y naufrago,
y náufrago braceo intentando arañar un poco más de aire,
un poco más de tiempo.
La ausencia rebota como el eco en todas las paredes,
con su frío ardiente y sus espejos hambrientos.
A veces aún creo descubrir tu olor al entrar en el baño,
pero, falsa alarma, solo es mi mierda.
Lo malo del poeta es la poesía,
esa puta manía de deformar el mundo y apropiárselo,
el arte de decir siempre lo correcto
y no decir nunca lo adecuado.
No bendecir un pasado en ruinas.
No maldecir el camino recorrido.
No perseguir quimeras.
Encontrar cada día el embrión de un motivo
para no cortarse de un
tajo las venas.