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jueves, 25 de mayo de 2017

Juegos de azar



Me pregunto quién seré
cuando aprenda a rumiar mis palabras
y todos los sabores se confundan
y habiten el jardín de la memoria.

Ni el pirata cojo
ni el poeta desvencijado.
Quizá un quijote
que soñó ser sancho
y rozó la esquizofrenia.

Me pregunto quién era
cuando el verbo palpitaba
y era razón y sinrazón,
y era todas las puertas
de par en par abiertas.

Ni un traficante de sueños
ni un adicto a la empatía,
quizá un donjuán ávido
de coleccionar momentos
que rozaran lo eterno.

Me pregunto quién soy
cuando tuerzo un verso
y se me va la vida encabalgada,
quevediano en el exceso.

Ni un hombrecillo gris
ni Aquiles ante Troya,
acaso otro absurdo,
impertinente partisano
de jugarse el destino
a doble o nada,
sin trampa,
sin cartón,
con un farol de órdago en la mano.

martes, 21 de febrero de 2017

El hombre ausente

El hombre que nunca estuvo ahí
yace, como un niño, acurrucado,
ensayando sonrisas de cristal
ante un mundo tenue y desaliñado,
quimérico en sus dudas,
obsceno en sus silencios de barro.

El hombre ausente se atreve
a predicar
y predica.
Todos los oídos callan y otorgan.
El hombre ausente crece
y se eterniza.

El hombre que atesora silencios
que retoñan
en el más allá más inesperado,
florecen
y dan fruto
solo sabe cantar
mal acordado.

El hombre que quiso ser hombre
y no supo cómo
más acá de ser humano
se mira en un espejo
y ve palabras huecas
que se contradicen.
No entiende nada.

El hombre ya no mira sus manos
buscando una caricia incipiente.
El hombre ha fracasado.

jueves, 23 de abril de 2015

Tu propio silencio

Construyes altos muros para ocultar tu vergüenza,
para que no vean tus lágrimas rodar,
para sentirte diferente y único en un absurdo hogar
sin salida.
Pasas tus días observando tu ombligo,
esperando una esperanza que quiera brotar,
ebrio de recuerdos que han sido y no han sido,
como un ángel custodio.
Tus ojos se acostumbran a la oscuridad
y nunca duermen,
siempre vigilan,
siempre sospechan.

¿Es que no has aprendido nada?
El mundo es una esfera.

Todos los muros terminaron sucumbiendo:
lo dicen Babel y Boabdil,
lo dicen Roma, Persia y Madrid,
Gorbachov, Jesucristo, Mahoma,
Stephen Hawking y Dalí.

Los alambres de espino se oxidan y mueren,
los himnos se olvidan,
se olvidan los nombres de los héroes anónimos
y se cifran nuevos mitos
que reverberan un instante y se esfuman,
a golpe de hombre y de hambre.

Tú también morirás, encerrado en tu trinchera,
con el uniforme raído por la pena,
y umbrío casi bruno.
Apenas quedará tras de ti tu propio silencio,
en bocas ajenas.


viernes, 11 de enero de 2013

Verbo y nombre


En el principio era el Verbo,
y el Verbo era con Dios,
y el Verbo era Dios. (Jn:1:1-3)

En el principio no fue el verbo,
fue el hombre y su hambre,
su capacidad de sueño
y de engendrar arte.

Solo después vino el chamán,
agitando los brazos con los ojos desbocados,
gritando odios, exigiendo obediencia, clasificando pecados,
a apropiarse del verbo y la sal.

Solo el nombre quedó al hombre,
que sin ser dios hizo un milagro
y nombró por todo el orbe
y aún hoy sigue nombrando.

Chamanes y sacerdotes, poetas y gramáticos
persiguen desde entonces la palabra,
la adoran y la ocultan unos,
otros la desprecian y la disfrazan.

Pero el nombre aún es del hombre,
y los dioses han muerto,
o están muriendo.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Verbo y Nombre


En el principio era el Verbo,
y el Verbo era con Dios,
y el Verbo era Dios. (Jn:1:1-3)

En el principio no fue el verbo,
fue el hombre y su hambre,
su capacidad de sueño
y de engendrar arte.

Solo después vino el chamán,
agitando los brazos con los ojos desbocados,
gritando odios, exigiendo obediencia, clasificando pecados,
a apropiarse del verbo y la sal.

Solo el nombre quedó al hombre,
que sin ser dios hizo un milagro
y nombró por todo el orbe
y aún hoy sigue nombrando.

Chamanes y sacerdotes, poetas y gramáticos
persiguen desde entonces la palabra,
la adoran y la ocultan unos,
otros la desprecian y la disfrazan.

Pero el nombre aún es del hombre,
y los dioses han muerto, o están muriendo.