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martes, 14 de septiembre de 2021

Una lección vital

a Juanín, in memoriam

 

Y aprende dignidad en tu derrota,

agradeciendo a quien te quiso

el regalo fugaz de su hermosura

Felipe Benítez Reyes

 

Quieto, Juan,

no te vayas todavía,

aún no se ha puesto el sol

y un verano eterno

nos regala su alegría.

 

La luna y las estrellas

desparraman su ironía

y creen seguir bailando,

inconscientes

de que ya despunta el día.

 

Alzamos nuestras copas

para brindar por esta ruina

y celebrar como leones,

rugiendo,

la dignidad de tus heridas.

 

A tu lado comprendimos

el sinsentido de esta vida

a lomos de una vespa

indómita

enarbolando una sonrisa.

 

Seguirás contando años,

haciendo planes, doblando esquinas,

escondido entre los tejes y manejes

de esta tribu

que te ama y lo atestigua.




martes, 8 de agosto de 2017

Si yo te contara...

Si yo te contara
que la noche no es eterna
y los amaneceres valen la pena,
que no cierres los ojos
aunque el sol deslumbre,
aunque la vida duela,
¿me creerías?

¿Sabes? Yo también nací
dispuesto a ser quien era,
a mojarme en el otoño,
a languidecer en invierno
y renacer en primavera,
flor de un agosto marcesible
que se quiebra.

Renegué de las certezas
que revelan los caminos
que niegan su condena,
todos fuimos fugitivos
perseguidos por su sombra
en las albas de verbena.

Malvendí mis delirios
en oscuros tratos de portal,
aposté la bolsa y la vida
y perdí la dignidad,
la razón y la alegría.
Siempre el mismo cuento
que quiso ser poesía.

Si supiera decirte
que no existen secretos,
ni palabras mágicas,
ni filtros de amor,
que nada es perfecto,
que la lluvia moja
y que quema el sol,

entonces podrías matarme,
quemar mi cadáver
y cantar mi canción.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Bucles asesinos

Soliviantamos el tiempo con la mirada,
pero eso no bastaba,
la eternidad nunca fue suficiente
para el que sueña con la totale,
el doble o nada,
quebrar la banca.

Saltamos más lejos y más alto,
pero el mundo es una esfera,
y gira.

Absurdos intentamos un amor
que no supimos hacer,
que nació, como nosotros,
para morir en silencio.

Las noches se ofuscan
al ritmo de un tic-tac traidor
que me desvela.
Otra vez.

Vivimos hartos de bucles asesinos.

Alguien desea feliz navidad
y el decoro exige una respuesta
que no suene a ocaso,
una alegría bien impostada.

No. Yo no sé vivir a medias
y me desangro.

Y cierro los ojos para no verme.

domingo, 26 de mayo de 2013

Tiempo


aunque lo sientas traidor y miserable.
Ayer volaba
y no te dejaba respirar la alegría
que dibujaba mariposas a tu alrededor.
Huía raudo y veloz
llevándose entre sus brazos
toneladas de valiosos segundos,
dejándonos vacío.
Hoy no avanza.
La quietud inunda el mundo.
No hay vida.
Mientras tanto,
en este momento pesadilla,
sueñas con un reloj que avanza
dibujando horas distintas
que no saben a condena.

Confía en el tiempo,
que suele dar dulces salidas
a muchas amargas dificultades,
y desvestir de tormento los recuerdos,
y colocar los afectos y los duelos.