miércoles, 22 de junio de 2016

Despedida dulce

A todos y cada uno…
Casi todo es cuestión de palabras,
palabras que crecen,
que engordan,
que naufragan o vencen,
palabras que crean.

Con vosotros he creado un diccionario,
juntos hemos escrito
liberté, égalité, fraternité,
hemos cantado y contado pingüinos,
llorado y reído,
hemos erigido un monumento al olvido.

Vuestro asombro ha sido el aire que respiro,
vuestros triunfos mis atinos.
Seis años después puedo decir que he aprendido,
con vosotros,
cómo se enseña a aprender,
qué significa querer.

Estoy agradecido.

Por eso he decidido que no me despido,
que esto no es un final, sino un principio,
que voy a alegrarme viéndoos abandonar el nido
como, en plan, pajaritos.

En la memoria compartida brillarán los ibérica,
los vamos a ver, con h y con b,
un par de citas, y, con suerte,
alguna salida de tono casi sin testigos.


Buena suerte, buen camino,
aprovechad el curso de vuestro río,
recordad que el tempus fugit,
que el mar siempre espera,
como único destino:
no por lo que la muerte os prometa,
sino por todo lo vivido.


Os quiero a pesar de todo,
a pesar de todo os he querido.
Ya no sois alumnos,
ahora sois amigos.

lunes, 13 de junio de 2016

Sin palabras

[Los versos en cursiva pertenecen al poema "La inmortalidad", de Luis García Montero, uno de los poemas que posiblemente haya marcado más mi manera de entender la comunicación poética. Vaya a modo de agradecimiento. Estoy seguro de que no le molestara que use sus palabras, tan de todos.]



Me acostaba cada noche
buscando una palabra
brutal y clandestina
que se clavara en tu pecho.

Una palabra que fuese tan poesía
que apenas rozarla enamorase.
Una lágrima que rebose tristeza.
Un embrión de todo.

Buscaban salida los miedos
disfrazados de golondrina,
de espejo que siempre mira más allá,
de oscuros presagios
y estertores.
Y no existía.

Leímos juntos que “la luz es siempre fugitiva
sobre la oscuridad,
un resplandor en medio del vacío.”
Y tuvimos miedo de doblar la esquina
y sabernos solos.
O peor aún, de doblar la esquina
y sabernos rodeados.

Las voces lejanas se retuercen
y se hacen voz propia,
más ajada,
menos elegante.
Ya áspera y sentimental.

Desperté esta mañana,
mudo y solo,
para descubrir que “la noche fue,
como el vacío,
un resplandor oscuro en medio de la luz”,
que todas las metáforas se apagan
si cierras los ojos,
si aprietas los labios.

Que es absurdo vivir buscando palabras.


martes, 31 de mayo de 2016

Héroes de vidrio

Este texto es una petición expresa de una alumna tras celebrar un Libro/Amigo-invisible. Siempre les insisto en la necesidad de que personalicen sus regalos, y una dedicatoria sentida es una gran opción. Ella me pidió una dedicatoria para su libro favorito, La princesa prometida, de William Goldman. No pude negarme (ni quise). Comparto el resultado con vosotros.

Imagina conmigo un mundo
nuevo y brillante
como un cuento de hadas.
Sueña.
Esta vez los héroes luchan sin espada,
tienen hambre
y frío.
También tienen miedo, y vergüenza.
Se llaman Carmen, Cloe, Naima
o Patrick.
Mis héroes se arman de valor
y de sonrisas
para enfrentarse a todos sus demonios
cada día,
que amanece como una promesa
de eternidad,
que crece mientras creces.
Se baten en duelo
siempre ante un espejo
y aprenden a ganar,
y aprenden a perder.
Mis héroes no son héroes de hierro,
son héroes de vidrio,
de sueños manuscritos en el cielo,
dueños de su propio camino.



martes, 24 de mayo de 2016

Días de fútbol

Bienvenidos al mundo,
este es el instante pulcro y austero
en el que el silencio invade el silencio
y las argutendidas gasas se diluyen.

Aurea mediocritas.
Las estridencias se pagan,
dijo aquel que hilarante
brindaba con champagne
en cráneos abiertos.

No fingimos el dolor
cuando nos duele.
No fingimos el amor
cuando nos duele.

Quisimos ver rodar cabezas
y alzamos la voz,
y las palabras conjuradas
eran bellas e importantes.

Gritamos paz
y sonaron sus tambores de guerra,
gritamos luz
y encendieron todas las hogueras,
gritamos libertad
y tapiaron sus ventanas, nuestras puertas.

Beatus ille.
Dichoso aquel que se aleja
y se refugia en sus quehaceres,
alejado de penurias y gobierno,
y no piensa más que en santos
o futbolistas,
tanto monta, monta tanto.

Nos convencieron.
Siempre nos convencen.
Son los dueños de la palabra.
Sólo nuestras cabezas saben rodar.

Y ya no somos dueños ni del silencio
que nos nutre,
ni de los sueños bastardos
que el tiempo engulle.

domingo, 15 de mayo de 2016

Voces clausuradas

Voy a romperte los tímpanos
con tu propia voz,
y creerás que hablo de ti,
que siento por ti…

y no.

Ni barroco ni posmoderno,
ni me vendo al desengaño
ni compro melancolía,
sólo entierro silencio,
sólo cosecho silencio.

Y no…

El amor no redime ni te salva
cuando quema
los visillos raídos de una conciencia
traidora y duermevela.

Yo también he vendido primaveras caducadas.
Yo también he sido poeta.

Pronto seremos voces clausuradas
en gargantas ajenas.
Efímeras.
Pasajeras.

lunes, 9 de mayo de 2016

Solpores...

Ola...
Somos nós,
os de hoxe,
os de antonte,
os de mañá.

Velaquí as portas
do noso fogar,
sempre abertas,

os beizos dos nosos soños
de nenos e nenas despertas,
mirando o solpor,
aínda abraiados.

Váise paseniño a luz
pero xa non temos medo:

aprendiamos –e aprendemos-
a ser auga e non sede,
a sorrirlle ao inverno,
a xogar moi seriamente,
a amar o noso verbo.

As árbores custodian a terra
e todas e todos temos raíces
que nos teñen na tormenta:

Nin as ondas do mar ferido
nin as bágoas do mar airado,

agora nós
somos vento,
temos voz.