Es absurdo sentirse trascendente
y escupir palabras sin mesura en el silencio,
levantarse y levantarse al alba,
partirse el alma contra el mundo y el tedio,
no ahogarse en el naufragio,
sobrevivir a flote amarrado a un verbo.
Es absurda esta lucha impertinente,
la manía incontrolable de golpear mentes en celo,
la imprescindible buena mala fama,
una boca ajada que sepa a güisqui sin hielo,
la fotografía de tu ego en un marco,
la derrota escrita en sangre en cada verso.
Y sin embargo lo absurdo de la vida
es la sal de mis desvelos.
Y de los míos; ¿seremos absurdos...?
ResponderEliminarLa vida de por si es bastt absurda. Siempre es igual y al final caes en el tedio y el aburrimiento. Pero si a la vida le acoplas el sentimiento, lo absurdo se convierte en batalla y el tedio y el aburrimiento desaparecen.
ResponderEliminarAlvaro, tu vida es tu lucha, y la sal, tus sentimientos.
Tú lo has expresado más bonito y más libremente.
Un besito.