miércoles, 17 de agosto de 2016

A tientas

Sólo el silencio tenue mortifica,
libidinoso,
las aceras desconchadas
de esta noche de arrabal,
húmeda en su entraña,
y cálida de humanidad.
Los pocos transeúntes
huyen de los rincones
mal iluminados,
dónde florece la vida
y las sombras regalan
nichos de amor intempestivo
y fugaz,
como tú
y como yo.
Nos buscamos a tientas
con la infructuosa esperanza
de encontrarnos,
y no.
La noche nos niega.
La noche nos ciega.
Y no.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Feliz aniversario

Miramos al horizonte
y sólo sabemos ser pasado,
ni sal,
ni sangre.

Observamos inhóspitos el yermo
y no sentimos nada,
ni tan siquiera el oleaje,
pero el tiempo sucede
y erosiona y socava
todos nuestros argumentos.

Nadie nos mira ahora.
Estamos solos.
Y somos silencio.

Sólo los cobardes se arman de valor,
me dices.
Solo los cobardes se bifurcan,
sospecho.

Mañana nos desearemos
feliz aniversario.

jueves, 4 de agosto de 2016

Nada que añadir...

Vine a verte,
a descubrirme en ti,
a cantar canciones infantiles,
y a huir del redil
al mínimo descuido.
A imaginarme siendo tú,
sin ser tú.

Vine a descubrir la lluvia
poniéndome debajo,
mojándome la entraña,
a bailar con la lumbre
para secar un alma
que apostar a doble o nada,
y perder,
ensayando la impostura
de pretender ser alguien.

Además vi el mar,
que me esperaba con mis dudas,
que iba y venía
sin más destino que la inercia
y el olvido.

Bailamos juntos un instante
en la orilla,
rozando la eternidad
cogidos de la mano.

Y luego te fuiste
tras descubrir tu lluvia, tu mar y tu fuego.

Vine vacío,
y desnudo.
No tengo ni el aire que hurto
para repetir,
una vez más,
el mismo verso terco
que ya no dice nada.

sábado, 23 de julio de 2016

Algo

Me pides palabras elocuentes,
versos que embriaguen intelectos,
metáforas
que hagan de lo nimio acero,
del acero pecho,
del pecho alma,
del alma fuente que mane
agua tiempo y esperanza,
y yo no tengo aire,
yo no siento nada.

No sé quién eres.
Tu voz es extraña y lisonjera.
¿En qué infiernos demoras tus desvelos?

No sé quién soy.
Mi voz es árida,
y extraña las más de las veces.
Mis infiernos visten de blanco
o regalan reflejos por doquier.

Suplicas que escriba y no sé qué decirte:
se agosta la poesía cuando se intuye el deshielo.

A veces,
cuando cierro fuerte los ojos,
no veo nada.

domingo, 17 de julio de 2016

Janis y yo

Suena Janis Joplin.
Yo desaparezco en su languidez
y la soledad vacía de esperanza
se impone.

Janis está muerta.
Como yo.
Sólo nuestros ecos resuenan.
Maybe.

No vinimos para vencer,
ni para el lamento lastimero.
Sencillamente estábamos,
estuvimos, estaremos
a medio camino
entre la nada
y la nada,
convencidos de importar,
de no importar.

Me resisto a incardinarme,
aprender es respirar
cuando descubrimos que saber
es absurdo,
falaz.
No sabemos nada,
la poesía se extingue.

Vendrán guerras
que no serán las nuestras,
y amores que se desgarran,
que se reconcilian con la vida,
y no serán los nuestros,
vendrán tiempos mejores
y vendrán tiempos peores,
inconsistentes,
irrelevantes,
Janis
y yo
estamos ya muertos.

jueves, 14 de julio de 2016

Todo es posible

Consagrado a la imaginación
de un recuerdo,
sentado
y en silencio
me acaricio
ahogado en tu saliva.

Nadie intuye la soledad lúbrica
que te recrea
retocándote.

La muchedumbre asume la normalidad,
absurda, sórdida,
de las puertas cerradas,
y esboza una sonrisa,
cómplice.

Cierro los ojos y te observo,
entre sombras,
sinuosa,
haciendo tu voluntad,
que es mi voluntad.

Tu rostro caleidoscópico
refleja todos los deseos
que mojan un tiempo
que siempre se dilata,
que siempre se diluye.

Todo es posible,
si te pienso,
si te desnudo levemente,
si te pinto con el mundo por montera
exigiendo tu parte del botín,
ávida de mí,
con la boca entreabierta.

Todo es posible.
Tu eco aún reverbera.