Mostrando entradas con la etiqueta adjetivo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adjetivo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de julio de 2015

Silencio roto

-->
¡Escucha este poema!

El interruptor está apagado.
Será lo mejor.
Así el silencio y la soledad podrán ocupar su lugar,
desnudarse,
cogerse de la mano,
dejarse significar.

Hace calor y las palabras buscan sombras
donde guarecerse y no morir de sed
o de pena.

Dejo que el hambre me alimente
y apenas sueño
por no maldecir los espejos
que se revelan exangües.

Amar es respirar a sabiendas de la muerte,
oxidarse con gusto buscando un adjetivo
inexistente,
perderse sin brújula en pos de un sustantivo
improbable.

Quizá nunca llegamos a existir
más allá de las palabras que levemente balbucimos,
y nos enfrentamos a un abismo
armados solo de un atávico miedo a las alturas
que recomienda cerrar los ojos
y dejarse ir.

Quizá estamos condenados a ser sueño,
fruto de una imaginación compartida y proscrita
donde en las noches más grises,
protegidos por la niebla,
se dan cita dragones de cuento de hadas,
leones cobardes que vuelan,
princesas de melenas imposibles,
versos que desnudan y penetran.
Quizá nunca seamos más que un beso,
furtivo y etéreo.

Amar es esperar la muerte
y no morir en el intento.

lunes, 28 de octubre de 2013

Cosmogonía


Pincha aquí para escuchar el poema

Mi big bang generador nace de un grito
gutural e insostenible,
se mantiene un instante,
áspero y acuciante,
y se extingue,
como el eco en un generoso abismo.
Nada tiene sentido,
el sentido se otorga sustantivando la nada,
adorando la palabra, siempre sagrada
y puta en cada giro.
Todo se estremece y reverbera,
yo apenas alcanzo a adjetivar,
se diluyen y entrelazan las fronteras
y una gota de agua es el mar.
Y sin embargo se mueve,
grité desconsolado ávido de amor,
ávido de sexo, de encender el sol
y verbalizar mi buena suerte.
Abruptos balbuceos adolescentes
muestran el camino del desvarío,
la absurda persistencia del vacío
que provoca la memoria tras la muerte.
La muesca y su pared,
una canción multiplicada hasta el hastío,
un modo de hacer,
de perderse sin dejar de  lado el camino.
Todos los mundos posibles son mi mundo,
yo construyo la historia y su verbena,
regalo mis ojos, ofrezco mi boca, libo tus venas
y si me escuchas retoño y doy fruto.

sábado, 5 de enero de 2013

La vida es sueño

Quizá te toque, de improviso, despertarte de este sueño
y te descubras solo, indefenso en un páramo.
Probablemente desesperarás, maldecirás tu estampa
y mi estampa,
gritarás y arrastrarás mi nombre,
esdrújulo en odio.

Los amaneceres son crueles y puntuales.

Quizá sea yo quien despierte
a medio ahogar en cualquier tugurio
donde libertad o muerte se confundan,
nuevamente buscando un adjetivo.

O quizá nos observemos incólumes,
cada uno en su lado del espejo,
cada uno con su pinta de tipejo ajado
y gris por dentro,
ambos compartiendo sino y compartiendo tiempo
ambos perdidos.

El ocaso es propicio a la poesía.

Si despertamos y descubrimos horrorizados
el dolor,
y volvemos a aullar a la luna,
y perdemos el alma y la vergüenza,
y preferimos los dientes a la lengua,
convendría no olvidar
que los sueños, sueños son.