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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Puntos suspensivos

Hay algunos que dicen
que todos los caminos
conducen a Roma,
pero Roma está en ruinas,
y París, y Florencia,
y Nueva York,
todos son lugares propicios al desamparo.
Yo también me retiro
a mi mundo con mi flor,
no más bella,
no única,
no viva,
pero mía con su plástico y mi inquina,
a soñar con pinochos y mentiras,
a seguir siendo yo:
un suspiro.
No dibujo ausencias
ni persigo unicornios azules
con los ojos cerrados,
soy un hijo bastardo
de la pasión desdibujada,
que ni duerme ni vela,
otro cero a la izquierda
adelantando en línea continua,
como si la muerte no importara,
y no importara la vida.
Un suspiro y un punto
sin puntos suspensivos.


sábado, 9 de febrero de 2013

Quijotesca mirada




Han venido a llevarse por delante mis sueños
con sus crisis de valores, su realidad a manos llenas,
sus millones de culpas y su catálogo de penas,
a tatuarme en el alma un cruel e inmenso cero.

Me armo de valor y me armo de paciencia,
como corresponde a un triste y digno caballero,
aunque en mi lánguida cabeza orine un yelmo
como una bella metáfora de la decencia.

Han venido a hurtarme el futuro perfecto,
el corazón y la coraza y a mi amada Dulcinea,
con sus trajes de corbata y sus sonrisas de hiena
al albur de la inminente derrota de mi empeño.

Tú, amigo Sancho, lo comprendes:
yo me niego a dejar de ver gigantes.