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sábado, 7 de diciembre de 2013

Soledad

Pincha aquí para escuchar el poema

Ustedes hablan de cosas importantes,
toman decisiones,
venden ilusiones
de cambio para que nada cambie.
Dibujan en los mapas líneas de odio,
sacralizan la diferencia
sementando una tierra
fértil para la ceguera y el arrojo.
Ustedes se arropan de razón
y multiplican argumentos sostenidos por la inquina,
y elevan al Olimpo la mirada aviesa de la envidia,
juzgando con ardor.
Bendicen y maldicen al son de las trompetas
que enardecen a la muchedumbre,
siempre presta a celebrar la lumbre
y a quemar al prójimo enemigo en la hoguera.
Ustedes rezan,
se arrodillan ante dios o ante una estrella,
entonan himnos
que adoctrinan en la sombra a nuestros niños.

Yo solo soy un poeta
que sabe que el soldado lleva coraza
no por proteger su corazón,
si no para ocultar su pena.
Un soldado traidor
que arrojado rehúsa la batalla

consciente del precio del amor.

domingo, 3 de junio de 2012

Aires de guerra

Pincha aquí para escuchar el poema

Arduo es el trabajo de cavar la propia tumba
y sin embargo los hombres se ayudan,
se dan la mano sucia de tierra y sonríen,
elevan a sagrado el sudor de sus frentes
revelando el irónico destino infame
de la pulcra inexistencia más allá de la carne.

Los hombres cantan canciones de siega,
marchan marciales en marchas triunfales,
con sangre firman armisticios en el aire,
se observan inquietos temiendo pelea.

Los árboles callan y otorgan, habituados.
Los insectos hambrientos presienten el festín.
La hora es llegada y el caos aguarda.

Todas las palabras son ofensa irreparable,
las patrias se inflaman, engordan y arden,
alimentando diferencia,
segregando odios razonables
que anidan en pechos desprovistos de razón,
apenas corazas que no esconden corazón.

Los estandartes abandonan sus guaridas,
los generales hollan nuestros sueños,
bendicen la barbarie con denuedo,
y los campos se abarrotan de suicidas.

Aires de guerra soplan,
y los poetas presienten
una nueva derrota.





lunes, 28 de mayo de 2012

Lo mejor de lo peor

Lo mejor del invierno es su embrión de primavera,
lo mejor de la muerte es saber que engendra vida,
y lo mejor de ésta es que no es eterna.

El amor, si lo es, es breve y es fugaz, como todo,
como las flores de hierro y los imperios de barro,
y los libros sagrados escritos con odio.

Lo mejor del espejo descubrir la viñeta,
el humor negro, y gallego, de saberse apenas viento,
ola insignificante en el vaivén de la marea.

El tiempo -mi tiempo- una excusa para el arte
de ir malviviendo a duras penas, a dulces alegrías,
sembrando sustantivos por el aire.

Lo mejor de la poesía es su coraza emotiva,
rebanar, untar, amasar el sentimiento
y venderlo al peso entre comillas.