Mostrando entradas con la etiqueta demonios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta demonios. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de mayo de 2014

Morir vivo

¿Has sondeado tus abismos?
Yo malgasté mi alegre primavera,
la edad de los sueños germinales,
en juegos de azar dónde la banca siempre gana:
perdí el nombre, la palabra y la memoria;
y la vergüenza, apostando a doble o nada.

¿Has conocido tus demonios?
La noche no dura eternamente,
los ojos que iluminan los futuros más negros
también terminan por apagarse
cuando la mañana irrumpe con su olor a rutina
y los barrenderos ocultan los cadáveres.

¿Aún conservas el aliento?
Digan lo que digan respirar es un lujo,
lo sabe quien se ha jugado el cuello,
y lo ha perdido:
cada bocanada es un estertor triunfante,
un beso en los labios del olvido.

Ni me alimenta perenne la victoria
ni en la derrota fundo mis anhelos,
benditos los que viven muertos,
yo prefiero morir vivo.

miércoles, 10 de julio de 2013

Amores eternos


Es cuando todos los demonios acuden a tu encuentro,
sin previo aviso,
y te cercan,
y te constriñen el alma a dentelladas provocando un pavoroso vacío;
es cuando el tiempo se bifurca
y acaricia las mieles veneno de una doble vida,
un naufragio;
es cuando a pesar de todo y no obstante
se hacen insuficientes,
y las palabras se aligeran y desaparecen;
es cuando el rumbo lo dicta un gato.
Una catástrofe.
No lamento el viaje, este amor era eterno.