sábado, 18 de febrero de 2017

Porque volamos



Llueve cuando llueve,
eso pronto lo aprendimos,
y el agua moja el alma.

Nos ha tocado lidiar con la galerna,
besar los labios de la muerte,
perder la sonrisa, y la inocencia,
entregándonos ciegos y breves
a merced del tiempo y la miseria.

Aprendimos a cantar cantando,
como niños que sueñan que viven,
canciones que no recordamos,
recuerdos que nunca redimen.

Desafinamos,
¿qué más da?
La música la inventamos nosotros,
Don Quijote se frota las manos
y Sancho nos tacha de locos.
Más o menos lo esperado.

Además ambos sabemos
que los relámpagos iluminan a veces el camino,
y pintan las baldosas de amarillo,
el corazón es evidencia,
el temor silencio
y el valor se afirma en una mano abierta,
una mano ofrenda.

Es cierto,
no podemos sonar bien
y soñamos sinfonías
que alicatan nuestros vuelos.
Porque volamos.
Porque queremos volar.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Vidas eléctricas

[Soneto que nace de un ejercicio de aula. Es realmente gratificante verlos trabajar con alegría y crear sus propias obras. Tendríais que ver los resultados, los hay magníficos. Este es el que yo escribí, a modo de ejemplo, en el encerado.]




VIDAS ELÉCTRICAS


Mis alumnos sueñan vidas eléctricas
y escondidos de sí mismos regalan
instantes de un tiempo en el que se instalan
vendiendo caro sonrisas simétricas.

Sus miradas levitan excéntricas,
borrachas, ebrias del aire que inhalan,
extranjeras a un futuro que talan
tras una mentira insulsa, estética.

Mis alumnos aprenden que es el vuelo
sin nociones de cómo aterrizar,
de eso ha de encargarse duro el suelo,

que nos condena a todos sin piedad,
que nos recuerda el precio del anhelo
de una juventud que no ha de durar.

sábado, 4 de febrero de 2017

Emoticoños


Bienvenido.
Bienvenida.
No malgastes tus silencios,
aquí, todo es mentira.
Nadie dijo que fuera fácil
lo ha dicho todo el mundo.
Invéntate una vida
y huye,
sin miedo.

¿Cómo te sientes?
Puedes escoger estado
o pintarte una carita sonriente.
Tú decides,
a medias.

Vístete despacio,
desnúdate deprisa,
y no hagas más ruido
que el estertor de tus gemidos,
hoy la perversión es ley
pero no hay perdón para el paria
que reconoce su cachito de escándalo.

Impera la impostura
en esta obra de teatro.

Todos somos peces
intentando subir a un árbol
que ni siquiera existe.
Ante la frustración, nos masturbamos.

Pensamos abrir ventanas,
inconscientes,
y fuimos cerrando puertas.
Vender sueños es el precio,
comerciar con el alma nuestra pena,
capital y eterna.

sábado, 28 de enero de 2017

La aventura de ser Yo



Uno es. A veces simplemente uno es, sí, pero… ¿qué? ¿Un breve espacio de tiempo? ¿Un cuerpo? ¿Un alma? ¿Un cuerpo y un alma? Y quizás dé igual.

Van pasando los años que se disfrazan con caras de alumnos que poco a poco caducan y se pierden tras sus trajes de hombres y mujeres de provecho. Como el mío.

¿Cuántas Paula, Óscar, María? ¿Cuántos gritos y decepciones? ¿Cuántas alegrías y carcajadas? Ya he perdido la cuenta.

¿Sirve de algo esta brecha, este filo de la navaja que corta y desangra?

Ser pregunta. Ser pregunta es la respuesta, y la respuesta es la nada.

Vuestras caras estupefactas me indican, ahora, que es difícil de entender. Acaso imposible. Es cierto. Os pido que me habléis de vosotros, de quiénes sois, de vuestros sueños y vuestras pesadillas, de vuestros deseos, y yo, sin embargo, permanezco en la indefinición, equidistante.

Y no puede ser.

Soy la palabra que blando, el deseo que impregno, el aire que exhalo.

Mírame y dime: ¿es cierta mi sonrisa? ¿Ves amor? ¿Y humor? Todo está ahí, esperando por tu mirada y tus ansias de saber. Mis ganas son tus ganas. Aprendo cuando aprendes y cuando olvidas muero. Ese es mi sino. Esa mi condena.

Además, escribo versos que cuentan la vida, la propia, la ajena. Y los vendo al peso.


Cuando me mires no dudes, no sufras, no sientas compasión de mi loco empeño, soy un hombre que escribe sin tinta en tu alma sus sueños.

miércoles, 25 de enero de 2017

Nadie & nadie


Juan Nadie aprende a caminar.
Es ley de vida.

No escatimará en caídas;
correrá sin sentido
y perderá el aliento
y la vergüenza.

Juan amará ídolos,
de oro y de barro,
y descubrirá
que el cuento
es palabra de cuentista,
con suerte.

Nadie dudará de su apellido.
Nadie es nadie.
Nadie se salva del naufragio.
Nadie nada.

Juan Nadie hace su equipaje
cada día al despertar,
al fondo los sueños fantasía,
los secretos de guardar,
los afectos, el arte y la familia,
un poema y dos canciones
y cuatro cosillas más.

Nadie sigue su camino.
Nadie tiene un destino.
Nadie sabe:
Viajar es regresar.