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sábado, 12 de septiembre de 2015

El Gran Silencio


Miramos las estrellas y dibujamos sueños.
Todas las preguntas se agolpan
y se confunden
hasta el último grito:
¡existo, y te busco!

Supongo que tú también estás sufriendo
enfrentado a la insoportable levedad del ser,
al vacío insondable de un mundo
que nunca ha sido nuestro,
que nunca será nuestro,
que se basta a sí mismo.

Sin embargo estamos solos,
ontológicamente solos y jodidos,
al borde de la cordura.

Compramos excusas al peso
para dar otro paso y no claudicar,
esperando una respuesta,
conjurando una respuesta
y de rodillas.

Vendemos humo
y tiempo que huye,
un tiempo que no quiere ser cómplice
y se lava las manos.

A veces tiemblo y pienso en ti.
Sé que existes,
dondequiera y comoquiera,
eres.
La misma luz nos acaricia,
aunque yo no te vea
y cuestione a las estrellas.

lunes, 28 de octubre de 2013

Cosmogonía


Pincha aquí para escuchar el poema

Mi big bang generador nace de un grito
gutural e insostenible,
se mantiene un instante,
áspero y acuciante,
y se extingue,
como el eco en un generoso abismo.
Nada tiene sentido,
el sentido se otorga sustantivando la nada,
adorando la palabra, siempre sagrada
y puta en cada giro.
Todo se estremece y reverbera,
yo apenas alcanzo a adjetivar,
se diluyen y entrelazan las fronteras
y una gota de agua es el mar.
Y sin embargo se mueve,
grité desconsolado ávido de amor,
ávido de sexo, de encender el sol
y verbalizar mi buena suerte.
Abruptos balbuceos adolescentes
muestran el camino del desvarío,
la absurda persistencia del vacío
que provoca la memoria tras la muerte.
La muesca y su pared,
una canción multiplicada hasta el hastío,
un modo de hacer,
de perderse sin dejar de  lado el camino.
Todos los mundos posibles son mi mundo,
yo construyo la historia y su verbena,
regalo mis ojos, ofrezco mi boca, libo tus venas
y si me escuchas retoño y doy fruto.