Mostrando entradas con la etiqueta orgasmo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta orgasmo. Mostrar todas las entradas

sábado, 2 de junio de 2018

Sin techo

La tristeza te cerca,
instalada en los silencios elocuentes
que solo se quiebran
para invocar un tiempo ya ausente,
y las lágrimas acalladas
retuercen el tuétano,
anulan la risa,
ahuecan el alma.

Te desdices una vez más,
impelida por la pena
y sucumbes,
en tu nicho,
a tu destino.

Apenas existo entonces.
Permanezco extraviado en tu desamparo
y braceo en la oscuridad,
tanteando una existencia etérea,
buscando un modo y manera,
aterrado
y sin saber,
aterrado
y sin poder.

Te incomodas si pregunto.
Me incomodo si respondes.

Pero en el fragor del absurdo
hacemos el amor
y huele a primavera,
el ruido de fondo se diluye
mecido por el mar,
templado por el sol,
e irónico se entrega
al orgasmo.
Crea un nuevo mundo.

Descubramos juntos la existencia
a ciegas, a tientas, a sabiendas
del dolor que sin duda nos espera,
tú con tus sueños y tus dudas,
yo con mis miedos y mi pluma,
los dos desnudos,
sin armas,
sin techo.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Whiskey & chocolate

Nada ocurre cuando todo ocurre.
El viento calla,
la lluvia se destierra
y apenas importa.
Mi mano reposa en tu seno
y el mundo entero se estremece.
Abro al fin los ojos
y no veo más verdad que tu silencio
y sus gemidos.
Me pierdo y me recobro.
Respiro.
Presiento.
Invoco.
El tiempo se hace y se deshace
al ritmo de caricias
de whiskey y chocolate,
y multiplica los orgasmos.
Los cuerpos se diluyen
y se hacen mármol
que eterniza el amor.
Un amor improbable y vivo.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Invocaciones

Abajo está la calle,
ese mundo en el que somos extranjeros
pero disimulamos,
y nos escondemos.

Yo no sé salir.
Yo no sé volar.
Yo no sé bailar.
Canciones infantiles con su ritmo de fuego,
con su fuego que arde,
con sus miedos de hielo,
atenúan un silencio suave y austero.

La luna no aparece.
Los amantes se oscurecen.

No hay besos clandestinos
y las callejas permanecen desnudas,
arrasadas,
extravagante y elocuentemente puras,
vacías de sentido.

Porque no acudes cuando te llamo
aún te invoco
y te acecho en cada vida
que atesoro,
que me invento y me suicida.

Las palabras son embriones.
Las palabras son ataúdes.
No hay destino sin carácter
ni carácter sin destino,
no hay poeta sin herida,
y la sangre nunca es vino.

No socorres mis desvelos,
no bendices la tristeza,
no disfrazas un orgasmo.
No tienes piedad.

El amor es sordo,
y es ciego,
pero no sabe callar.

sábado, 19 de marzo de 2016

El simulacro

No supimos darle forma al silencio
que acabó por imponerse,
tiránico y austero.

Decidimos sobrevivir apenas,
como pollos sin cabeza
que huyen del olvido
y abrazan la intrascendencia,
ávidos de sí mismos.
Y por supuesto fracasamos.
Aquí nadie sobrevive.

Nunca imaginas el próximo dolor,
la penúltima traición,
pero acude, y te desalma.

Los clientes de la primavera nos observan
y fingen no entender nada,
estar vivos,
el orgasmo.

Fumar mata. Pero ya nacimos muertos.