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viernes, 22 de diciembre de 2017

Invocaciones

Abajo está la calle,
ese mundo en el que somos extranjeros
pero disimulamos,
y nos escondemos.

Yo no sé salir.
Yo no sé volar.
Yo no sé bailar.
Canciones infantiles con su ritmo de fuego,
con su fuego que arde,
con sus miedos de hielo,
atenúan un silencio suave y austero.

La luna no aparece.
Los amantes se oscurecen.

No hay besos clandestinos
y las callejas permanecen desnudas,
arrasadas,
extravagante y elocuentemente puras,
vacías de sentido.

Porque no acudes cuando te llamo
aún te invoco
y te acecho en cada vida
que atesoro,
que me invento y me suicida.

Las palabras son embriones.
Las palabras son ataúdes.
No hay destino sin carácter
ni carácter sin destino,
no hay poeta sin herida,
y la sangre nunca es vino.

No socorres mis desvelos,
no bendices la tristeza,
no disfrazas un orgasmo.
No tienes piedad.

El amor es sordo,
y es ciego,
pero no sabe callar.

lunes, 26 de diciembre de 2016

Bendita cabrona

Escúchame pulsando aquí.

Bendita cuando llegaste,
no se sabe dónde
ni se sabe cuándo,
a beberte la vida y la calle.

A tu paso las miradas,
tenues, inquisitivas,
callaban las verdades
que imponen las almas.

Todos los secretos eran mentira,
todos menos tú.

Bendita cuando te miro
y, escondido del mundo,
te hago un monumento
que culmina en un suspiro.

En este presente que no ha de durar,
que es efímero
y tempestivo.

Bendita cuando te vayas
y los recuerdos te suplanten
y la risa se ahogue
y la vida naufrague.

Bendita cabrona cada hora
que le hurtes a la muerte,
que persigas otro sueño,
que indultes mi buena mala suerte.

Bendita cabrona.