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martes, 8 de mayo de 2018

Se jugaba la vida

Deambulaba entre las gentes
que pierden la memoria
sin un ápice de remordimiento,
y sonreía a diestros y siniestros,
alegrándose la vida.

Los unos lo tachaban de inconsciente,
de inmaduro o infantil,
incapaz de líneas rectas,
soñador empedernido,
un mal ejemplo que seguir.

Los otros lo acusaban de demente,
cuestionaban su derecho a existir
más acá de una etiqueta
que define, que encierra, que niega
la luz de su candil.

Algunos, condescendientes,
lo miraban de soslayo
y a media voz, displicentes,
murmuraban insultando:
…un poeta…

Era feliz siendo nadie,
un instante incandescente
cuyo rastro se pierde
tras una ráfaga de aire.

Hablaba con los ojos.
Soñaba con palabras.
Se jugaba la vida.

lunes, 19 de marzo de 2018

Te sigo

No tengo palabras
que describan el silencio inabarcable
que tu nombre invoca.

La luz ciega
y permanecemos inmóviles,
aterrados.
No pudimos preverlo
ni supimos soñarlo.

Acepto la sumisión
terca y fútil
al espíritu de la rebeldía,
al verso impune,
al tiempo suicida.

Al fin y al cabo,
no nacimos ayer.

Suenan tambores de guerra,
para quien los sepa escuchar,
suenan adagios de paz.

El absurdo se entrevera
inconsistente
y cada paso se hace tibio
y reverbera.
Urge el instante.

Maldigo al espejo,
traidor y miserable,
que revela sin piedad,
que destruye sin ambages,
ahora
que ni los sueños
sueños son.

Perdemos primero la razón
y olvidamos nuestras metas,
luego perdemos la conciencia
y buscamos la razón.
Ironías de un destino
que nunca jamás existió.

Parco en odios,
en amores y en amigos,
extemporáneo,
adicto al olvido,
camino de la nada,
te sigo.

sábado, 15 de julio de 2017

Volar contigo



Se enciende una luz
y pronto las sombras se pueblan
de palabras que emergen,
surgen y surcan.

Mis manos te buscan
y la certeza de encontrarte
ata los sentidos
a un mundo que sí es para mí.

Te rozo e intuyo el amor,
los que quisieron ser y no fueron,
el que es y se impone,
presagiando el que será.

Un amor que huele a limpio
y sabe a nuevo.

A tientas te observo
mientras duermes y sueñas
que observo tus sueños
de amores y tormentas.

Y poco a poco te quiero.

Un poco por las risas
que explotan en el aire
y germinan,
y van ensordeciendo un mundo
que agoniza en su fracaso.

Un poco por los besos,
las babas y los versos
que se instalan,
como puentes que acercan,
como miles de alas.

Un poco por unicornio,
y un poco porque quiero.

Descubro tu piel dibujada
y recorro tus historias
con la boca bien abierta
y un alma tosca enajenada.

Tu norte y tu jardín,
tu corazón lleno de pájaros,
que nacen y mueren y se incendian
para volver a resurgir,
preñados de palabras,
de cantos de sirena
que no te dejan naufragar,
y tu amor en vena.

Que otros escriban para perdurar,
yo escribo para volar.
Yo vuelo para ti.
Y vuelo contigo.
Y no sé aterrizar.

domingo, 25 de junio de 2017

Sábado, 24/06/17

El verano llama a la puerta
y, esta vez, decidimos recibirlo,
tú, con las piernas abiertas,
yo, con mi traje de idilio.

Esta noche de San Juan
ardimos en una hoguera
que no sabremos apagar
si soñamos que vivimos.

Hace calor,
el sol seca las dudas
y amanecemos abrazados,
ajenos al dolor,
expuestos a un dolor
que no se atreve a ser.

Vuelve a la cama conmigo esta noche
y deja que el tiempo
dibuje sus sueños,
sueños que diluyen el tiempo,
un tiempo que será siempre nuestro,
aunque el naufragio,
la parca,
el lamento,
acechen más allá del viento
que siempre desordena los destinos
pero forja carácter.

