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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Puntos suspensivos

Hay algunos que dicen
que todos los caminos
conducen a Roma,
pero Roma está en ruinas,
y París, y Florencia,
y Nueva York,
todos son lugares propicios al desamparo.
Yo también me retiro
a mi mundo con mi flor,
no más bella,
no única,
no viva,
pero mía con su plástico y mi inquina,
a soñar con pinochos y mentiras,
a seguir siendo yo:
un suspiro.
No dibujo ausencias
ni persigo unicornios azules
con los ojos cerrados,
soy un hijo bastardo
de la pasión desdibujada,
que ni duerme ni vela,
otro cero a la izquierda
adelantando en línea continua,
como si la muerte no importara,
y no importara la vida.
Un suspiro y un punto
sin puntos suspensivos.


domingo, 5 de enero de 2014

Florencia

Ya escribo mis sueños con tu letra,
alejándome del suelo y con los ojos cerrados,
dejándome ir,
absorbiendo quimeras.
Lleno los muros de la patria mía
con palabras florecidas en tus labios
al albur de este síndrome de Stendhal,
inesperado y subyugante,
paralizante y generador,
que el arte de tu arte ha revelado.
El trazo preciso de tus manos,
la delicada curva de tus senos,
una boca entreabierta y una manzana
son sustento y son maná,
lugares comunes y triviales
que ascienden con las musas al Olimpo.
Yo soy tierra en la tierra,
una voz áspera y carnívora
que no sabe de dioses ni de estetas,
que bendice un deseo mayúsculo y real,
enajenada con tu luz.

Quiero hacerte el amor en Florencia.