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domingo, 25 de junio de 2017

Sábado, 24/06/17

El verano llama a la puerta
y, esta vez, decidimos recibirlo,
tú, con las piernas abiertas,
yo, con mi traje de idilio.

Esta noche de San Juan
ardimos en una hoguera
que no sabremos apagar
si soñamos que vivimos.

Hace calor,
el sol seca las dudas
y amanecemos abrazados,
ajenos al dolor,
expuestos a un dolor
que no se atreve a ser.

Vuelve a la cama conmigo esta noche
y deja que el tiempo
dibuje sus sueños,
sueños que diluyen el tiempo,
un tiempo que será siempre nuestro,
aunque el naufragio,
la parca,
el lamento,
acechen más allá del viento
que siempre desordena los destinos
pero forja carácter.

Esta noche,
como ayer,
abandonemos nuestros cuerpos al instinto
embriagados de luz,
a tientas,
enloquecidos.

El verano ha llegado
y por fin estamos vivos.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Muñecos de trapo

Escúchame pulsando aquí.

Los escombros se acumulan,
se dispersan,
sin concierto,
y pululan,
extranjeros de su  propia desmemoria.

Amenaza lluvia,
o quizá sequía.
Importa ya poco,
o importa nada.

Afuera, la vida:
los estertores de un verano
que se sabe moribundo
pero se aferra,
incandescente,
a tu entraña,
suplicando otro instante de ingravidez.
Y se agosta.

La hojarasca cruje al paso
como campanas repicando a muerte,
y el mar susurra letanías
que regala a una playa sin gritos infantiles,
yerta.

Cuando se cierren las puertas
y llegue el otoño
estaremos en casa,
pero ya nunca seremos los que fuimos,
aquellos muñecos de trapo.