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miércoles, 2 de agosto de 2017

Soñando sirenas


Las luces se encendieron,
de repente,
cuando aprendía ya a ser
un bala perdida,
un ojo tuerto,
un tren que descarrila,
el sueño obrero,
otro joven suicida.

Los mapas ofrecieron,
entonces,
sus tesoros escondidos,
sus secretos más tenaces,
lugares de destino
que son sólo carácter
vestidos de extranjera
que no sabe volar
pero que vuela.

Los claros clarines abren las puertas
y la música se adueña,
ahora,
de todos los silencios surcados,
de todas las velas henchidas
de palabras que saben ser abrazo
y olvidan la poesía.

No sabemos gozar
pero gozamos a sabiendas
de que no somos eternos
para que nos duela menos
aceptar la ciencia cierta:
el amor es la mar.

Aceptamos los naufragios
como condición sine qua non
pero miramos el horizonte,
y soñamos.

sábado, 15 de abril de 2017

El aroma del amor



Te traigo el aroma del amor,
algo indefinible entre el mar,
al amanecer, y el naranjo en flor,
un tal vez que se sueña eterno
y una cerveza fresquita.
Afuera el mundo ocurre.
Llueve y hace calor
e importa poco.
Nuestro es el tiempo que vivimos
dejándonos vivir,
permitiéndonos hacer,
desvaríos y carcajadas mediante,
los sueños a nuestra manera.
No voy a negar la evidencia.
No voy a vender simulacros.
No voy a rogarte un abrazo
que nace contra viento y marea,
que ilumina e implosiona,
sembrando primavera
en un otoño que se antojaba
sin final.
Todas las palabras se ahuecan
para contener el embrión
de un sentimiento que no puede no ser,
que se impone,
quedo y callado.

viernes, 7 de octubre de 2016

Una isla perfecta

nunca fuimos juntos
a ver el mar besarse
con su cielo anegado de estrellas,
no devoramos el hambre
servida en un plato de luna
ni libamos tequila salado de playa casi virgen.
Tampoco el silencio arrulló nuestro abrazo
después de dejar hablar
a dos cuerpos elocuentes,
ávidos de intimidad.
Nunca deshicimos la maleta
para hacer la rutina.
No. Es cierto.
Nunca inventamos historias
sentados en un banco del parque
viendo y viviendo imposturas,
no te he metido mano,
con cierto descaro,
en la cola de un cine
ni hemos hecho el amor
borrachos de cerveza
y de poesía.
No te toco si te pienso
y si te pienso te toco,
aunque tú no me sientas.
No.
No besayunamos juntos pero…
adoro hacerte soñar.


jueves, 4 de agosto de 2016

Nada que añadir...

a descubrirme en ti,
a cantar canciones infantiles,
y a huir del redil
al mínimo descuido.
A imaginarme siendo tú,
sin ser tú.

Vine a descubrir la lluvia
poniéndome debajo,
mojándome la entraña,
a bailar con la lumbre
para secar un alma
que apostar a doble o nada,
y perder,
ensayando la impostura
de pretender ser alguien.

Además vi el mar,
que me esperaba con mis dudas,
que iba y venía
sin más destino que la inercia
y el olvido.

Bailamos juntos un instante
en la orilla,
rozando la eternidad
cogidos de la mano.

Y luego te fuiste
tras descubrir tu lluvia, tu mar y tu fuego.

Vine vacío,
y desnudo.
No tengo ni el aire que hurto
para repetir,
una vez más,
el mismo verso terco
que ya no dice nada.

lunes, 9 de mayo de 2016

Solpores...

Ola...
Somos nós,
os de hoxe,
os de antonte,
os de mañá.

Velaquí as portas
do noso fogar,
sempre abertas,

os beizos dos nosos soños
de nenos e nenas despertas,
mirando o solpor,
aínda abraiados.

Váise paseniño a luz
pero xa non temos medo:

aprendiamos –e aprendemos-
a ser auga e non sede,
a sorrirlle ao inverno,
a xogar moi seriamente,
a amar o noso verbo.

As árbores custodian a terra
e todas e todos temos raíces
que nos teñen na tormenta:

Nin as ondas do mar ferido
nin as bágoas do mar airado,

agora nós
somos vento,
temos voz.