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sábado, 5 de enero de 2013

La vida es sueño

Quizá te toque, de improviso, despertarte de este sueño
y te descubras solo, indefenso en un páramo.
Probablemente desesperarás, maldecirás tu estampa
y mi estampa,
gritarás y arrastrarás mi nombre,
esdrújulo en odio.

Los amaneceres son crueles y puntuales.

Quizá sea yo quien despierte
a medio ahogar en cualquier tugurio
donde libertad o muerte se confundan,
nuevamente buscando un adjetivo.

O quizá nos observemos incólumes,
cada uno en su lado del espejo,
cada uno con su pinta de tipejo ajado
y gris por dentro,
ambos compartiendo sino y compartiendo tiempo
ambos perdidos.

El ocaso es propicio a la poesía.

Si despertamos y descubrimos horrorizados
el dolor,
y volvemos a aullar a la luna,
y perdemos el alma y la vergüenza,
y preferimos los dientes a la lengua,
convendría no olvidar
que los sueños, sueños son.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Cronotopo

Pincha para escuchar el poema

Soñaban despiertos que el atardecer
no era un ocaso,
no era un entierro.

Iban mano sobre mano,
con el sentimiento entrelazado y firme
como la roca ante la ola,
derramando sonrisas como migas de pan
por si la vida tuviese camino de vuelta,
como si la muerte no existiese.

Las voces temblorosas no guardan secretos
ni esconden un pasado extranjero
más allá de la memoria
o más acá del deseo.

El destino pasajero es siempre el mismo,
pompas de jabón que languidecen
estampadas invariablemente en el espejo.

Caminaban disfrazados de palabras
vistiendo el alma y la vida
en una huida imposible del silencio.

Un silencio que todo lo abarca.