lunes, 10 de abril de 2017

Etérea


El océano se ofrece en llamas
y el último navío está a punto de zarpar.
Ella permanece seca,
los pies en cubierta,
la cabeza en las nubes,
el corazón en la tierra.
El horizonte espera a su espalda.
De fondo,
el débil rumor de la existencia
se empeña en seguir llamando a su puerta,
desvencijada y abierta.

Atreverse a atreverse
no es pecado mortal,
a no ser que quieras
follar en una catedral,
perder la dignidad y las bragas
honrando el sacro altar.

No te enfades,
El azúcar, en mi lengua, es ácido corrosivo.
La herejía es cuestión de carácter,
un carácter que siempre huele a destino.

El sofá no nos salva del naufragio
cuando naufragar es la mejor opción,
cuando respirar es un milagro.

Ella permanece seca,
permanece sola
y se atreve a volar,
líder en su propia ausencia.
Y levita.
Etérea.


viernes, 7 de abril de 2017

Rojo sobre blanco




Negro sobre blanco es historia,
la mentira que ensombrece el alma
de un don nadie
que se atreve a respirar
inconsciente
y desarmado.

Los vendedores de astucia
permanecen ensimismados
y olvidan recordar el precio
-prohibitivo-
de una felicidad verdadera,
que no huela a coche nuevo
ni a incienso barato.

El amor se desparrama,
se cuela por los intersticios
de los sueños más amargos
y hace retoñar una esperanza
intempestiva, irracional,
omnívora.

La luz se rebela y huye,
una vez más,
y sólo nos queda buscar candiles
para no naufragar
en este viaje estéril.

Yo no sé seguir estrellas
ni baldosas amarillas,
pero canto cada día,
y desafino.

Rojo sobre blanco es metáfora
incandescente
y reverberante
de un fracaso que se atreve,
que es,
y que brilla.

lunes, 3 de abril de 2017

La partida



Me obligo a la contención y la mesura
cuando te miro y me callo
y callando ensayo
un rol de imperturbable impostura.
Y fracaso.
Yo no sé vivir a ralentí.
Yo soy fanático del todo o nada,
otro loco que siempre pierde el alma.

La ducha no es lugar para cantantes,
me digo mientras duermes,
lejos,
y no puedo follarte.

Empiezo a sentir el precio
de estar llegando siempre tarde
a mi cita con la vida,
a pesar de saber
que perder con dignidad es todo un arte
que domino,
esta vez quiero empatar la partida.

Me muero por tenerte delante.
Desnuda.
Dispuesta.
Suicida.

lunes, 27 de marzo de 2017

También eres tú



También eres tú.

El café sabe a café,
incluso un lunes por la mañana
cuando el universo te manda a la mierda
y por todo horizonte ves legañas.
Y la vida está bien.

La soledad no malversa sueños
y todo se reduce al aquí,
solo importa el ahora.
Y también eres tú.

Escribir ya no es un estertor,
la primavera fecunda los versos
como si fuesen almendros soñando ser Jerte,
como si fuesen yo a punto de verte.

Soñar sucede.
Siempre a tiempo.
Aunque te estrelles.
Polvo somos.

No derrapa ni patina el alma
por permanecer despierta,
si no huye.
Permanecer es ser un héroe.
El Caballero Oscuro y Wonder Woman.
Una pareja imposible.

La noche promete historias,
y sí,
también eres tú.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Venus de Milo

Estoy preparado.
Mis asuntos yacen en regla
y tengo la conciencia tranquila,
casi siempre.
Esta noche he de morir.
Inútil ensayar una lágrima,
entonar un salmo
o una letanía.
La muerte simplemente sucede.
Uno cierra los ojos y ya.
Pobre del que aún pueda llorar.

Las palabras carecen de sentido
y el sentido se diluye en un sueño
que bien podría ser eterno,
si la resurrección nos esquiva,
al alba.

La poesía inventa caminos
que los viajeros recorrerán
creyendo descubrir el alfa
y el omega, el frío y el calor.
El paisaje es siempre el mismo,
el turista no.

Esta voz,
que muere cuando nace,
es un monumento al olvido,
un recuerdo del silencio
que permanece, impertérrito,
cuando las campanas dejan de repicar
y los cadáveres de bien
se esconden en sus nichos.

Por favor, si no despierto,
ni un paternóster
ni la Venus de Milo.