lunes, 6 de noviembre de 2017

El cenicero

Todos nos negamos al sentir
y obramos milagros cada día:
saboreamos las hieles del Olimpo,
bendecimos herejías consistentes
e invertimos en masacres y en hogueras
porque sí,
reconociendo que
todo placer es culpa
y que
somos culpables irredentos.

Nadie huella tierra virgen
y el lenguaje ha perdido su magia,
ni misterio ni ministerio,
solo el líquido fluir de un desvarío
demasiado corriente,
demasiado torrente
para dejarse percibir
y no morir de deseo
cada vez más cerca de un silencio
que se atreve a admitir
su propia intrascendencia:
el ser
y el vacío.

La botella yace inerte
junto al cenicero
que desborda versos,
cenizas y sueños.


lunes, 16 de octubre de 2017

Terra queimada



Huele a infierno.
¿Qué pecado incandescente cometimos?
No vemos más allá de nuestros miedos,
que niegan la esperanza
y vomitan humo negro.
Buscamos un claro que nos deje respirar,
que no ahogue nuestros sueños exánimes,
y no hallamos más que lágrimas
que no fecundan una tierra arrasada
por el fuego de la indiferencia.
Nos observamos.
Miramos un paisaje imposible.
Nos cogemos de la mano.
Apretamos.
Maldecimos.
Lloramos.
Todo para no claudicar.
Y gota a gota,
llanto a llanto,
crecerá nuestra esperanza en suelo seco,
en futuro quemado,
y de las cenizas resurgirán
gaviotas como fénix,
olivos como robles,
amigos como amigos.
Las aguas tornarán a su cauce
y seremos entonces más sabios,
y tendremos también más ganas
de apagar con nuestra llama sus incendios.

sábado, 14 de octubre de 2017

We can be heroes


Todo silencio es acuífero
cuando la luna viste elegante
y el tiempo se contrae
azuzando la nausea.

Los siempre y nunca se atenúan
y reflejan solo la belleza del instante,
como si vivir, como si escribir
fueran actos de rebeldía.

No objetamos por conciencia
ni por miedo, no sabemos
negarnos a ser vuelo,
a ser todo siendo nada,
un sueño que reverbera
al despertar en la mañana
y te endulza la boca,
un final feliz de comedia,
el inicio de una buena historia.

No vinimos a quedarnos,
a ser nombres en libros de texto,
nunca fuimos héroes.
Nunca lo seremos.

Ganamos aquello que perdemos,
la vida apostada a doble o nada
con cara de póker y farol,
un tiempo que fluye y resbala
como arena entre los dedos.

Ya no esperamos el éxito
si triunfar significa una muerte
de jardines y epitafios,
solo postergamos el momento
de entregarnos a una eternidad
que no bese en los labios.

Juntos, asidos de la mano,
sin alas para volar,
ya casi sin sueños,
y sin embargo volamos,
sin embargo soñamos.

martes, 10 de octubre de 2017

Algo nuevo

Indecente,
como el aire que se exhala
cuando el mundo te golpea
la cadera
y te da la espalda.

Absurda,
como un tiempo que crece
y se abandona
a un placer
que quiebra el miedo,
que no urde excusas.

Lunática,
como un Quijano embelesado
y presto al combate suicida
que azuza su caballo,
mira al tendido,
y sonríe.

Esquiva,
como el silencio del rincón
reservado al amor
en los patios de recreo,
siempre presente.

Exhausta,
tras provocar un incendio
que conjura las lágrimas
que paren
el fuego del que nacemos.

Y viva.
Felizmente viva.

martes, 26 de septiembre de 2017

Razón de Amor

Mis palabras no son nada
si tu boca no las dice
y al aire no las regala
con voz prudente y humilde.

Permanecen, sí,
pétreas en su camposanto,
inertes,
inservibles.

Exiliado de la bohemia
que enarbola el namasté,
perdido entre tanta feria
a mí me interesa usted.

Vos, que sos mi aliento.
Vos, que bendecís el viento.
Tú, que me preñas de presente
con tus cantos de sirena valiente,
que a pesar del dolor,
a pesar de la muerte,
sales a bailar con la más fea.
Y sonríes.

Vivimos ajenos al sentido
que el sinsentido pare a veces
y optamos por ignorar la evidencia
que sin embargo reverbera.
Todos fuimos nadie.
Todos somos nadie.

Por eso importa el amor.
Por eso existe la poesía.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Virtuosos virtuales

Requiem, dicen,
por un tiempo que se esfumó,
que es ya humo
e impulsos eléctricos.

Todo vuela a la velocidad
del rayo vengador de un Zeus
que yace inerte
al alcance de la mano
punto com.

Perdimos el norte y la brújula
persiguiendo una verdad
que jamás existió,
y naufragamos de tanto navegar.

Mírame,
existo,
me ves.

Pronto has de caer en mi red,
pero la presa soy yo.

Estamos aquí y estamos allí,
pero siempre perdidos,
siempre solos
deslumbrados por una luz
que vela un mundo
que no es.

Sin embargo bailamos
y corremos
inconscientes del filo del abismo,
virtuosos virtuales del salto al vacío,
a salvo,
o muertos.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Autodeterminación



Las calles reverberan
y un ruido de bocas que susurran,
de miradas que sospechan,
se apropia del silencio.
Las estatuas, inermes
en sus pedestales,
tiemblan de miedo.
El aire huele a sangre.
Las banderas ondean
al son de los alientos
que cantan alegres
canciones de guerra.
Los poetas huyen,
espantados.

El enemigo es el otro.
El otro es culpable.
El otro no soy yo.

Observo el gentío,
escucho sus gritos.

Quizá sí haya que tomar partido
y autodeterminarse
contra viento y marea
a vivir en un tercero,
a soñar con ser distinto
y decirle al mundo entero
que carácter es destino.

No tengo más patria
que el suelo que piso.
Yo me quedo en mi casa.
Yo me quedo contigo.