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viernes, 21 de noviembre de 2014

La cama del poeta

Amar es un acto complejo y un acto sencillo,
como respirar,
lo haces y punto,
sin pensar demasiado,
salvo extinción.

Amas desde el primer pezón,
sin condiciones,
escribes un porquesí enorme
e invariablemente naufragas.

El amor todo lo ocupa,
sin mesura,
se alía con el tiempo
y te embauca,
regalando usura.

Amas por inercia,
por pura pesadilla,
y desnudas cuerpos
sin hacer mucho ruido
ni soñar muy profundo.

El amor es así, te dices;
el destino de todos los pasos,
la razón de amanecer y verlo,
el modo de ser en el mundo;
después hay amores y amores,
como el ladrón que ama el dinero,
o el rey que ama su ombligo,
o el verdugo que ama a su reo
o el timador que ama a su cristo;
otros aman las flores,
y siembran, y recogen…

El amor se hace de manera peculiar en cada cama,
singular y comunitaria,
pero sigue siendo amor.

Y en tu cama de poeta el amor vibra con la vida
que vives, que escribes, que sueñas.



lunes, 23 de diciembre de 2013

Palabras corrientes

Estoy mirando al tiempo diluirse,
dejándome mecer en un vaivén estático,
perenne,
ajeno y ajado desde un rincón del mundo.
Los colores de las banderas destiñen
con sangre todos los folios en blanco
y los supervivientes se enfrentan a un cielo
invariablemente silencioso
y al raso.
¿Quién es la mujer de sonrisa tenue
que me invita a libarla
desde el otro lado del espejo?
¿Quién este extraño que la observa?

Las palabras no hieren.
Las gargantas hieren,
asesinan, mutilan, aniquilan,
cuando se inflaman y proclaman
verdades elocuentes e intransigentes.
Las palabras, corrientes, se dejan hacer,
prostibularias,

el amor en cualquier cama.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Fronteras difusas



Hoy me he despertado con una inexplicable
sensación de precipicio,
el borde de mi cama
era una obscena invitación al suicidio.
Mi cabeza es una verbena
que ofrece ecos de un pasado marchito,
versos que naufragan
y poemas que son apenas alarido.

Hay días que no merecen la pena
y mucho menos la alegría,
hay días en los que muero en tu recuerdo,
días que se visten de rutina.

Existen los poemas, y existe la poesía,
los poetas somos parias y suicidas,
nos enamoramos de un sueño
conscientes del absurdo del empeño.