martes, 3 de noviembre de 2009

El ilustre


Cayó un ilustre.
Otro ilustre más.
Llora aquel que le lustraba los zapatos.
Lloran todos su pérdida.
Y yo, perplejo, los observo,
con la mirada atónita
del que no sabe comprender
el llanto ajeno a las entrañas,
la lágrima mercenaria
de los buscadores de inercia.
El ilustre murió.
A él ya no le importan
ni hormigas ni laureles,
en su último suspiro,
expiró.

Hormigas


Frente al mundo,
sentado en un banco de cualquier calle,
en una ciudad sin nombre
de no importa qué país,
observando extraterrestres,
devanándote los sesos,
te cuestionas a ti mismo,
“¿qué será ser yo?”, te preguntas,
y aún, “¿por qué?”.
Ávido de sentido te refugias
en el otro,
en el incomprensible otro
que te ignora
o a lo sumo te observa,
incrédulo de sí.
Aterrado creas a dios,
las sagradas escrituras
empapadas en sangre prójima,
y descargas en él toda tu culpa,
“por tu culpa, por tu culpa, por tu puta culpa”,
y sonríes liberado.
Finalmente,
en tu gozo,
olvidas a dios,
reniegas de dios,
te sientas en un banco y,
mientras fumas
otro porro en papel biblia,
en cualquier calle
de esa ciudad que tanto ignoras
de un país insignificante,
te cuestionas
y piensas
en el absurdo retratado
en la vida de una hormiga.

jueves, 29 de octubre de 2009

En obras


Sé que no puedo ofrecerte una estrella,
la vida me ha hurtado ya mil quimeras,
enseñado a ver la rosa más hermosa
en el rosal que en la mano que la corta.

Así, alejado de cuerpos celestiales,
descubro en tu cuerpo el mundo entero
viajando con las manos por tus senos,
entregado a tus ciencias naturales.

Eres tú quien me recrea con tus ojos
sustantivando un alma que te añora,
construyendo a partir de estos despojos
un hombre a tu medida que te adora.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Cinco sentidos


Hacerte el amor es besar el mar,
sentir cómo te vienes,
gozar cuando te vas.

Acariciarte es escribir un poema,
buscar un centímetro exacto que adjetivar
con las manos, con los ojos y la lengua.

Escuchar tu voz es gloria,
una sublime manera de engañar al tiempo,
roca eterna entre las olas.

Observarte es navegar siguiendo estrellas,
luciérnagas inmóviles, lágrimas de dioses,
y en tu mirada derrotar las penas.

Olerte perfumada es vivir la rosa
en plena ebullición de sentimiento,
sagrada, perenne, preciosa.

Probar tu sexo es probar el sexo mío,
volverme loco entre tus brazos,
perderme en tu egoísmo.

martes, 27 de octubre de 2009

Rosa, luciérnaga, estrellas, lágrimas.


En este tiempo sin lágrimas que aneguen los sueños,
en este lugar de vida multiplicada e infinito,
me siento a observar las estrellas en el cielo,
a plena luz del día y a tu lado.

Las constelaciones están ahí, esperando la mirada,
brillando impertérritas, luciérnagas de tiempo,
vanidosas en su belleza, como un enjambre de rosas
a plena luz del día y a tu lado.

Los ríos, las ciudades, todos los bosques y las selvas,
y las gentes que pululan, que se aman y se hieren,
también el sol que quema y su amante luna están ahí,
a plena luz del día y a tu lado.

Con cada sonrisa hurtada al desamparo y a la muerte
me vengo yo de una vida amarga que exagera,
y aún por impostura, soy feliz,
a plena luz del día y a tu lado.

lunes, 26 de octubre de 2009

Oración atea


Si supiera tu nombre olvidaría tu nombre.
Si sólo un segundo te tuviera al alcance
huiría raudo sin volver la vista salada.
Si existieras consideraría el suicidio.

Afortunadamente tu nombre es vano,
aún escrito en las puertas de toda catedral,
pronunciado en mil lenguas ajenas,
vano e intrascendente.

