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martes, 20 de febrero de 2018

El ruido

Suplico silencio
y me retraigo.
Todo urge.
Afuera apremia el tiempo,
quizá llueva.
Los semáforos regulan
el flujo constante
de preocupaciones huecas,
de huellas perdidas.
Huele absurdo.
Patriotas paren banderas
y el público aplaude
su panoplia
de medias mentiras
que disfrazan
sus medias verdades.
No es tiempo de poesía,
dicen,
militantes,
jueces por derecho,
divina sea la parte.
Y yo suplico silencio,
y me retraigo.
Ni me escondo
ni me niego,
pero aborrezco el ruido.

domingo, 6 de marzo de 2016

Veinte años...



A mis alumnos... 

Lloverá sobre tus pasos
y mis pasos,
nuestras huellas serán
estelas apenas,
imposibles de seguir
o soñar.

Pasarán los años
como trenes desbocados
y no veremos llegar
las palabras que nos hacen,
que se instalan,
que se clavan.

Vendrá nuevo el amor,
con su embrión de dudas,
a crear castillos de naipes,
futuros perfectos
flotando en el aire,
y no diremos que no.

Vendrán la muerte,
el hastío,
la soledad,
y harán de nosotros tormenta
sin visos de amainar.

Y sin embargo todo fluye
y permanece,
a pesar de nuestros egos infantiles.

Recuerda,
no pudimos ser mejores,
pero podemos ser mejores.

Pasará mi tiempo
y seré nomás una voz lejana
y antigua
que te habita,
recóndita.

Una voz que te invite a fracasar,
una vez más.

Veinte años...



A mis alumnos... 

Lloverá sobre tus pasos
y mis pasos,
nuestras huellas serán
estelas apenas,
imposibles de seguir
o soñar.

Pasarán los años
como trenes desbocados
y no veremos llegar
las palabras que nos hacen,
que se instalan,
que se clavan.

Vendrá nuevo el amor,
con su embrión de dudas,
a crear castillos de naipes,
futuros perfectos
flotando en el aire,
y no diremos que no.

Vendrán la muerte,
el hastío,
la soledad,
y harán de nosotros tormenta
sin visos de amainar.

Y sin embargo todo fluye
y permanece,
a pesar de nuestros egos infantiles.

Recuerda,
no pudimos ser mejores,
pero podemos ser mejores.

Pasará mi tiempo
y seré nomás una voz lejana
y antigua
que te habita,
recóndita.

Una voz que te invite a fracasar,
una vez más.