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sábado, 4 de febrero de 2017

Emoticoños



Bienvenido.
Bienvenida.
No malgastes tus silencios,
aquí, todo es mentira.
Nadie dijo que fuera fácil
lo ha dicho todo el mundo.
Invéntate una vida
y huye,
sin miedo.

¿Cómo te sientes?
Puedes escoger estado
o pintarte una carita sonriente.
Tú decides,
a medias.

Vístete despacio,
desnúdate deprisa,
y no hagas más ruido
que el estertor de tus gemidos,
hoy la perversión es ley
pero no hay perdón para el paria
que reconoce su cachito de escándalo.

Impera la impostura
en esta obra de teatro.

Todos somos peces
intentando subir a un árbol
que ni siquiera existe.
Ante la frustración, nos masturbamos.

Pensamos abrir ventanas,
inconscientes,
y fuimos cerrando puertas.
Vender sueños es el precio,
comerciar con el alma nuestra pena,
capital y eterna.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Un acto de fe

Escúchame pulsando aquí.

Se marchitan también los inviernos
cuando el león ruge al amanecer
y las palabras conjuran silencios
que retoñan,
que florecen y se atreven a ser.

Ya no nos duelen los infiernos,
personales,
intransferibles.
Ya ardimos en la inercia.

Los tiempos están cambiando.
Los tiempos nunca dejan de cambiar.

No somos hoy mejores que ayer,
al menos aprendimos eso,
y quizás eso nos redima
de un presente traidor
y de un futuro herida.

La vida exige un acto de fe
y una pizca de inconsciencia.
Instinto animal.
Aceptar que nadie sobrevive.

La vida exige testigos.

Ni absueltos ni condenados,
no aprendemos a ser reos,
volamos sin alas,
con los pies en el suelo
y el alma desatada.
No existen los sueños
pero soñamos.
La orquesta abandonó el baile
pero bailamos.

Cuando nada importa,
todo importa nada,
salvo quizá
atreverse a respirar.