sábado, 11 de marzo de 2017

Barbie de trottoir



Te veo desfilar,
contonear esas caderas
encandilando miradas
por la pasarela del olvido,
como una barbie de trottoir.

Nadie sospecha tu vacío,
tus ganas de volar
tras cualquier sueño desvencijado,
que no sepa a pesadilla,
que no huela a insomnio.

El rimmel no oculta las heridas
que supuran hacia adentro.
Los flashes mutilan.
Tus bragas se subastan
y tú solo quieres llorar.

No son las niñas las que observan,
son los niños de cualquier edad,
ebrios de deseo,
enfermos de soledad,
dispuestos a perder un alma,
dispuestos a morir y matar.

Cierras los ojos. Abres las piernas.
Vivir es caro si quieres soñar.
Las excusas huelen a rancio,
saben a viejo,
y has olvidado el verbo amar.

jueves, 2 de marzo de 2017

Tiempo de locos

Nunca he amado
pero amo cada instante,
con cada bocanada de aire
escapo de Caronte y de su barco.

Cada verso escrito
es testimonio de un presente
que yace, inerte,
ajeno al futuro y al olvido.

Bésame si estás sintiendo
el deseo que subyuga al pensamiento.
Si no, huye,
andando que es gerundio,
no malgastes un tiempo que es oro
y jamás permanece detenido.

No malgastes tu tiempo de locos
adorando insípidos participios.
Viviendo, que es gerundio.

viernes, 24 de febrero de 2017

Mi poema más hermoso

Escúchame pulsando aquí.

Me duele hasta el aire que respiro
cuando siento en el alma este silencio
que solo sabe ser sollozo
o música de piano.

Quizá ya te hayas ido
o aún te estés marchando,
importa poco desde siempre.
O puede que sea yo
el que extravíe su camino,
en esta ocasión.

Tanto monta.
Monta tanto.

La música me mece hacia la nada,
hacia mí mismo,
y yo me dejo hacer,
por no variar,
como una adolescente anhelante.

Este mundo no es el mío,
demasiado flow,
demasiado ruido,
y sufro de vértigo y coherencia.

Puede que nunca me entienda,
puede que yo no sea yo
y la vida importe una verga
o puede que no.
Se me escapa el contenido
si no sé ser amor,
si pierdo las riendas,
si olvido quien soy.

Yo aprendí a pensar sentado,
a no dejarme llevar,
a no mirar hacia otro lado,
a buscar el próximo bar.

Mis versos son el aire exhalado,
los delirios que he vivido
antes de ti,
por tu culpa
o a tu lado.

Mi poema más hermoso
está escrito con saliva
para siempre
en tus sueños más amargos.

martes, 21 de febrero de 2017

El hombre ausente

El hombre que nunca estuvo ahí
yace, como un niño, acurrucado,
ensayando sonrisas de cristal
ante un mundo tenue y desaliñado,
quimérico en sus dudas,
obsceno en sus silencios de barro.

El hombre ausente se atreve
a predicar
y predica.
Todos los oídos callan y otorgan.
El hombre ausente crece
y se eterniza.

El hombre que atesora silencios
que retoñan
en el más allá más inesperado,
florecen
y dan fruto
solo sabe cantar
mal acordado.

El hombre que quiso ser hombre
y no supo cómo
más acá de ser humano
se mira en un espejo
y ve palabras huecas
que se contradicen.
No entiende nada.

El hombre ya no mira sus manos
buscando una caricia incipiente.
El hombre ha fracasado.

sábado, 18 de febrero de 2017

Porque volamos




Llueve cuando llueve,
eso pronto lo aprendimos,
y el agua moja el alma.

Nos ha tocado lidiar con la galerna,
besar los labios de la muerte,
perder la sonrisa, y la inocencia,
entregándonos ciegos y breves
a merced del tiempo y la miseria.

Aprendimos a cantar cantando,
como niños que sueñan que viven,
canciones que no recordamos,
recuerdos que nunca redimen.

Desafinamos,
¿qué más da?
La música la inventamos nosotros,
Don Quijote se frota las manos
y Sancho nos tacha de locos.
Más o menos lo esperado.

Además ambos sabemos
que los relámpagos iluminan a veces el camino,
y pintan las baldosas de amarillo,
el corazón es evidencia,
el temor silencio
y el valor se afirma en una mano abierta,
una mano ofrenda.

Es cierto,
no podemos sonar bien
y soñamos sinfonías
que alicatan nuestros vuelos.
Porque volamos.
Porque queremos volar.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Vidas eléctricas

[Soneto que nace de un ejercicio de aula. Es realmente gratificante verlos trabajar con alegría y crear sus propias obras. Tendríais que ver los resultados, los hay magníficos. Este es el que yo escribí, a modo de ejemplo, en el encerado.]




VIDAS ELÉCTRICAS


Mis alumnos sueñan vidas eléctricas
y escondidos de sí mismos regalan
instantes de un tiempo en el que se instalan
vendiendo caro sonrisas simétricas.

Sus miradas levitan excéntricas,
borrachas, ebrias del aire que inhalan,
extranjeras a un futuro que talan
tras una mentira insulsa, estética.

Mis alumnos aprenden que es el vuelo
sin nociones de cómo aterrizar,
de eso ha de encargarse duro el suelo,

que nos condena a todos sin piedad,
que nos recuerda el precio del anhelo
de una juventud que no ha de durar.