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martes, 20 de noviembre de 2018

Décima escolar




Tengo alumnos que han soñado
con un mundo más brillante
que este que tienen delante,
un mundo que huele a cerrado,
a humo de un triste pasado;
sin embargo en sus miradas
refulgen brillos de espadas
prestas a vencer la guerra
que hará mejor esta tierra
que acoge nuestras pisadas.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Vidas eléctricas

[Soneto que nace de un ejercicio de aula. Es realmente gratificante verlos trabajar con alegría y crear sus propias obras. Tendríais que ver los resultados, los hay magníficos. Este es el que yo escribí, a modo de ejemplo, en el encerado.]




VIDAS ELÉCTRICAS


Mis alumnos sueñan vidas eléctricas
y escondidos de sí mismos regalan
instantes de un tiempo en el que se instalan
vendiendo caro sonrisas simétricas.

Sus miradas levitan excéntricas,
borrachas, ebrias del aire que inhalan,
extranjeras a un futuro que talan
tras una mentira insulsa, estética.

Mis alumnos aprenden que es el vuelo
sin nociones de cómo aterrizar,
de eso ha de encargarse duro el suelo,

que nos condena a todos sin piedad,
que nos recuerda el precio del anhelo
de una juventud que no ha de durar.

miércoles, 22 de junio de 2016

Despedida dulce

A todos y cada uno…
Casi todo es cuestión de palabras,
palabras que crecen,
que engordan,
que naufragan o vencen,
palabras que crean.

Con vosotros he creado un diccionario,
juntos hemos escrito
liberté, égalité, fraternité,
hemos cantado y contado pingüinos,
llorado y reído,
hemos erigido un monumento al olvido.

Vuestro asombro ha sido el aire que respiro,
vuestros triunfos mis atinos.
Seis años después puedo decir que he aprendido,
con vosotros,
cómo se enseña a aprender,
qué significa querer.

Estoy agradecido.

Por eso he decidido que no me despido,
que esto no es un final, sino un principio,
que voy a alegrarme viéndoos abandonar el nido
como, en plan, pajaritos.

En la memoria compartida brillarán los ibérica,
los vamos a ver, con h y con b,
un par de citas, y, con suerte,
alguna salida de tono casi sin testigos.


Buena suerte, buen camino,
aprovechad el curso de vuestro río,
recordad que el tempus fugit,
que el mar siempre espera,
como único destino:
no por lo que la muerte os prometa,
sino por todo lo vivido.


Os quiero a pesar de todo,
a pesar de todo os he querido.
Ya no sois alumnos,
ahora sois amigos.

jueves, 14 de noviembre de 2013

¿Aprobar es aprender?


Los alumnos miraban hacia el examen como un rebaño que presiente el matadero. El reloj otras veces tan lento aquel día había decidido huir raudo, el tic-tac asesino retumbaba en sus cabezas, ¿o eran sus corazones? Fuera, la lluvia golpeaba con tal fuerza los cristales que se diría que estallarían en mil millones de pedazos de un momento a otro. El profesor dio la orden de comienzo y un silencio elocuente se adueño del aula, ni una tos, ni media palabra, solo el suave sisear sostenido de los bolígrafos sobre el papel traidor que siempre parece demasiado blanco. Veintitantas caras de concentración esforzándose al máximo por una simple palmadita en el hombro. ¿Aprobar es aprender?