Esta noche,
como ayer,
abandonemos nuestros cuerpos al instinto
embriagados de luz,
a tientas,
enloquecidos.

El verano ha llegado
y por fin estamos vivos.

jueves, 1 de junio de 2017

El Escultor

a Fernando, con gratitud y reconocimiento.
No nos diremos adiós,
ambos sabemos que existe
esotra vida tercera,
una fama bien ganada
en pos de un alabastro
que nunca se deja moldear.

Serás mañana lo que fuiste ayer,
tierra, humo, apenas nada,
pero, ¡ay de las palabras
que a fuer de ir a la fuente
van construyendo nuestro ser,
nuestro estar!

¿Cuántos vividos monumentos?
¿Cuánto olvido recordado?
¿Cuántos “Chicos, en silencio”?
¡Cuánto presente en el pasado!

A veces me recuerdas al Quijote
vilmente disfrazado de Quijano,
azote del pensar simplificado,
sabio de gaita y estrambote.

Ahora,
cuando el péndulo inexorable,
como una espada de Damocles,
nos regala una lágrima que, 
sin embargo, 
conjura una sonrisa
que se sueña ajena al tiempo,
que es memoria inoculada,
aprendemos de nuevo a ser.

Existe el camino que has andado,
a pesar de una memoria que se afana
en deformar secreta el recuerdo.
Existe cada mirada que comprende.
Y existes,
hasta que la última luz se apague,
y ya no importe.

lunes, 13 de junio de 2016

Sin palabras

[Los versos en cursiva pertenecen al poema "La inmortalidad", de Luis García Montero, uno de los poemas que posiblemente haya marcado más mi manera de entender la comunicación poética. Vaya a modo de agradecimiento. Estoy seguro de que no le molestara que use sus palabras, tan de todos.]



Me acostaba cada noche
buscando una palabra
brutal y clandestina
que se clavara en tu pecho.

Una palabra que fuese tan poesía
que apenas rozarla enamorase.
Una lágrima que rebose tristeza.
Un embrión de todo.

Buscaban salida los miedos
disfrazados de golondrina,
de espejo que siempre mira más allá,
de oscuros presagios
y estertores.
Y no existía.

Leímos juntos que “la luz es siempre fugitiva
sobre la oscuridad,
un resplandor en medio del vacío.”
Y tuvimos miedo de doblar la esquina
y sabernos solos.
O peor aún, de doblar la esquina
y sabernos rodeados.

Las voces lejanas se retuercen
y se hacen voz propia,
más ajada,
menos elegante.
Ya áspera y sentimental.

Desperté esta mañana,
mudo y solo,
para descubrir que “la noche fue,
como el vacío,
un resplandor oscuro en medio de la luz”,
que todas las metáforas se apagan
si cierras los ojos,
si aprietas los labios.

Que es absurdo vivir buscando palabras.


martes, 24 de mayo de 2016

Días de fútbol

Bienvenidos al mundo,
este es el instante pulcro y austero
en el que el silencio invade el silencio
y las argutendidas gasas se diluyen.

Aurea mediocritas.
Las estridencias se pagan,
dijo aquel que hilarante
brindaba con champagne
en cráneos abiertos.

No fingimos el dolor
cuando nos duele.
No fingimos el amor
cuando nos duele.

Quisimos ver rodar cabezas
y alzamos la voz,
y las palabras conjuradas
eran bellas e importantes.

Gritamos paz
y sonaron sus tambores de guerra,
gritamos luz
y encendieron todas las hogueras,
gritamos libertad
y tapiaron sus ventanas, nuestras puertas.

Beatus ille.
Dichoso aquel que se aleja
y se refugia en sus quehaceres,
alejado de penurias y gobierno,
y no piensa más que en santos
o futbolistas,
tanto monta, monta tanto.

Nos convencieron.
Siempre nos convencen.
Son los dueños de la palabra.
Sólo nuestras cabezas saben rodar.

Y ya no somos dueños ni del silencio
que nos nutre,
ni de los sueños bastardos
que el tiempo engulle.