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jueves, 5 de diciembre de 2024

Rosa del desierto

Vista del jardín de la Villa Medici en Roma - Colección - Museo Nacional  del Prado

De niño estuve aquí

y observé con fruición

los jardines eternos

que prometían amor

que irradiaban placer

y luz tamizada

por la intransigente

exuberancia del tiempo

Nada ha cambiado

de lugar

nada huele distinto

no obstante

no es lo mismo

aunque floreces

pensamientos

siemprevivas

rosas del desierto

y un poquito de amor

En la tierna juventud

y áspera

hollé tus sendas

también umbrías

como un impostor

cualquiera

fingiendo que fingía

por ocultar una verdad

que siempre se impone

y se impuso

Los caminos finalmente

son destino

y el futuro no revoca

lo vivido

si el corazón impera

tras la herida

Si muero hoy

muero tranquilo

y en paz

miércoles, 13 de febrero de 2019

Amores pasajeros

Celebro enmimismado
el instante incandescente,
cuando te miro
y te descubro ausente,
viajando lejos,
con equipajes que declino averiguar,
cuando estás,
y no estás.
Bendigo con un verso
este tiempo que se instala
y se entrega impenitente,
sin más horizonte
que otro beso hurtado al sosiego.
Callo,
callo y te siento,
acurrucada y en paz,
y agradezco cada instante
en que, pudiendo volar,
vuelves de tus viajes,
me miras 
y me besas,
sin más. 

lunes, 19 de marzo de 2018

Te sigo

No tengo palabras
que describan el silencio inabarcable
que tu nombre invoca.

La luz ciega
y permanecemos inmóviles,
aterrados.
No pudimos preverlo
ni supimos soñarlo.

Acepto la sumisión
terca y fútil
al espíritu de la rebeldía,
al verso impune,
al tiempo suicida.

Al fin y al cabo,
no nacimos ayer.

Suenan tambores de guerra,
para quien los sepa escuchar,
suenan adagios de paz.

El absurdo se entrevera
inconsistente
y cada paso se hace tibio
y reverbera.
Urge el instante.

Maldigo al espejo,
traidor y miserable,
que revela sin piedad,
que destruye sin ambages,
ahora
que ni los sueños
sueños son.

Perdemos primero la razón
y olvidamos nuestras metas,
luego perdemos la conciencia
y buscamos la razón.
Ironías de un destino
que nunca jamás existió.

Parco en odios,
en amores y en amigos,
extemporáneo,
adicto al olvido,
camino de la nada,
te sigo.

martes, 24 de mayo de 2016

Días de fútbol

Bienvenidos al mundo,
este es el instante pulcro y austero
en el que el silencio invade el silencio
y las argutendidas gasas se diluyen.

Aurea mediocritas.
Las estridencias se pagan,
dijo aquel que hilarante
brindaba con champagne
en cráneos abiertos.

No fingimos el dolor
cuando nos duele.
No fingimos el amor
cuando nos duele.

Quisimos ver rodar cabezas
y alzamos la voz,
y las palabras conjuradas
eran bellas e importantes.

Gritamos paz
y sonaron sus tambores de guerra,
gritamos luz
y encendieron todas las hogueras,
gritamos libertad
y tapiaron sus ventanas, nuestras puertas.

Beatus ille.
Dichoso aquel que se aleja
y se refugia en sus quehaceres,
alejado de penurias y gobierno,
y no piensa más que en santos
o futbolistas,
tanto monta, monta tanto.

Nos convencieron.
Siempre nos convencen.
Son los dueños de la palabra.
Sólo nuestras cabezas saben rodar.

Y ya no somos dueños ni del silencio
que nos nutre,
ni de los sueños bastardos
que el tiempo engulle.