martes, 31 de mayo de 2016

Héroes de vidrio

Este texto es una petición expresa de una alumna tras celebrar un Libro/Amigo-invisible. Siempre les insisto en la necesidad de que personalicen sus regalos, y una dedicatoria sentida es una gran opción. Ella me pidió una dedicatoria para su libro favorito, La princesa prometida, de William Goldman. No pude negarme (ni quise). Comparto el resultado con vosotros.

Imagina conmigo un mundo
nuevo y brillante
como un cuento de hadas.
Sueña.
Esta vez los héroes luchan sin espada,
tienen hambre
y frío.
También tienen miedo, y vergüenza.
Se llaman Carmen, Cloe, Naima
o Patrick.
Mis héroes se arman de valor
y de sonrisas
para enfrentarse a todos sus demonios
cada día,
que amanece como una promesa
de eternidad,
que crece mientras creces.
Se baten en duelo
siempre ante un espejo
y aprenden a ganar,
y aprenden a perder.
Mis héroes no son héroes de hierro,
son héroes de vidrio,
de sueños manuscritos en el cielo,
dueños de su propio camino.



martes, 24 de mayo de 2016

Días de fútbol

Bienvenidos al mundo,
este es el instante pulcro y austero
en el que el silencio invade el silencio
y las argutendidas gasas se diluyen.

Aurea mediocritas.
Las estridencias se pagan,
dijo aquel que hilarante
brindaba con champagne
en cráneos abiertos.

No fingimos el dolor
cuando nos duele.
No fingimos el amor
cuando nos duele.

Quisimos ver rodar cabezas
y alzamos la voz,
y las palabras conjuradas
eran bellas e importantes.

Gritamos paz
y sonaron sus tambores de guerra,
gritamos luz
y encendieron todas las hogueras,
gritamos libertad
y tapiaron sus ventanas, nuestras puertas.

Beatus ille.
Dichoso aquel que se aleja
y se refugia en sus quehaceres,
alejado de penurias y gobierno,
y no piensa más que en santos
o futbolistas,
tanto monta, monta tanto.

Nos convencieron.
Siempre nos convencen.
Son los dueños de la palabra.
Sólo nuestras cabezas saben rodar.

Y ya no somos dueños ni del silencio
que nos nutre,
ni de los sueños bastardos
que el tiempo engulle.

domingo, 15 de mayo de 2016

Voces clausuradas

Voy a romperte los tímpanos
con tu propia voz,
y creerás que hablo de ti,
que siento por ti…

y no.

Ni barroco ni posmoderno,
ni me vendo al desengaño
ni compro melancolía,
sólo entierro silencio,
sólo cosecho silencio.

Y no…

El amor no redime ni te salva
cuando quema
los visillos raídos de una conciencia
traidora y duermevela.

Yo también he vendido primaveras caducadas.
Yo también he sido poeta.

Pronto seremos voces clausuradas
en gargantas ajenas.
Efímeras.
Pasajeras.

lunes, 9 de mayo de 2016

Solpores...

Ola...
Somos nós,
os de hoxe,
os de antonte,
os de mañá.

Velaquí as portas
do noso fogar,
sempre abertas,

os beizos dos nosos soños
de nenos e nenas despertas,
mirando o solpor,
aínda abraiados.

Váise paseniño a luz
pero xa non temos medo:

aprendiamos –e aprendemos-
a ser auga e non sede,
a sorrirlle ao inverno,
a xogar moi seriamente,
a amar o noso verbo.

As árbores custodian a terra
e todas e todos temos raíces
que nos teñen na tormenta:

Nin as ondas do mar ferido
nin as bágoas do mar airado,

agora nós
somos vento,
temos voz.

sábado, 9 de abril de 2016

JASP

Mañana será tarde,
me gritaban tus ojos en la última despedida.
Y yo apenas entendía
esgrimiendo mil y un argumentos cobardes.

Mañana no existe, me repito,
caminando cabizbajo,
por las calles sin alma
de una ciudad demasiado gris,
demasiado cruel.

Me detengo ante un escaparate
que devuelve mi propio vacío,
tras apostar a doble o nada
un corazón cerrado por derribo.

El café acorta las noches y alarga los días,
vadeando sueños, oreando rutinas,
el humo vende humo y poesía,
la vida se enquista.
Nada fluye. Todo permanece.

Los seres que me habitan se acostumbran al silencio
y se sientan en corro a verme marchitar.

Ya no prometemos, ya no somos jasp,
murmuro con desdén irónico,
inerte,
en el sofá,
por la libertad de ser tú mismo
pagas con la soledad.

Ya no somos niños, ya aprendimos a no soñar,
a calibrar nuestros desvelos,
a vivir con los pies en el suelo,
y, sin embargo, aún tememos la oscuridad.

martes, 22 de marzo de 2016

Camino de Oz



Tú también tendrás que avanzar y dibujar tu propia senda de baldosas amarillas, murmuraba el poeta consciente de la ausencia de auditorio.

Serás espantapájaros
y observarás absorto
un mundo imposible.
No entenderás nada.

¿Cómo aceptar el dolor y la ausencia?
El miedo y la soledad se atrincheran
y los leones solo saben dormitar
y soñar.

Apenas sentimos,
pero podemos comprar otro abrigo
que disimule nuestro vacío en el pecho
hasta quedarnos inmóviles.

Una mirada perdida, clavada más allá del tiempo, interrumpe brevemente el instante de delirio y enajenación. Un suspiro profundo que más que aire exhala vida. El penúltimo trago.

Vivir es una oda, o una letanía.
Los puntos cardinales se confunden
con las voces
de la gente que viene y que va,
vendiendo simulacros,
aparentando respirar
e ir a alguna parte.

La bruja buena es la bruja mala,
vestida de domingo.

La última frase flota en el aire y quiere anclarse en la memoria, significando más de lo tolerable. El poeta yace exhausto, pero aún su mano tiembla.

Dorothy, no mires atrás.
Se hace camino al andar.

sábado, 19 de marzo de 2016

El simulacro

No supimos darle forma al silencio
que acabó por imponerse,
tiránico y austero.

Decidimos sobrevivir apenas,
como pollos sin cabeza
que huyen del olvido
y abrazan la intrascendencia,
ávidos de sí mismos.
Y por supuesto fracasamos.
Aquí nadie sobrevive.

Nunca imaginas el próximo dolor,
la penúltima traición,
pero acude, y te desalma.

Los clientes de la primavera nos observan
y fingen no entender nada,
estar vivos,
el orgasmo.

Fumar mata. Pero ya nacimos muertos.