos,
festejar cada centímetro, cada milímetro
de todos los metros inabarcables,
dejar los palcos e implicarse.
A pesar de la sospecha de la muerte.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Mi casa


He decidido vivir en una casa
que moi même je bâtirai,
je ferai les murs de toutes mes langues,
argamasa, terra e pedra.
Na cociña unha lareira,
un falar paseniño,
unha dóce tempestade.
Los pasillos castellanos como rutas atlánticas
que llevan a todos lados,
rutas de sueño en busca de todo,
naufragios del alma.
Le lit et le coeur au noyau de la vie,
le centre même,
la langue de Molière et ses libertins,
le sucre et le sel.
Non podo elixir.
Je n’peux pas choisir.
Mi casa es el mundo,
a miña patria, ti. 

sábado, 1 de diciembre de 2012

Desencuentros


Te irás,
como todos nos vamos,
dejarás las paredes blindadas de fotografías,
tres gotas de esmalte y el parquet malherido,
olor a tabaco y un aire de nido.
Te irás y me dejarás,
enfrentado a tu ausencia y a mi peor enemigo,
solo ante mi reflejo deformado en un espejo
como un clavo anhelante esperando su martillo,
como un cero a la izquierda.
Pensaré en ti cada mañana,
enredado entre los pliegues de mi cama,
con la mano.
Pensaré en ti, como ahora te olvido.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Aprendizaje significativo

Se vende mundo, o se alquila.
Una retahíla de significantes
que se diluye en un vacío significativo.
Ondas sonoras que se estrellan,
tintineantes,
contra muros de vidrio invisible.
Se vende silencio, o se alquila.
Una sucesión de momentos irrepetible
sin alfa ni omega,
una potencialidad fracasada.
Murmullos naufragando
en la profundidad insondable
de la ausencia.
Se vende aire y tinta derramada,
o se alquila,
rojo sangre tachando un papel.
Una excusa para el amor.