Dicen que dijiste que tu reino era extranjero,
de otro mundo,
que dictaste pautas y leyes, que salvaste e hiciste tu voluntad,
puta voluntad.
Dicen también que tu imagen nos inspiró, que a semejanza tuya nos hiciste,
¿tan cruel y tan mezquino llegas a ser?

En tu nombre la macabra danza de la muerte igualitaria,
la fe por presupuesto,
la espada teñida con la sangre también roja del infiel,
la vida concebida como gracia en tu gloria.

Por ti la genuflexión, la humillación y flagelación de la carne,
el pecado y la culpa,
el apocalipsis.
Para ti, para tu divino ego cada gota del sudor humano,
toda alegría, cada beso.

Lo confieso,
mis plegarias son cantos de sirena dirigidos a un dios ateo,
lamentos de hombre, ante el hombre, para el hombre
y la mujer,
sollozos.

Por supuesto no espero tu respuesta,
a estas alturas habrás comprendido que te ignoro.

Tiempos rosa


A veces me miras desde tu universo,
en silencio, absorta, con la mirada fija,
y yo finjo que no me entero, pero me entero,
y tiemblo de amor en cada esquina.
A veces me miras y yo te quiero.

Desde tu silencio que grita me observas,
quieta, regia, elegante, sorprendente, bella,
y cuando sientes que te miro te alejas,
ocultando tu mirada al desatino,
surcando con tus manos mi cabeza.

Tu mundo a veces no lo entiendo,
a veces no entiendo tus silencios,
pero que nunca me falten tus dedos,
que nunca me falte tu risa,
que no me falte nunca tu rosa,
y que nadie me encuentre sin tus besos.

jueves, 22 de octubre de 2009

Poema de los versos perdidos


Hay versos que huyen,
exiliados de la boca se pierden en el silencio,
y se ocultan esperando voces dignas.
Hay versos extraviados
que no encuentran nunca su poema
y vagan, tristes, de sueño en sueño.
Hay versos que observan,
parapetados en una atalaya distante,
refugiados de estas ansias de decir.
Hay esqueletos de versos,
exentos de adjetivos, huérfanos de nombres,
que no se atreven a nacer.
También tímidos versos elocuentes
que callan por no herir,
hastiados en su corrección.
Son versos perdidos,
apostados y perdidos con la luna,
que nunca llegarán a beso.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Tocata y fuga


Al alba, amor mío, se encienden todos los discos verdes
para dar paso a tus ojos extraviados de tanta noche.
Yo grito con el secreto deseo de que mi voz perenne
te traiga de vuelta a casa, sorteando todo mal.
Las aves te persiguen, graznando como sirenas
masturbándose ante el barco que llega a puerto.
La lluvia se resiste a perder de vista tu piel
y danza sobre ti macabra y paralela al suelo.

Al alba me despierto, vida mía, para comprobar
que aún existes, que todavía existo y soy.
Cada mañana me observas abierta de piernas,
puta de esquina, como si no fuera contigo.
Al amanecer, cuando el sol sale a secar los huesos
del mundo, sonrío yo por tu desprecio y tu ironía.
Vida, ramera, cara y esquiva, en tu goce
me recreo cada día, cuando el sol despunta.

Y huyo por las noches,
temiendo represalias.

martes, 20 de octubre de 2009

Milou II


Me dijiste ven,
y yo te seguí con los ojos cerrados y el corazón abierto,
corrí tras tu rastro de olor querido a sexo amado,
volé entre nubes de tormenta acurrucado entre tus brazos,
soñé pesadillas de tu ausencia muerto de miedo.

Me nombraste,
y en tu aliento elocuente construí yo mi hogar deseado,
en tus palabras escribí el nombre de un destino cierto,
en tu boca pinté mis labios, tatué en tu cuerpo mi cuerpo,
en tu seno elevé mi alma moribunda a un cielo más claro.

