jueves, 17 de agosto de 2017

Mirar hacia atrás


Todas las trompetas claman venganza,
y el clamor se hace sangre
que palpita y enardece,
que subleva y limpia
una voz destilada en desamparo.

No cambio de tema.
Sigo ajeno a un mundo que me ignora.
No queda tiempo para otro borrón
y la cuenta desborda impagos.
¿Quién lo iba a decir?

Mis nietos miran,
ingenuos,
condescendientes,
y no ven más que futuro,
y yo callo,
y casi otorgo.

A estas alturas el silencio se impone.
El tiempo se impone
y no queda otro remedio
que mirar hacia atrás.

Y todos los plazos se cumplen,
y todas las deudas se pagan.

Mis nietos hablan,
seguros,
hastiados,
y no veo más que pasado,
y yo callo,
y casi otorgo.

martes, 8 de agosto de 2017

Si yo te contara...

Si yo te contara
que la noche no es eterna
y los amaneceres valen la pena,
que no cierres los ojos
aunque el sol deslumbre,
aunque la vida duela,
¿me creerías?

¿Sabes? Yo también nací
dispuesto a ser quien era,
a mojarme en el otoño,
a languidecer en invierno
y renacer en primavera,
flor de un agosto marcesible
que se quiebra.

Renegué de las certezas
que revelan los caminos
que niegan su condena,
todos fuimos fugitivos
perseguidos por su sombra
en las albas de verbena.

Malvendí mis delirios
en oscuros tratos de portal,
aposté la bolsa y la vida
y perdí la dignidad,
la razón y la alegría.
Siempre el mismo cuento
que quiso ser poesía.

Si supiera decirte
que no existen secretos,
ni palabras mágicas,
ni filtros de amor,
que nada es perfecto,
que la lluvia moja
y que quema el sol,

entonces podrías matarme,
quemar mi cadáver
y cantar mi canción.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Soñando sirenas


Las luces se encendieron,
de repente,
cuando aprendía ya a ser
un bala perdida,
un ojo tuerto,
un tren que descarrila,
el sueño obrero,
otro joven suicida.

Los mapas ofrecieron,
entonces,
sus tesoros escondidos,
sus secretos más tenaces,
lugares de destino
que son sólo carácter
vestidos de extranjera
que no sabe volar
pero que vuela.

Los claros clarines abren las puertas
y la música se adueña,
ahora,
de todos los silencios surcados,
de todas las velas henchidas
de palabras que saben ser abrazo
y olvidan la poesía.

No sabemos gozar
pero gozamos a sabiendas
de que no somos eternos
para que nos duela menos
aceptar la ciencia cierta:
el amor es la mar.

Aceptamos los naufragios
como condición sine qua non
pero miramos el horizonte,
y soñamos.

sábado, 15 de julio de 2017

Volar contigo



Se enciende una luz
y pronto las sombras se pueblan
de palabras que emergen,
surgen y surcan.

Mis manos te buscan
y la certeza de encontrarte
ata los sentidos
a un mundo que sí es para mí.

Te rozo e intuyo el amor,
los que quisieron ser y no fueron,
el que es y se impone,
presagiando el que será.

Un amor que huele a limpio
y sabe a nuevo.

A tientas te observo
mientras duermes y sueñas
que observo tus sueños
de amores y tormentas.

Y poco a poco te quiero.

Un poco por las risas
que explotan en el aire
y germinan,
y van ensordeciendo un mundo
que agoniza en su fracaso.

Un poco por los besos,
las babas y los versos
que se instalan,
como puentes que acercan,
como miles de alas.

Un poco por unicornio,
y un poco porque quiero.

Descubro tu piel dibujada
y recorro tus historias
con la boca bien abierta
y un alma tosca enajenada.

Tu norte y tu jardín,
tu corazón lleno de pájaros,
que nacen y mueren y se incendian
para volver a resurgir,
preñados de palabras,
de cantos de sirena
que no te dejan naufragar,
y tu amor en vena.

Que otros escriban para perdurar,
yo escribo para volar.
Yo vuelo para ti.
Y vuelo contigo.
Y no sé aterrizar.

domingo, 9 de julio de 2017

Hacemos el amor


Los días grises no oscurecen
cuando amanezco a tu lado
y los malos presagios se esfuman,
a merced de un tiempo pasajero
y sin destino.

Y hacemos el amor.

Pago el precio de mi silencio
con saliva derramada por tu espalda
que, como un río de deseo,
fluye y converge en tu vientre
y explota,
sin metáforas que amamanten.

Y hacemos el amor.

Imagino los colores fragantes
de un jardín que se impone
y no cesa,
como un rayo intuido a duras penas
que celebra de nuevo la vida.

Y hacemos el amor.

Bendigo esta música de fondo
que alimenta sueños olvidados
que florecen intempestivos
y bien hallados
cuando todos los abismos cobran sentido.

Y hacemos el amor.

Navego tus mareas
y en tus puertos me hago hombre
marinero de aguas turbias y galernas,
escucho tus cantos de sirena
dispuesto a dejarme devorar,
ajeno a cuentos infantiles.

Y hacemos el amor.

viernes, 30 de junio de 2017

Quédate

La veo marcharse,
y sonrío
a pesar del desaliento
que precede a la melancolía
obstinada en el regreso.

Agradezco que sea ella
la plebeya que enamora en este cuento
y que el príncipe esté ausente por decreto
y que el final no sea feliz
porque siempre es un principio
hasta el postrero borrón sin cuenta nueva.

Ya nadie come perdices.

Sin embargo,
cuando monta en su unicornio
y se le quiebra la tristeza
el mundo cobra sentido
aunque la boca sepa a tierra,
a sangre, al polvo del camino
que a cada paso reinventa,
que es carácter,
que es destino.

Sin embargo,
en su mundo sí que hay brillo.

No sabré decirle adiós,
ni quédate,
nunca aprendí a mendigar los alivios,
a bendecir la mesa puesta,
a renegar del suicidio.

Paradojas de poeta
que nunca encuentra la palabra
ni por casualidad.

El camino de baldosas amarillas
se detiene aquí
y se impone volar,
gritan sus ojos,
ávidos de mar.

Y yo,
solo acierto a sonreír,
irónico y esquivo.