Me elegiste,
y mis palabras grises se inundaron de verde, de azul, rojo y amarillo,
y mis deudas con la vida se saldaron,
y mis heridas sangrantes se cerraron,
y fui capaz de verte, fui capaz de amarte desde los ojos de este niño.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Soños e sucesos


Esa mañá a ledicia embargouno. Fixera anos que non conseguía recordar un soño ao despertares. E iso era o mesmo que non soñar. Qué é un home sen soños? Valeiro. Soñar é vivir.

Sentíase ben. O sorriso perenne que amosaba o espello era una boa proba do seu estado interno: felicidade.

Como ía enfrontar a nova situación? Soñara! Conseguírao! Iso xa non podería roubarllo ninguén. Se o volvía facer igual, soñaría?

De súpeto decatouse do traballo que tiña por díante. Púxose a roupa de faena, colleu a lixivia e os demais produtos de limpeza e comezou o traballo. Tiña o costume de escoitar música na casa, e para a ocasión escolleu a súa ópera de cabeceira, o marabilloso Don Giovanni. Gustáballe imaxinarse altivo perante o Comendador, disposto a morrer ao seu xeito, cun xesto de grandiosidade, a matar polo seu gusto, axeno á sociedade. Cando estaba a piques de rematar a faena ouvíu, nun momento no que a música baixou o tempo e o tono, que chamaban á porta…



Efe. Agencias.
EL MERODEADOR ABATIDO POR LA POLICÍA
DOS AGENTES HERIDOS EN EL TIROTEO
Vigo.
Un hombre de 45 años de edad, que responde a las iniciales J.P.P., ha sido abatido en su domicilio por agentes del Cuerpo de Asalto de la Policía Nacional. La citada unidad de intervención se vio obligada a utilizar métodos letales ante la violencia con la que fueron recibidos por el agresor, quién disparó repetidas veces a través de la puerta con un arma de gran calibre, hiriendo a dos agentes que se encuentran ingresados en centros hospitalarios de la ciudad, con pronóstico reservado.
A falta de los resultados de las pruebas forenses pertinentes, fuentes policiales han confirmado que los parques de la ciudad vuelven a ser seguros. Todos los indicios apuntan a que el hombre abatido era el asesino conocido como el merodeador. Parece que en el domicilio se han encontrado objetos y restos biológicos de las cinco víctimas del merodeador, y que la ciudad puede de nuevo salir a la calle.

Visita inesperada


De repente llega como una lágrima furtiva,
Llega como una sonrisa inesperada, como
Un ansia de gritar un nombre ajeno y afirmar su eternidad.
Llega y te desarma.
Ahí estás tú, absorto, obnubilada, preguntándote si,
eventualmente, el mundo es tan perfecto
que todo el amor cabe en unos ojos abiertos,
deslumbrada, extático, sin capacidad de movimiento
ante la belleza de lo apenas vislumbrado.
Llega y te desarma,
a ti que por principio vagas sin arma alguna
más allá de un alma dondequiera extranjera,
a ti, derrotado por no presentar jamás batalla,
a ti, vencida, ajusticiada y olvidada.
De repente llega,
y te desarma,
y ya no importa nada,
ya no importa nada.

sábado, 10 de octubre de 2009

No te necesito...


No te necesito,
para pensarte me bastan los pájaros
cortejándose al alba,
los árboles inclinados en busca de sol,
las hojas en blanco de un libro futuro perfecto.
No te necesito,
siento tu alma en cada objeto,
doblando todas las esquinas,
eres cada palabra que mi boca pronuncia,
la locura que alimenta mi locura.
No te necesito,
he aprendido a no cerrar la mano,
a dejar la puerta abierta,
a ofrecer sin presupuestos,
porque ya lo sabes,
no te necesito, pero te quiero.

Dimanche


Acaríciame esta noche
que no sé si mañana el sol saldrá
dispuesto a concedernos
otra última oportunidad.
Derrama esta noche
tu saliva sobre mi alma
que cabe todo un mundo
entre los pliegues de mis sábanas.

No detengas esta noche tu sonrisa
ni malvendas tus sueños
que estoy dispuesto a pagar
lo que me pidas por ellos.
Que no te venza esta noche el desamparo
y se repita, eterno, este domingo
hecho de besos y versos al aire,
de tú conmigo, de yo contigo.

domingo, 4 de octubre de 2009

El otro niño


No a la mentira de saberse diferente y encontrarse suspendido sobre el abismo insondable del otro, vendiendo ajenidad a manos llenas, enfrentado a la parquedad de un alma destruida ante un espejo, sollozante.

No a la verdad de saberse igual en la desdicha, ni a la verdad de no reconocerse en la mentira, ni aún en la propia.

No al futuro, no al pasado, no a la línea temporal que te ordena, te antepone o te pospone sin atisbo de piedad.

No al ego construido a través de otra mirada de ojos fijos, incandescentes, que en su juicio establecen la existencia impenitente del loco de atar.

sábado, 3 de octubre de 2009

In itinere


En otros ojos escribo ahora tu mirada,
mis manos te acarician, amor, en otra espalda,
y mis sueños, los de entonces, crecen al abrigo
de otros sueños empapados de destino.

Me fui al encuentro de la vida
y la vida, por azar, me encontró a mí
con un alma llena de tinta
y el mundo entero por escribir.

Otros libros caerán entre mis manos,
otras manos seguirán mis palabras extranjeras,
escritas en sangre sobre piedra,
hijas y herederas del antaño.

No es adjetivo el sol que hoy nace
mas califica mi sonrisa y su belleza
que derrite mi pecho y esparce
agua de vida al fin plena.

Mojándolo todo.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

The New York city lights


Te he visto soñando

con avenidas anchas de luminaria fastuosa,

the New York city lights.

Te he visto huir

y embarcarte en viajes imposibles,

siempre con los ojos cerrados.


Te he visto y, a veces, te amé

sentado en algún aeropuerto tras tus pasos,

creadora de rutas inmóviles.


Yo no conozco el brillo de las luces de Nueva York

mas te observaba y, extrañado, te pensaba

grande en la ciudad grande, enajenada.

Te imagino vagando por las calles de Londres,

de París o Berlín, o Roma con la mirada perdida,

triste tras tus the New York city lights.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

El poeta ficticio


El negro lamento sordo,
lleno de destino opaco,
que surge del silencio profundo,
de la incapacidad suprema
de amor.

El yo inundado de espejos
que no permite la visión,
que deforma y te deforma,
que oculta el mundo
y el amor.

El poema cerrado sobre sí mismo,
repleto de palabras vacías,
de sentimientos abocados al fracaso,
hiperbólicos, que no habla
de amor.

El hombre vencido por la historia,
que permanece ciego invariablemente,
que permanece sordo todavía,
que ha perdido el rumbo
y el amor.

Todo es mentira.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

El amante imberbe


Observo tu cuerpo curtido,
cansado tras una noche de amor caduco,
e imagino su esplendor en lozanía
borrando cada arruga de tu piel.
Me mezo en tu sonrisa mientras duermes,
alejando de mi mente tu pasado,
a tus hijos y marido,
conservando solo el tacto y el olor
de un regalo fugaz como una estrella.
Tus jadeos antiguos resuenan
como eco en mis entrañas,
multiplicándose hasta un orgasmo
que no debiera ser.
Mientras tanto te observo, dormida,
desnuda, con cada uno de tus años escrito
a fuego en tu mirada, ávida de vida,
y me pregunto
quién soy yo entre tus brazos.

La verdad


Tú y tú,
yo,
el cristal con que me miras,
el amor,
el dolor,
la esperanza,
la rosa belicosa,
el pan dánosle hoy,
el karma,
la razón,
el bien y el mal,
toda perspectiva,
cada verso,
el átomo,
la salud agonizante,
cualquier filosofía,
el bien común,
la cultura,
los derechos y deberes,
los torcidos adjetivos,
sonrisas perennes,
lágrimas de cocodrilo,
la historia de los que ganan
y la historia de los vencidos,
todo,
todo,
todo,
todo es mentira,
y yo,
que las digo.